La Dictadura de Primo de Rivera: Del Golpe de Estado a la Segunda República
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Golpe de Estado y Directorio Militar (1923-1925)
La oposición de Alfonso XIII al gobierno liberal de García Prieto y el intento de frenar el expediente Picasso terminaron impulsando el golpe de Estado (tras varios intentos fallidos previos).
Finalmente, el golpe militar fue dirigido por Miguel Primo de Rivera, un militar muy popular entre la burguesía catalana por su dureza contra el anarquismo, y entre los sectores conservadores por su participación en las guerras de Cuba, Filipinas y Marruecos.
La cercanía de Primo al Duce (Mussolini) se da en un contexto donde los fascismos estaban en auge y las democracias liberales se encontraban en crisis durante el Periodo de Entreguerras.
El golpe tuvo la complicidad del rey, quien acabó colaborando al no oponerse (se negó a destituir a los golpistas y el gobierno dimitió), ayudando así al éxito de la sublevación. En general, hubo poca o ninguna oposición al golpe; solo los anarquistas y algunos intelectuales se opusieron abiertamente.
El Proyecto Regeneracionista
El nuevo régimen se presentó con un manifiesto "regeneracionista" que buscaba potenciar el nacionalismo español. Aunque se vendió como la única solución, en realidad fue una mezcla de razones políticas, sociales, militares e internacionales, sumadas a la conflictiva situación de Barcelona. En resumen, fue la forma de frenar la democratización del sistema.
Tras el golpe, se declaró el estado de guerra y el poder pasó íntegramente a los militares. La dictadura se dividió en dos etapas diferenciadas: el Directorio Militar (1923-1925) y el Directorio Civil (1925-1930).
Medidas del Directorio Militar (1923-1925)
Durante el Directorio Militar destacaron las siguientes medidas:
- Se suspendió la Constitución de 1876.
- Se sustituyó a los gobernadores civiles por autoridades militares.
- Se reemplazaron los ayuntamientos por Juntas municipales.
- Se aprobó el Estatuto Municipal y Provincial (1924).
- Se disolvieron las cámaras legislativas, eliminando el parlamentarismo.
- Se suprimió la Mancomunidad catalana y se ilegalizaron las organizaciones políticas y sindicales.
- Se impuso una ausencia general de libertades y una estricta censura de prensa.
La dictadura creó la Unión Patriótica, un partido único gubernamental sin una ideología clara. Sus miembros eran principalmente católicos, funcionarios y caciques rurales. Aunque se inspiró en el modelo fascista italiano, fue diferente porque se basó más en un esquema personalista y de uso práctico.
Las constantes acusaciones de inmoralidad contra los partidos dinásticos por parte de la dictadura terminaron por alejarlos del régimen y de la Corona.
Orden Público y la Cuestión Marroquí
El Directorio Militar centró sus esfuerzos en dos temas fundamentales: el orden público y Marruecos.
La cuestión del orden público se abordó mediante la represión, especialmente contra el movimiento libertario (anarquistas) y el PCE. Curiosamente, en estos años destacó la colaboración de la dictadura con la UGT y el PSOE. Por otro lado, la represión contra el nacionalismo hizo que el catalanismo pasara de una recepción inicial expectante a una oposición abierta. Esto fue respuesta a medidas como:
- La disolución de la Mancomunidad en 1925.
- La prohibición del uso del catalán en actos oficiales.
- La prohibición de la sardana y la bandera catalana.
- La recuperación y ampliación del Somatén.
Respecto a la cuestión marroquí, la postura de Primo de Rivera evolucionó desde el abandono inicial hasta el intervencionismo. La gravedad de la situación (avance de las tropas rifeñas y desobediencia del ejército africanista) llevó a una acción militar coordinada con Francia: el Desembarco de Alhucemas (septiembre de 1925). La victoria se convirtió en el gran éxito de la dictadura, logrando que Marruecos dejara de ser un problema para España.
Política Exterior y Directorio Civil
En política exterior se mantuvo la dependencia de Francia y Gran Bretaña, se cultivaron buenas relaciones con Portugal y América Latina, y se produjo un acercamiento a la Italia fascista.
En diciembre de 1925 comenzó el Directorio Civil (1925-1930), etapa que se prolongó hasta el final de la dictadura.
El Fin de la Dictadura y el Advenimiento de la República
El final de la dictadura coincidió con la crisis económica derivada del crack de 1929, lo que llevó a Primo de Rivera a presentar su dimisión en enero de 1930. Le sucedió la denominada "dictablanda" del general Berenguer, quien intentó sin éxito retornar a la etapa constitucional anterior.
La oposición se fortaleció y, en agosto de 1930, republicanos y nacionalistas firmaron el Pacto de San Sebastián con el objetivo de proclamar la República. Tras dos insurrecciones militares fallidas (Jaca y Cuatro Vientos), el general Berenguer dimitió y fue sucedido por el almirante Aznar, quien convocó elecciones municipales para el 12 de abril.
La victoria de las candidaturas republicanas en las ciudades llevó a la proclamación de la Segunda República Española el 14 de abril de 1931, forzando el exilio de Alfonso XIII.