Dictadura Franquista en España (1939-1975): De la Guerra Civil al Régimen
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La Dictadura Franquista (1939-1975)
La Guerra Civil Española finalizó el 1 de abril de 1939 con la victoria del general Francisco Franco, dando paso a una dictadura que se prolongó hasta 1975. Las primeras décadas estuvieron marcadas por la institucionalización del Régimen, la dura posguerra, la autarquía y el aislamiento internacional. Los acuerdos con los Estados Unidos y el Plan de Estabilización de 1959 permitieron a España integrarse en la órbita de los países industrializados del primer mundo.
Los Objetivos del Estado Franquista: Las Bases Políticas
El régimen franquista perseguía dos objetivos fundamentales:
- Crear un Estado nuevo que favoreciera los intereses de los grupos dominantes que apoyaron el levantamiento, como los falangistas, terratenientes, empresarios financieros, la Iglesia Católica y el ejército.
- Aniquilar la oposición interior, incluyendo a los familiares de los represaliados.
Principios Ideológicos
- Nacionalcatolicismo: El apoyo de la Iglesia Católica a la dictadura permitió que esta institución dominara la vida social del país y consiguiera una amplia cuota de poder en la nueva España. La religión católica controlaba todos los aspectos de la vida, como la educación y la cultura.
- Españolismo: La idea de la unidad de España fue un valor sagrado, que se consideraba incompatible con las incipientes autonomías en Cataluña, País Vasco y Galicia.
- Anticomunismo: Se persiguió a dirigentes políticos y sindicales y se reprimieron huelgas y demandas obreras, tachando de comunista a cualquier grupo progresista.
- Antiliberalismo: El rechazo democrático supuso la eliminación del parlamentarismo y la división de poderes. Inspirándose en los regímenes absolutistas y dictatoriales, Franco asumió todo el poder.
- Espíritu Militar: Se sustentaba en conceptos como patria, honor, valor y obediencia.
Las Bases Sociales del Franquismo
Franco se apoyó en familias que luchaban por cuotas de poder dentro del régimen, como:
- El Ejército: Que lo denominó"el Caudill", convirtiéndose en el principal defensor de su liderazgo.
- La Falange: El partido de José Antonio Primo de Rivera, utilizado por Franco como instrumento de control de la población a través de los sindicatos verticales y la Sección Femenina.
- La Iglesia Católica: Consideró la Guerra Civil como una cruzada contra el ateísmo comunista y acogió a Franco como un liberador de la cristiandad.
- Monárquicos: Muchos colaboraron con la dictadura, especialmente en los primeros años del régimen.
El régimen franquista también fue respaldado por las clases dominantes: la burguesía terrateniente, empresarios financieros y campesinos católicos rurales. En cambio, la mayor parte de los jornaleros y las clases medias y trabajadoras urbanas apenas respaldaron la dictadura.
La Represión de la Posguerra
El final de la guerra supuso el inicio de una dura represión social y política, que significó el exilio de unos 500.000 españoles. Se promulgaron leyes para facilitar la adhesión al régimen franquista:
- Ley de Responsabilidades Políticas
- Ley de Represión del Comunismo y la Masonería
Estas leyes buscaban depurar a los republicanos y desafectos al régimen, lo que significó la ejecución de 50.000 españoles y la construcción de cárceles especiales y campos de concentración. Las cadenas perpetuas y penas de muerte comenzaron a ser permutadas por trabajos forzosos, como labores en minas y conteras o en las obras públicas. También se depuraron a los empleados públicos, que fueron sustituidos por otros afines al régimen. Fue importante la represión política a los nacionalismos: se abolieron las autonomías de Cataluña, País Vasco y Galicia y se prohibieron todas sus manifestaciones culturales propias.
De la Monarquía a la República
La Dictablanda
Tras la dimisión de Primo de Rivera, Alfonso XIII nombró jefe de gobierno al general Berenguer, iniciándose así un periodo conocido como la"dictabland". En 1930, republicanos, socialistas y otros grupos opositores firmaron el Pacto de San Sebastián, por el que se comprometían a derrocar la monarquía e instaurar un régimen democrático.
Proclamación de la República
Alfonso XIII se vio cada vez más aislado. El 15 de diciembre de 1930 fracasó una sublevación militar republicana en Jaca. Berenguer dimitió el 14 de febrero de 1931, dando paso a un nuevo gobierno presidido por el almirante Aznar, que convocó elecciones municipales. Sin embargo, las elecciones locales se convirtieron en un plebiscito sobre la monarquía y se proclamó la Segunda República Española el 14 de abril de 1931.
Formación del Gobierno Provisional en la Segunda República
El 14 de abril de 1931 se formó un gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora y formado por republicanos de izquierda y derecha, socialistas y nacionalistas. El nuevo gobierno tuvo que responder desde un principio al ansia general de reformas, como la reforma agraria, laborales y militares. El viejo anticlericalismo afloró de nuevo y diversas iglesias y conventos fueron asaltados y quemados.
Características de la Constitución de 1931
Las urnas dieron una clara mayoría a la coalición republicano-socialista, que reflejó sus ideas en la nueva Constitución, cuyos rasgos principales eran:
- Se declaraba al nuevo estado español como una república democrática de trabajadores de todas las clases.
- Sufragio universal, masculino y femenino.
- Declaración de derechos y libertades, como los derechos civiles individuales (incluido el divorcio) y el derecho a la educación.
- El poder legislativo en manos de Cortes unicamerales.
- El poder ejecutivo ostentado por el presidente de la República y el jefe de gobierno.
- Se constituía un estado laico, con aspectos como la desaparición del presupuesto de culto y clero y la prohibición de ejercer la educación a las órdenes religiosas.
Las Reformas del Bienio Reformista (1931-1933)
Se inició un gobierno presidido por Manuel Azaña y Niceto Alcalá Zamora fue elegido presidente de la República. Este gobierno emprendió un amplio programa de reformas:
Reformas Educativas
- Instauración de un sistema educativo público, obligatorio y gratuito.
- Programa de construcción de escuelas y contratación de maestros con mejores salarios.
- Desarrollo de la enseñanza mixta y una educación laica.
Reformas Laborales
- Iniciadas desde el Ministerio de Trabajo por Largo Caballero, como la reducción de la jornada laboral a 8 horas.
Reformas Militares
- Buscaban garantizar la fidelidad del ejército a la República.
- Reducir el excesivo número de oficiales.
- Establecer el retiro voluntario con paga completa (jubilación anticipada).
Reforma Agraria
- Buscaba solucionar el problema de la gran cantidad de jornaleros y campesinos sin tierra.
- Aumentar la productividad de los grandes latifundios.
La ley permitía la expropiación, con indemnización, de las tierras de los grandes propietarios. Se estableció un presupuesto anual para indemnizaciones, pero resultó un fracaso, ya que se aplicó con muchas limitaciones: el presupuesto adjudicado era reducido y los propietarios recurrieron a todo tipo de medios para esquivar la ley. Esto provocó una decepción generalizada entre el campesinado, en un contexto económico de paro creciente.
Las Elecciones de 1933: El Triunfo de la Derecha
Los anarquistas llamaron a la abstención. La derecha se reorganizó en torno a la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), dirigida por José María Gil-Robles. Estas elecciones dieron la victoria a dos partidos conservadores: el Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux y la CEDA. Lerroux formó un gobierno apoyado por la CEDA, en el que, por primera vez en España, las mujeres pudieron votar.
La Revolución de Octubre de 1934
La entrada de tres ministros de la CEDA en el gobierno en 1934 fue interpretada por la izquierda como el anuncio del triunfo del fascismo y radicalizó las posiciones de la izquierda. En Asturias, se produjo una insurrección armada, protagonizada principalmente por mineros socialistas. El gobierno optó por una brutal represión, que fue encargada al general Franco. La reacción del gobierno de derechas fue el endurecimiento de su política. Se suspendió el Estatuto de Autonomía de Cataluña y se redactó una nueva Ley de Reforma Agraria, que en la práctica era una verdadera contrarreforma. Las diferencias entre el Partido Radical y la CEDA eran evidentes. Los escándalos de corrupción, como el del"estraperl" y el"asunto Nombel", significaron el descrédito total de Lerroux y su partido. Alcalá Zamora decidió disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones para el 16 de febrero de 1936.
La Política de Rectificación
Los grupos de derecha reclamaban una política de rectificación de las reformas del bienio anterior. Se concretó en:
- La paralización de las reformas iniciadas (agraria, educativa).
- La reconciliación con la Iglesia Católica.
- Designación para puestos clave del ejército de militares antirrepublicanos, como Franco o Mola.
- Se declaró la amnistía para los participantes en la Revolución de Octubre de 1934.
Polarización Política en España
En un contexto de crisis económica internacional y de triunfo de los totalitarismos en Europa, con el triunfo del fascismo italiano de Mussolini y el nazismo alemán de Hitler, España se polarizó entre las derechas y las izquierdas ideológicas. Las derechas estaban influenciadas por el fascismo italiano y el nazismo alemán. A la Falange de José Antonio Primo de Rivera había que añadir los monárquicos de Renovación Española, encabezados por José Calvo Sotelo. Las izquierdas continuaban muy divididas: la izquierda republicana reformista de Manuel Azaña, los comunistas del PCE, los anarquistas revolucionarios de la CNT, Esquerra Republicana de Catalunya y el PSOE.
El Gobierno del Frente Popular: La Conspiración Militar
En las elecciones de febrero de 1936, la victoria fue para el Frente Popular, una coalición de partidos de izquierda. El nuevo gobierno inició una labor reformista concentrada en:
- Amplia amnistía para todos los represaliados tras la Revolución de Octubre de 1934.
- Restablecer el Estatuto de Autonomía de Cataluña.
- Alejamiento de los generales y militares sospechosos de golpismo: Franco, Mola y Goded fueron destinados a Canarias, Navarra y Baleares, respectivamente.
- Reanudación de la reforma agraria, con la intensa actividad de los jornaleros en la ocupación de fincas.
Se sucedieron violentos enfrentamientos callejeros entre grupos falangistas y milicias socialistas, comunistas y anarquistas. Esto aceleró la organización de la conspiración militar contra el gobierno del Frente Popular. Crecía el número de generales implicados, dirigidos desde Pamplona por la figura de Emilio Mola, que se convirtió en el director del golpe. El 12 de julio de 1936 era asesinado por extremistas de derecha el teniente Castillo, miembro de la Guardia de Asalto. La respuesta llegó la siguiente madrugada con el asesinato de José Calvo Sotelo a manos de un grupo de miembros de las fuerzas de seguridad. El enfrentamiento era ya inevitable.
La Sublevación y la Geografía de la Guerra en 1936
El levantamiento militar del 18 de julio de 1936 fracasó en su objetivo de apoderarse de España rápidamente. En regiones donde la derecha era fuerte, como Castilla, León, Galicia, Baleares o Navarra, el golpe contra la República triunfó claramente. También triunfó el alzamiento en Sevilla, Granada y Córdoba, aprovechándose de la sorpresa y la lenta respuesta de las fuerzas leales al gobierno. La República mantuvo el control de gran parte de España. La zona arrebatada era inferior a las previsiones de los conspiradores, pero no tan insignificante para que abandonaran sus planes. En las semanas posteriores, los contendientes se prepararon para un largo enfrentamiento:
- Zona Republicana: Catorce millones de habitantes poblaban el territorio republicano, donde quedaron las reservas de oro del Banco de España, la industria catalana, el plomo de Linares...
- Zona Nacional o Sublevada: Once millones de españoles disponían del carbón leonés, el ganado gallego y la vid riojana, y tenía un ejército mucho más preparado.
La Movilización Popular, la Guerra de Columnas y las Milicias
En el comienzo de la Guerra Civil, el ejército quedó dividido en dos partes similares. Los sublevados consiguieron el apoyo de la mitad del ejército de la península, pero el grueso estaba formado por las divisiones profesionales africanas. Los sublevados crearon columnas para ocupar puntos y ciudades estratégicas, como las banderas falangistas y los requetés (carlistas).
La República mantuvo la fidelidad de la mayoría de los generales, la Guardia de Asalto, la Marina y la Aviación, pero adolecía de unidades y militares con experiencia en combate. En el bando republicano, las milicias de voluntarios desempeñaron un papel fundamental en la derrota de la sublevación en grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia. En el bando franquista, la dirección militar fue estricta. En cambio, el bando republicano no consiguió hacer lo mismo. El Estado Mayor Central republicano nunca logró unificar bajo un mismo mando a las Brigadas Mixtas, las milicias populares y las divisiones militares.