Descubriendo la Certeza en Descartes: Del Cogito a la Existencia de Dios
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René Descartes: Fundador del Racionalismo Continental
René Descartes es un filósofo del siglo XVII que pertenece a la corriente del racionalismo continental. Este filósofo defiende que el conocimiento se elabora deductivamente a partir de las ideas innatas, y sus primeros principios se encuentran ya en el entendimiento.
El Método Cartesiano: Intuición y Deducción
La intuición y la deducción serían el método (camino) del pensamiento, y la matemática la ciencia ideal. Este autor defiende el argumento ontológico de San Anselmo. Además, nuestros conocimientos procederán de la razón y no de los sentidos.
La Duda como Punto de Partida
Descartes toma como punto de partida una verdad absolutamente cierta de la cual no se puede dudar. Establece así la duda como método para rechazar todo lo que pudiera ser falso. La duda entonces tendría cuatro características:
- Universal
- Teórica
- Hiperbólica
- Radical
Ámbitos de la Duda
Además, existirían tres ámbitos que nos permiten dudar del conocimiento que tenemos:
- La duda del testimonio de los sentidos.
- La duda de la distinción entre la vigilia y el sueño.
- La hipótesis del genio maligno que disfruta engañándonos.
Este último ámbito se puede ilustrar con el pareado de Antonio Machado: “En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad”.
La Primera Verdad Indubitable: El Cogito
Después de aplicar la duda como método, Descartes llega a la primera verdad indubitable: el Cogito, ya que te puedes equivocar sobre la existencia del mundo, pero no puedes negar ni dudar de la existencia de una mente que piensa y duda, y es capaz de representarse aquello que ha puesto en duda. Dudar es pensar; por tanto, si pienso, existo.
El Cogito sería esa mente, distinta del cuerpo, que piensa y de cuya existencia no podemos negar ni dudar.
Reglas del Método y Tipos de Ideas
Así Descartes habla de dos de las reglas del método:
- La regla de la evidencia (criterio de verdad).
- La regla del análisis, con dos componentes: la intuición intelectual y las naturalezas simples.
Tenemos una mente pensante (el yo) cuyo objetivo son las ideas. Este yo se encuentra en un estado de solipsismo y mediante una tercera regla del método, la de deducción, intenta pasar de este estado al mundo.
Clasificación de las Ideas
Descartes distingue tres tipos de ideas según su origen:
- Ideas innatas
- Son aquellas ideas de las cuales desconocemos el origen. Por ejemplo, el pensamiento o la existencia.
- Ideas facticias
- Son aquellas ideas que construye la mente a partir de otras ideas. Por ejemplo, la idea de un paraíso.
- Ideas adventicias
- Son aquellas que parecen provenir de nuestra experiencia externa. Por ejemplo, la idea de árbol.
También se podrían clasificar las ideas en tanto que modos del pensamiento o en tanto que realidad objetiva.
Sustancias y la Existencia de Dios
Descartes también habla de la sustancia y sus tipos. Para él, la sustancia es aquello que necesita de otra cosa para subsistir. El atributo es la esencia, la naturaleza de la sustancia, que no se puede separar de ella.
Tipos de Sustancias
Descartes niega la existencia de cualidades secundarias; afirma que solo existirán las primarias (figura, movimiento…). Por esto, el atributo de la res extensa es el cuerpo. Junto a este tipo de sustancia encontramos también otros dos tipos:
- La res infinita (Dios).
- La res cogitans (mente).
Los modos serían la forma de representarse que tiene el atributo.
El Papel de Dios
La idea de Dios le identifica con el infinito; esta idea es innata. Este Dios nos garantiza que algunas de nuestras ideas les corresponda algo extramentalmente (realidad formal). Dios permite romper el solipsismo, recuperando así el mundo de las realidades primarias.
Prueba de la Existencia de Dios
Para demostrar la existencia de Dios, Descartes ofrece tres pruebas, entre ellas:
a) En la causa debe haber tanta realidad formal (perfección) como realidad objetiva hay en el efecto. De este modo, la idea de un ser infinito requiere una causa infinita; así que existe un ser infinito (Dios) que ha causado en mí la idea de infinito.