Descartes, Santo Tomás de Aquino y Hume: Dios, causalidad y fundamentos del conocimiento

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Descartes y Santo Tomás de Aquino

Descartes - Aquino: Descartes y Santo Tomás de Aquino coinciden en afirmar la existencia de Dios, pero difieren en el método. Aquino demuestra la existencia de Dios a posteriori, partiendo de la experiencia y de la causalidad del mundo (las cinco vías). Descartes, en cambio, ofrece pruebas a priori, basadas en la idea innata de un ser perfecto y en el argumento ontológico. Así, mientras Aquino se apoya en la experiencia sensible y en la metafísica aristotélica, Descartes fundamenta a Dios en la razón y en ideas claras y distintas. Además, para Aquino Dios es el fundamento del ser y del orden del mundo, pero el conocimiento humano parte de los sentidos. Para Descartes, Dios garantiza la verdad del conocimiento y la validez de la razón, siendo clave para superar la duda y asegurar la certeza científica.

Tesis de Hume sobre la causalidad

Tesis Hume: Según Hume, el principio de causalidad no se fundamenta en una conexión necesaria entre causa y efecto, sino en una asociación de ideas basada en la experiencia repetida. No tenemos ninguna impresión sensible de dicha necesidad, sino solo de la sucesión constante de hechos en el espacio y el tiempo. La creencia de que el futuro repetirá el pasado surge del hábito y la costumbre, no de la razón. Por ello, la causalidad es una ficción mental que permite prever, pero no demostrar con certeza, los efectos. Esta crítica implica que las ciencias empíricas solo alcanzan conocimientos probables y contingentes, reservándose la necesidad y la universalidad a las ciencias formales como las matemáticas.

Hume y Descartes: diferencias sobre la causalidad

Hume - Descartes: Para David Hume, la causalidad no es una relación necesaria que la razón pueda conocer con certeza, sino una creencia que surge de la experiencia y la costumbre. Según él, cuando observamos dos hechos, solo percibimos que uno sigue constantemente a otro, pero nunca una conexión necesaria entre ambos. La idea de causa y efecto se forma porque la mente se habitúa a asociar fenómenos que aparecen juntos de manera repetida. Por ello, la causalidad no tiene validez universal ni necesaria, sino que es siempre probable y dependiente de la experiencia pasada. Esto implica que el conocimiento científico, para Hume, carece de certeza absoluta y se basa únicamente en expectativas razonables.

En contraste, René Descartes sostiene que la razón humana es capaz de conocer relaciones causales necesarias mediante ideas claras y distintas. Para él, la causalidad no depende solo de la experiencia, sino de principios racionales evidentes que garantizan la verdad del conocimiento. Gracias a la razón, es posible alcanzar certezas firmes y universales, que sirven de fundamento a la ciencia. Así, mientras Hume limita la causalidad al ámbito de lo empírico y lo probable, Descartes la concibe como una relación racional, necesaria y segura, base del conocimiento científico.

Puntos clave

  • Método: Aquino utiliza argumentos a posteriori; Descartes, argumentos a priori; Hume critica la necesidad causal desde la experiencia.
  • Fundamento del conocimiento: Para Aquino, el conocimiento parte de los sentidos; para Descartes, de la razón; para Hume, del hábito y la costumbre.
  • Estado de la certeza: Descartes defiende certezas universales; Hume las limita a probabilidades; Aquino sostiene verdades metafísicas basadas en la causalidad observable.

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