Desastre de Annual y Dictadura de Primo de Rivera: Crisis y Cambio en España
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,79 KB
El Desastre de Annual (1921) y el Problema de Marruecos
Tras la Primera Guerra Mundial, las tensiones resurgen en el Marruecos francés y español. Las autoridades españolas habían logrado asegurar los territorios en la zona de Ceuta sin mayores problemas, mientras que en Melilla se enfrentaron a graves incidentes. El General Silvestre fue designado responsable de controlar la zona.
Silvestre decidió adentrarse en el Rif melillense sin proteger suficientemente la retaguardia ni las provisiones de sus tropas. El líder de las cabilas, Abd-el-Krim, atacó por sorpresa a las tropas españolas, causando la muerte de unos 13,000 soldados, incluido el propio general. La prensa española recogió este desastre, desatando la crispación entre la opinión pública.
Se exigió la dimisión del presidente del gobierno, que así sucedió, y de varias autoridades militares. Algunos incluso señalaban al rey Alfonso XIII, quien personalmente había nombrado al General Silvestre.
Las Cortes nombraron una Comisión que investigó los hechos, redactando el Expediente Picasso. Sin embargo, este no llegó a ser conocido ni debatido en las Cortes, ya que el 13 de septiembre de 1923, el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, dio un golpe militar contra el Estado para poner fin a la situación de crisis que se vivía desde 1917.
La Dictadura de Primo de Rivera
La crisis se agudizó hasta tal punto que culminó con el golpe de estado de 1923, que terminó con el régimen parlamentario. Desde 1918 se iniciaron los gobiernos de concentración, y la tensión social iba en aumento hasta que la derrota de Annual en 1921 terminó de agotar el sistema.
Se había corrido el rumor de ese golpe, y la opinión pública lo apoyaba, ya que se sentía desengañada por el antiguo régimen y exasperada por la corrupción política, la crisis y la cuestión marroquí. A esto se añadió también el apoyo del rey a la dictadura, aunque provocó que se alentara, pero no se opuso al afianzar el pronunciamiento. También influyó la grave crisis, el trauma de la Primera Guerra Mundial y el triunfo de la Revolución Rusa en 1917.
El 13 de septiembre, Primo de Rivera ocupó los principales edificios e hizo un manifiesto con sus motivos. Sus objetivos eran:
- Acabar con el sistema político parlamentario liberal.
- Solucionar el problema marroquí.
- Restablecer el orden público y poner fin a las insurrecciones y asesinatos.
- Acabar con el anticlericalismo y el separatismo.
La opinión pública, la burguesía católica, y sectores industriales y mercantiles acogieron la dictadura. Los socialistas no ofrecieron mucha resistencia; sin embargo, los anarquistas y comunistas convocaron una huelga que fracasó.
La Caída de Primo de Rivera
La creciente oposición se intensificó cuando el rey y su camarilla se convencieron de que la dictadura era un peligro para la permanencia de la monarquía. El rey optó por retirar su confianza a Primo de Rivera, quien acabó dimitiendo el 30 de enero de 1930. El General Berenguer fue el encargado de sustituirle, con la misión de celebrar unas elecciones que permitieran retornar a la normalidad constitucional.
La oposición y los republicanos, los catalanistas de izquierda y el PSOE acordaron la firma conjunta del Pacto de San Sebastián (1930), un programa para presentarse a las elecciones y constituir un comité revolucionario que debería convertirse en el gobierno provisional de la futura República. Se establecieron tres niveles: municipales, provinciales en mayo (diputaciones) y legislativas en junio. El gobierno decidió convocar en primer lugar las elecciones municipales, en las que los republicanos ganaron en 41 de las 50 capitales de provincia.