Desarrollo Humano y Espiritualidad: De la Infancia a la Trascendencia
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Etapas del Desarrollo Humano: De la Concepción a la Adolescencia
Primeras etapas de nuestra vida:
- Desde la concepción a los 6 años: En este periodo se cimenta la personalidad, aunque generalmente no recordamos mucho de ella.
- Desde los 6 a los 12 años: Se define como una etapa de infancia feliz, donde se forma el sentimiento fundamental de la autoestima.
Pubertad y Adolescencia
- Desde los 12 a 14 años (Pubertad): Es una etapa intensa en la que se producen profundos cambios en nuestro cuerpo.
- A partir de los 14 años (Adolescencia): Se consolida el proceso biológico iniciado previamente en la pubertad.
Formación de la Conciencia y la Fe
Desde la concepción hasta la adolescencia, los padres se involucran activamente en el ámbito religioso. A medida que los hijos crecen, se va educando la fe de acuerdo a las características propias de cada edad. De los 12 años en adelante, se forma de manera más sólida la conciencia moral y religiosa.
Valoración del Ser y Cultivo de Capacidades
Valorar el propio cuerpo
Debemos considerar nuestro cuerpo como algo bueno y digno, reconociendo que ha sido creado por Dios.
Cultivar las propias capacidades
Las capacidades se van adquiriendo y perfeccionando a lo largo de nuestra vida. Poseemos dimensiones físicas, afectivas y espirituales que requieren de esfuerzo constante para su desarrollo.
Conductas a Evitar y la Importancia de la Amistad
Para un desarrollo saludable, es fundamental huir de ciertas conductas negativas:
- Envidia: El hábito de fijarse en otras personas únicamente para criticarlas.
- Odio: El sentimiento de desprecio profundo hacia los otros.
- Desprecio: Una actitud que nos priva de la esperanza y la sana convivencia.
La Necesidad de los Amigos
Necesitamos a los amigos: Ellos son pilares que nos ayudan a desarrollar nuestras cualidades y a reconocer nuestros defectos. La amistad exige, ante todo, confianza; no puede existir un vínculo real sin ella. La confianza suprema llega a su máxima expresión cuando amamos profundamente a una persona.
Búsqueda del Sentido y la Trascendencia
La búsqueda del sentido vital a veces se enfoca en problemas cercanos como la salud, la familia o los amigos. En otras ocasiones, nos interpelan problemas que, aunque parezcan alejados, nos afectan profundamente, tales como la violencia o la pobreza.
La Búsqueda de Dios
Existen personas que descubren signos constantes de la presencia de Dios en su entorno. Desde una perspectiva de fe, solo en Jesús encontramos el sentido pleno de nuestra existencia.
La Integridad del Ser Humano y la Felicidad
Las personas somos una unidad compuesta por cuerpo, mente, sentimiento y espíritu. Crecemos a través de la infancia, la pubertad y la adolescencia, actuando movidos por nuestras necesidades y emociones.
Deseamos estar bien con nosotros mismos, valorar nuestro cuerpo, cultivar capacidades, huir de peligros, mantener una buena relación con los demás y tener confianza. Buscamos encontrar el sentido de la vida tanto desde la razón (ciencia) como desde la fe (religión). En definitiva, buscamos la felicidad, y Dios desea que todas las personas seamos plenamente felices.