Desarrollo de la Competencia Narrativa: Claves para la Estructura del Relato
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La competencia narrativa
La habilidad para contar un cuento implica una serie de destrezas cognitivas y lingüísticas de nivel superior. Estas incluyen la capacidad para secuenciar eventos, crear un texto cohesivo mediante el uso de marcadores lingüísticos explícitos, emplear un vocabulario preciso, transmitir ideas sin soporte extralingüístico, comprender las relaciones de causa-efecto y estructurar la narración según el esquema universal del relato, lo cual facilita la comprensión del oyente.
La narración oral comparte características del lenguaje escrito, convirtiéndose en un puente entre la oralidad y la escritura.
La descontextualización y la estructura del relato
Una de estas características es la descontextualización, que obliga a explicitar el lugar y el tiempo de los sucesos narrados. El narrador adopta la perspectiva del espectador, consciente de que relata hechos pasados (reales o ficticios), por lo cual utiliza tiempos verbales pretéritos (imperfecto y perfecto simple) en una secuencia tanto temporal como causal.
Por otra parte, la actividad de narrar implica la previa selección y ordenación de los hechos, es decir, una macroestructura o plan global.
El papel del espectador asumido por el narrador permite una actitud más reflexiva para descubrir:
- La consistencia interna: depende de las relaciones de cohesión entre las oraciones (causal-temporal y espacial).
- La estructura: responde a un canon tradicional basado en dos modalidades del pensamiento humano: el relato y la lógica.
Un cuento o relato comienza con una situación inicial de equilibrio, que termina cuando se produce la acción desencadenante. Esta acción conduce al surgimiento del problema, cuya resolución se alcanza a través de distintas peripecias.
Aspectos observables en los relatos de niños de 5 años
- Estructura canónica: introducción, nudo y desenlace.
- Fórmula tradicional: uso de inicios como “Había una vez” y codas de cierre.
- Ambientación: ¿Recoge el “cuándo”, “dónde” y “quién”?
- Episodios: hecho desencadenante, problema, acciones que hacen avanzar el relato y resolución.
- Secuencia: ¿narración ordenada y completa?, manejo de tiempos verbales (imperfecto para la ambientación y pretérito perfecto simple para avanzar la acción).
- Otros elementos: concordancia, organización semántica y uso de conectores como “porque” y “entonces”.