Desarrollo Cognitivo Infantil: La Etapa Preoperatoria de Piaget (2-6 años)

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Desarrollo Cognitivo en la Infancia Temprana: La Etapa Preoperatoria (2-6 años)

El periodo de los 2 a los 6 años, conocido como la Etapa Preoperatoria o de Inteligencia Preoperatoria, se caracteriza por la transición fundamental que el niño debe realizar: pasar de la acción a la operación. Mientras que la acción es propia del estadio sensoriomotor anterior, la operación es la característica distintiva de esta nueva etapa.

Gracias al desarrollo de la capacidad de representación, la acción del niño se libera de la necesidad de ser ejecutada físicamente y de depender del "aquí y ahora". De esta manera, el niño podrá vislumbrar el resultado de una actividad o de una secuencia de acciones sin necesidad de llevarlas a cabo, o podrá pensar en objetos y personas ausentes.

Este es un proceso que durará varios años, durante los cuales se repetirán los mecanismos de asimilación y acomodación, propios de la acción, pero aplicados a un nivel más simbólico.

Características Clave del Pensamiento Preoperatorio según Piaget

Jean Piaget caracterizó este estadio con una serie de rasgos distintivos que determinan la manera de razonar del niño. Es importante señalar que estas características irán desapareciendo gradualmente a medida que el niño accede al estadio de las operaciones concretas.

Egocentrismo

Se refiere a la dificultad del niño para diferenciar el mundo exterior del interior, lo que implica una incapacidad para distinguir lo objetivo de lo subjetivo. El niño está completamente centrado en sí mismo, en su propio "yo", y no puede colocarse en el punto de vista de los demás. Para él, no puede existir otro punto de vista que el propio.

Esta dificultad para adoptar la perspectiva ajena fue ejemplificada por Piaget con la famosa prueba de las tres montañas, donde se le pide al niño que describa lo que vería una persona sentada en una posición diferente a la suya.

Centración

La centración es la tendencia del niño a fijar su atención en una única característica o dimensión de un objeto o situación, ignorando otras características relevantes. Esto lleva a percibir la realidad por visiones globales y a encontrar parecidos o relaciones entre objetos y sucesos sin realizar un análisis previo. Produce un tipo de razonamiento ilógico que pasa intuitivamente de una premisa a una conclusión, sin considerar todos los aspectos.

Yuxtaposición

Es el fenómeno según el cual el niño es incapaz de relacionar u ordenar de manera lógica los elementos que forman un todo. Está muy relacionado con el sincretismo (la tendencia a percibir la realidad de forma global y difusa, sin diferenciar los elementos) y se muestra en los relatos inconexos de los niños, donde no hay conexiones causales o temporales claras, ni relaciones lógicas. También se manifiesta en la desorganización espacial de sus primeros dibujos.

Irreversibilidad

Se refiere a la incapacidad del niño para ejecutar una acción mentalmente en los dos sentidos del recorrido, es decir, no puede comprender que se trata de la misma acción a la inversa. El niño todavía no ha descubierto la operación inversa como una operación mental, ni el concepto de reciprocidad.

La Representación del Mundo y la Comprensión de la Causalidad

Las ideas que los niños expresan sobre el mundo a partir de los 5 años están fuertemente influidas por el egocentrismo y la centración de su pensamiento. Las preguntas que el niño plantea están muy relacionadas con su curiosidad innata, pero como todavía no puede coordinar las respuestas que recibe, sus explicaciones sobre los diferentes aspectos de la realidad pueden ser muy contradictorias e ilógicas desde una perspectiva adulta.

Realismo

Implica la indiferenciación entre el mundo psíquico del niño y el mundo físico, es decir, entre su mundo interior y los hechos externos. Por ello, el niño atribuye existencia real y externa a sus propias creaciones mentales y experiencias internas; por ejemplo, cree que los sueños existen en la realidad.

Animismo

Consiste en la tendencia a atribuir vida, consciencia e intencionalidad a objetos inanimados. Esto hace que se les pueda atribuir intencionalidad, emociones y atributos morales propios de los seres humanos (por ejemplo, "la mesa me pegó" o "la nube está triste").

Artificialismo

Consiste en la creencia de que todas las cosas que existen, incluidos los fenómenos naturales, han sido fabricadas por el hombre o por un ser superior (un "superhombre"). El artificialismo también puede manifestarse como finalismo, si se piensa que la naturaleza existe con el único objetivo de que la persona se aproveche de ella (por ejemplo, "las montañas están ahí para que podamos subir").

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