La Desamortización en España: Transformaciones Económicas y Agrarias del Siglo XIX

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Causas del retraso económico español a mediados del siglo XIX

El retraso económico de España a mediados del siglo XIX se debió a varias causas estructurales:

  • Geografía y comunicaciones: La geografía del país dificultaba las comunicaciones, encarecía el transporte y hacía difícil el desarrollo de un mercado nacional articulado.
  • Recursos: La escasez de materias primas y de fuentes de energía, así como su dispersión geográfica, limitaron el desarrollo industrial.
  • Demografía y mercado interior: El lento crecimiento demográfico provocó falta de mano de obra industrial, carencia de excedente de productos agrícolas y de un mercado interior capaz de absorber la producción de la industria.
  • Falta de capitales: La inversión en industria se concentraba en el norte y Cataluña, lo que causó una fuerte dependencia de los capitales extranjeros.
  • Política económica: La política proteccionista del Estado no impulsó los cambios tecnológicos necesarios en el campo y en las fábricas.
  • Pérdida de las colonias: La pérdida de las colonias americanas restó mercados y materias primas a la industria española.

La Desamortización: Concepto, Objetivos y Trascendencia

Los problemas que se trataron de resolver con la desamortización venían de antiguo: la existencia de una gran masa de bienes fuera del mercado de la tierra, que no se podía dividir ni disminuir, pero sí aumentar.

Concepto

Consistió en la incautación por parte del Estado de bienes para ser vendidos en pública subasta. Con los ingresos obtenidos se pretendía solucionar los problemas de la Hacienda pública.

Objetivos

Los principales objetivos de la desamortización fueron:

  1. Político: Aumentar las bases sociales del liberalismo y consolidar un grupo de propietarios defensores del nuevo orden liberal.
  2. Social: Privar a los antiguos estamentos de su fuerza política y preparar el terreno para sustituir la vieja sociedad estamental por la sociedad de clases.
  3. Económico: Hacer frente a la deuda pública y a los gastos generados por la Primera Guerra Carlista.

Trascendencia

La trascendencia del proceso reside en que consolidó la propiedad privada y contribuyó a la desaparición de formas de propiedad incompatibles con el crecimiento económico. Las propiedades de la Iglesia fueron incautadas, pero esta recibió compensaciones importantes a cambio.

El Problema de las Propiedades Vinculadas

El principal obstáculo era la existencia de tres categorías de propiedades vinculadas, es decir, fuera del mercado:

  1. Mayorazgos: Propiedades familiares de la nobleza sometidas a un orden sucesorio especial, con el objetivo de impedir su división y salvaguardar el patrimonio familiar. Fueron las únicas excluidas de la venta pública.
  2. Propiedades de la Iglesia: Conocidas como "manos muertas", representaban aproximadamente el 30% de la tierra cultivada.
  3. Tierras de propiedad pública: Pertenecientes a los municipios, divididas en bienes de propios y comunes.

Antecedentes y Fases Clave del Proceso

El proceso desamortizador abarca un largo periodo, desde el reinado de Carlos IV hasta la Segunda República, pero tuvo dos momentos clave en el siglo XIX: la desamortización de Mendizábal (1836) y la de Madoz (1855). Ya en el siglo XVIII se habían tomado pequeñas medidas desamortizadoras que consistían en la incautación de bienes raíces pertenecientes, en su gran mayoría, a la Iglesia y a los municipios.

La Desamortización de Mendizábal (1836)

A partir de 1833, el proceso de desamortización se precipitó por varias causas:

  • La Primera Guerra Carlista obligó al Estado a obtener recursos en un momento en que las arcas estaban vacías y el crédito exterior se había hundido.
  • Se difundió en el país un clima anticlerical a causa del apoyo de gran parte del clero al bando carlista.
  • Los antiguos compradores de bienes durante el Trienio Liberal presionaron al gobierno para que se les devolvieran sus propiedades.

En este contexto, se publicó la ley de desamortización de Mendizábal, declarando en venta todos los bienes pertenecientes al clero regular y destinándose los fondos obtenidos a la amortización de la deuda pública.

Objetivos Básicos

  • Ganar la guerra carlista proporcionando fondos y tropas al bando liberal (cristino).
  • Sanear la Hacienda, reduciendo la enorme deuda pública.
  • Facilitar el acceso a la propiedad a sectores burgueses afines al liberalismo.
  • Crear un sector de nuevos propietarios que apoyaran al bando cristino y al nuevo régimen.

Consecuencias

  • No se logró el saneamiento de la Hacienda: La desamortización no resolvió el problema de la deuda, pero sí contribuyó a contenerla.
  • Aumento de ingresos fiscales: Comenzaron a tributar propiedades que hasta entonces habían permanecido exentas.
  • Desmantelamiento de la propiedad eclesiástica: Supuso el desmantelamiento casi completo de la propiedad del clero regular.
  • Estancamiento agrario: No produjo un aumento significativo de la producción agraria, ya que los nuevos propietarios no introdujeron mejoras, sino que se limitaron a seguir cobrando las rentas e, incluso, a incrementarlas.
  • Reforzamiento de la estructura latifundista: La desamortización provocó un reforzamiento de la estructura de la propiedad de la tierra, pues los principales compradores fueron los antiguos terratenientes locales y la burguesía adinerada.

La Desamortización General de Madoz (1855)

La Ley de Desamortización General de Pascual Madoz, promulgada en 1855, formó parte del programa del Bienio Progresista. Esta ley establecía la venta en subasta pública de toda clase de propiedades rústicas y urbanas pertenecientes al Estado, a la Iglesia (los bienes no vendidos en la etapa anterior), y, de forma muy significativa, las tierras de propios y baldíos de los municipios.

Valoración del Proceso Desamortizador y los Cambios Agrarios

En su conjunto, el proceso desamortizador contribuyó claramente al cambio hacia una sociedad burguesa. Se produjo una fusión de la antigua aristocracia terrateniente con la nueva burguesía urbana, consolidando una nueva élite propietaria. Es crucial entender que su objetivo principal no fue una reforma agraria para redistribuir la propiedad de la tierra entre los campesinos, sino obtener recursos para el Estado y consolidar el régimen liberal.

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