Delegar y administrar: estrategias para mejorar productividad y gestión empresarial
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Formación y Orientación Laboral
Escrito el en
español con un tamaño de 2,86 KB
Delegar y administrar
Delegar
Delegar consiste en dar a un trabajador el poder, la autoridad, la autonomía, la facultad o la responsabilidad para que pueda tomar decisiones, resolver problemas, desempeñar funciones o ejecutar tareas sin necesidad de consultarnos ni de obtener la aprobación de una autoridad. Al delegar, lo que se consigue es disfrutar de una serie importante de beneficios:
- Mejora la productividad.
- Permite que los empleados muestren todo su potencial y aumenta su motivación.
- Disminuye notablemente el estrés del grupo de trabajo.
- Genera sensación de equipo.
- Aumenta el compromiso con la entidad.
Delegado
La persona en quien se delega una facultad o una jurisdicción se conoce como delegado. El delegado, por lo tanto, representa a otra persona o a una organización, ya sea en un evento concreto (como una reunión o una conferencia) o de manera permanente.
Administrar
El término administrar se refiere a la actividad a través de la cual un sujeto o grupo de personas imprimirá orden y organización, especialmente en lo inherente a las finanzas de una empresa, organización, negocio o Estado. Sin lugar a dudas, la forma en que una persona o grupo administra un ámbito de los mencionados determinará su funcionamiento eficiente y, por supuesto, su rendimiento.
Planeación
Cuando una empresa planifica, lo que hace es evaluar el futuro. Basándose en la situación actual de la empresa y en la evaluación del futuro, se determinan los objetivos a lograr, se plantea una estrategia y se desarrollan planes. Estos planes son una serie de acciones destinadas al logro de los objetivos con la utilización de determinados recursos.
Organización
La organización se refiere a decidir qué recursos y quiénes serán los encargados de realizar cada acción encaminada al logro de los objetivos.
Dirección
Esta función se refiere a liderar a un equipo humano de cara al logro de los objetivos: motivándolos, seleccionando los canales de comunicación más efectivos y participando en la negociación de cualquier conflicto que aparezca entre empleados y la empresa, entre proveedores y el equipo, etc.
Control
Una vez que se han ejecutado las acciones dispuestas para la consecución de los objetivos, se debe controlar que todo se haga según lo planeado y evaluar los resultados obtenidos por esas acciones. De esta forma se cierra el círculo, ya que esta evaluación retroalimenta nuevamente el proceso administrativo para modificar, si es el caso, la planificación, la organización o la ejecución en sí misma.