Definición del Ser Humano: Raciovitalismo, Existencialismo y Neurociencia en la Filosofía Contemporánea
Enviado por Chuletator online y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 5,59 KB
La Condición Humana en la Filosofía Contemporánea: Proyectos, Libertad y Emociones
4.1. Ortega y Gasset: El Ser Humano como Proyecto (Raciovitalismo)
La filosofía de Ortega y Gasset se desarrolló en la primera mitad del siglo XX y se conoce con el nombre de «raciovitalismo». Según Ortega, cada vida humana en particular, cada uno de nosotros, ocupa un lugar único e insustituible en la comprensión de la realidad.
El Perspectivismo de Ortega
El perspectivismo de Ortega implica que todo punto de vista nos aporta una visión sobre lo real. Para él, una perspectiva no es una visión parcial o deformada de una realidad existente por sí misma, sino la organización necesaria de esta realidad. Cada perspectiva es insustituible, pero no cubre la realidad entera; habría que integrar diversas perspectivas para lograr un conocimiento más completo y general.
La Circunstancia Vital y la Existencia como Tarea
En consecuencia, cada persona, argumenta Ortega, ocupa una circunstancia vital que configura su vida, resumida en su célebre frase: «Yo soy yo y mi circunstancia». Esta vida de cada cual, que incluye la circunstancia en que nos toca vivir, es la realidad radical, la raíz a partir de la cual realizamos nuestra existencia.
Esta existencia humana es un proyecto abierto: para Ortega, el ser humano no tiene una naturaleza fija, sino que su esencia o su ser consiste en lo que aún no es; es decir, en un proyecto de futuro. Así pues, el ser humano se crea a sí mismo: la existencia humana es una tarea creativa. Para ello, debemos hacer frente a nuestra circunstancia vital y superarla, hacernos cargo de ella, como dice Ortega:
«Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo».
4.2. Jean-Paul Sartre: El Ser Humano es Libertad (Existencialismo Ateo)
Por su parte, la filosofía existencialista, de la que Sartre es un claro exponente, apareció a mediados del siglo XX. El núcleo común de las corrientes existencialistas es la tesis según la cual la existencia precede a la esencia, es decir, no hay una esencia humana prefijada anterior a la existencia humana individual. La existencia humana no está determinada por una naturaleza o esencia, sino que es libre y abierta.
Corrientes del Existencialismo
Había dos corrientes principales en la filosofía existencialista:
- El existencialismo cristiano, de Gabriel Marcel y Karl Jaspers.
- El existencialismo ateo, de Jean-Paul Sartre.
La Responsabilidad Radical
De acuerdo con el existencialismo ateo de Sartre, que niega la existencia de Dios como creador de la humanidad, el ser humano es indefinible porque no tiene una naturaleza, sino que es lo que hace, y por esto es radicalmente libre. Su naturaleza es el fruto de sus acciones. El ser humano individual es un «proyecto» de cuya realización solo es responsable cada persona.
No obstante, las elecciones que tomamos y que nos condicionan y nos configuran no solo sirven para definirnos a cada uno de nosotros, sino que, según Sartre, esa responsabilidad compromete a la humanidad entera:
«Eligiéndome, elijo al hombre», dice Sartre.
Esta responsabilidad genera un fuerte sentimiento de angustia, sentimiento que, según los existencialistas, debemos afrontar y aceptar. Ese sentimiento debe conducir a la acción en favor de la humanidad, no a la pasividad y a la inacción.
4.3. Cuerpo, Mente y Emociones: De la Ataraxia a la Neurociencia
La relación entre razón y emoción ha sido un tema central en la filosofía a lo largo de la historia.
Perspectivas Históricas sobre las Pasiones
- Filosofía Antigua (Estoicos): Las emociones y los sentimientos son valorados de forma negativa. Su objetivo es lograr la impasibilidad (*ataraxia*), la ausencia total de preocupaciones y emociones que puedan alterar el equilibrio mental y corporal.
- Época Moderna (Descartes): Descartes reivindicó el valor de las pasiones, considerando que eran buenas por su propia naturaleza, si no eran llevadas al exceso o se abusaba de ellas. Mediante la sabiduría práctica lograríamos un buen uso de las pasiones sometidas a la razón.
- Época Moderna (Hume): Hume defendía que la razón era esclava de las pasiones y que estas condicionan nuestras decisiones, aunque luego intentemos justificarlas racionalmente.
La Visión Contemporánea: António Damásio
Por lo que se refiere a la importancia de las emociones en la actualidad, citaremos las investigaciones del neurólogo António Damásio.
De acuerdo con sus conclusiones, el sistema de razonamiento de los seres humanos (lo que entendemos por racionalidad) sería una extensión evolutiva del sistema emocional automático. Para Damásio, las emociones son una pieza fundamental del proceso racional de toma de decisiones y aportan información mediante intuiciones o cogniciones rápidas.
Según sus investigaciones, el daño de la zona del cerebro dedicada a las emociones afecta también a los procesos de razonamiento y de toma de decisiones, demostrando la interconexión esencial entre mente, cuerpo y emoción.