David Hume: El Empirismo Radical, la Crítica a la Causalidad y el Escepticismo Metafísico

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 5,64 KB

David Hume: Vida y Obra

David Hume (Edimburgo, 1711) provenía de una pequeña familia noble. Prefirió estudiar literatura y filosofía. A los 18 años, marchó a Francia para estudiar en La Flèche, un lugar que había sido alumno de Descartes y se había convertido en un centro de estudios cartesianos. Allí experimentó una nueva visión filosófica: una nueva ciencia de la naturaleza humana. A partir de esto, escribió el Tratado de la Naturaleza Humana, donde propone crear un nuevo sistema de las ciencias.

Decidió dedicarse a la política, viajó a París y regresó a Inglaterra con su amigo Rousseau, quien le ofreció su protección. Fue nombrado subsecretario de Estado y, finalmente, gracias a una pensión, pudo retirarse para dedicarse a investigar y escribir. Murió en 1776. Estaba interesado en impulsar una creencia sistemática de la naturaleza humana, deseando proponer un sistema completo de las ciencias.

Epistemología Empirista de Hume

Hume sobrepasa el empirismo tradicional al investigar los fundamentos de las ideas. El hecho de que podamos prescindir de ellas demuestra que dependen no de lo que percibimos, sino de nuestra naturaleza. Hume afirma que todo nuestro conocimiento procede de los sentidos y que el hombre se compone de percepciones, las cuales pueden ser:

  1. Impresiones (datos sensoriales inmediatos).
  2. Ideas (copias debilitadas de las impresiones).

Hume rechaza la existencia de ideas innatas. Si queremos saber el grado de certeza de una idea, debemos buscar su impresión correspondiente.

Clasificación de las Percepciones y Leyes de Asociación

Hume realiza otra división de las percepciones en:

  • Simples: No admiten separación.
  • Complejas: Pueden dividirse en partes.

Las leyes de asociación de las ideas son:

  1. Semejanza.
  2. Contigüidad espacio-temporal.
  3. Causa-Efecto.

Tipos de Conocimiento

Hume distingue entre:

  1. Relaciones de Ideas: Pertenecen al ámbito de las matemáticas y la lógica. Se consideran intuitivas o demostrativamente ciertas. No es preciso acudir a la existencia para comprobar su veracidad.
  2. Cuestiones de Hecho: Pertenecen al ámbito de la experiencia. Su negación puede ser falsa, pero no contradictoria (no implica una imposibilidad lógica).

La Crítica a la Causalidad

La conexión causa-efecto es fundamental para la ciencia y para todo nuestro conocimiento cotidiano. El efecto nos lleva a suponer que el futuro será igual que el pasado. Hume dice que el fundamento para inferir el futuro desde el pasado no es una idea lógica, sino la costumbre o el hábito.

El hecho de que la conexión necesaria causa-efecto sea producto de un hábito nos conduce al escepticismo y al relativismo. La ciencia se mueve en el marco de la creencia. Así, concluye que las ciencias de la naturaleza solo pueden formular leyes probables, pero nunca necesarias.

Crítica a la Metafísica Tradicional

Hume realiza una crítica demoledora de los tres conceptos fundamentales de la metafísica tradicional:

  1. El Mundo (Sustancia Extensa)

    Hay impresiones que vuelven a nosotros constantemente, lo que nos permite forjar la idea de que los cuerpos existen como distintos de las percepciones. Sin embargo, la existencia del mundo exterior no puede concluirse lógicamente, porque la idea de una existencia continua de los cuerpos es distinta de nuestras percepciones inmediatas.

  2. El Yo (Sustancia Pensante)

    Entre nuestras impresiones no está la de un yo único y permanente. Nunca tenemos una impresión del yo, por lo tanto, no podemos tener una idea de sus cambios. Hume concluye que el yo no es más que un haz de impresiones que nos hemos habituado a encontrar unidas.

  3. Dios (Sustancia Infinita)

    No tenemos impresión de un poder absoluto, por lo tanto, no podemos saber si Dios existe. Tampoco es aceptable la idea de causalidad para probar su existencia, ya que no hay ninguna conexión necesaria que permita establecer el mundo como un efecto creado, ni podemos deducir la existencia del mundo exterior a partir de Dios.

Ética y Sentimentalismo Moral

La simpatía es una condición básicamente social de la existencia humana y está en el origen de todas las valoraciones morales. Por eso, Hume rechaza que la ética pueda fundamentarse en la razón. Lo que puede producir un juicio moral es el sentimiento. De ahí la famosa frase:

«La razón es y debe ser esclava de las pasiones.»

Hume define la virtud como cualquier acción o cualidad mental que ofrece al espectador el sentimiento placentero de aprobación; y el vicio como lo contrario. Este sentimiento de simpatía tiene su origen en la utilidad de una acción con vistas al bien común.

Influencia Filosófica

La crítica de Hume a la idea de sustancia y a la idea del yo han sido debatidas a lo largo de la historia de la filosofía. Cabe destacar la influencia que ejerció en Immanuel Kant, quien reconoció que Hume lo despertó de su «sueño dogmático» respecto a los límites del conocimiento.

Entradas relacionadas: