David Hume: Crítica a la Causalidad y la Teoría de las Sustancias
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La Crítica al Principio de Causalidad
a) La fórmula criticada: El principio de causalidad, usado en la escolástica (base de las pruebas de la existencia de Dios y también como principio ontológico para dar cuenta de los seres creados). La fórmula que ataca Hume es: "Todo lo que comienza a existir tiene una causa de su existencia". Es una fórmula considerada innata y a priori.
b) ¿Cómo se origina en nuestra mente? Las ideas de causa y efecto son muy distintas entre sí, en el sentido de que, a priori, de la causa no se puede extraer el efecto. Conclusión: La experiencia es el único fundamento de nuestras conclusiones respecto a la causa y el efecto. Estas conclusiones se consideran necesarias porque constatan la contigüidad y sucesión por la costumbre y el hábito; estos nos llevan a la creencia, la cual nos hace "creer" que estamos ante una conexión necesaria.
c) Propuesta de Hume y consecuencias: Hume rechaza el principio de causalidad entendido como relación real y acepta el entendido como: "el objeto precedente y contiguo a otro de tal manera unido que la idea de uno determina a la mente a inferir la idea de otro". La causalidad es entendida como una relación cuyo límite es de impresión a impresión.
Consecuencias:
- La causalidad no funciona en las cosas, sino en nuestro modo de pensarlas.
- Fenomenismo perceptual: Solo conocemos percepciones.
- Escepticismo: No conocemos las cosas, solo creemos en ellas.
Crítica a la Idea de Sustancia
El Mundo (Res Extensa)
Llegamos a esta idea experimentando un grupo de impresiones o ideas contiguas, lo que nos lleva a inferir un "substratum". El objeto es una colección de impresiones; la existencia de cosas fuera de nosotros no es objeto de conocimiento, sino de creencia. Esto implica que tenemos impresiones que no sabemos de dónde proceden; por ejemplo: no podemos evitar considerar que el color, el sonido y demás propiedades de los cuerpos son existencias que no pueden subsistir por separado, sino que exigen un sujeto en el que apoyarse.
El Yo o el Alma (Res Cogitans)
El concepto criticado es el de una "realidad dotada de subsistencia continuada y autoconsciente, idéntica a sí misma y simple". Hume afirma que no tenemos impresión de ella y que, además, las impresiones son puntuales: no tenemos impresiones constantes o invariables. Por lo tanto, no existe la idea de yo: es un "teatro sin escenario", lo que quiere decir que los contenidos de la mente no son de nadie. La que conecta las impresiones es la memoria. El error consiste en confundir la sucesión con la identidad.
Dios (Sustancia Infinita)
¿Tenemos alguna impresión de Dios? No tenemos ninguna impresión de causa ni de efecto respecto a lo infinito; solo tenemos una colección de impresiones. Además, el principio de causalidad en sentido ontológico no es válido para demostrar su existencia.