Cronología y características de la arquitectura románica (siglos XI-XII)
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1. Introducción
La cronología del arte románico abarca sobre todo los siglos XI y XII. Pueden establecerse tres etapas:
- Primer arte románico o protorrománico (hasta el segundo tercio del XI): afecta sólo a las formas arquitectónicas.
- Románico pleno (último tercio del XI - finales del XII): abarca ya la totalidad de las formas artísticas.
- Románico tardío o tardo románico (desde el último tercio del XII hasta su sustitución por el gótico): cronología variable según zonas.
2. Características arquitectónicas de la iglesia románica
La arquitectura románica emplea estructuras abovedadas y presenta una serie de rasgos constructivos y formales reconocibles:
Materiales y aparejo
Material. El preferido es la piedra, en sillares isódomos, aparejados a soga y tizón. En edificios rurales puede construirse con mampostería. La madera se empleaba únicamente para los tejados sobre las bóvedas.
El muro
Emplean el muro como elemento sustentante continuo. Suele ser grueso y macizo, mixto de sillería y ripio: se construye a base de dos capas de sillares que llevan en medio el ripio mezclado con argamasa. Predomina el macizo sobre los vanos, ya que éstos son escasos y de reducidas dimensiones. Al ser un muro tan grueso, los vanos están abocinados. El paramento mural aparece reforzado con contrafuertes y articulado en vertical mediante columnas o pilastras (bandas) adosadas, y horizontalmente con molduras de impostas decoradas con tacos, billetes, puntas de diamante, dientes de sierra, etc. También podemos encontrar arquillos ciegos y canecillos para sostener las cornisas del tejado.
Elementos sustentantes
Los elementos sustentantes discontinuos son pilares, columnas y contrafuertes. Predominan los pilares compuestos, es decir, los que tienen un núcleo, de sección cuadrada o cruciforme, que lleva adosadas a sus cuatro frentes pequeñas columnas; se emplean para separar las naves y están preparados para el apeo de los arcos fajones y formeros. Se utilizan las columnas en claustros, pórticos, criptas y ventanas; rara vez exentas en las naves. Sus proporciones no son clásicas y sus capiteles suelen ser historiados.
Arcos y abovedamiento
Es una arquitectura abovedada que emplea como elementos sostenidos el arco y la bóveda. Los arcos son de medio punto, ocasionalmente peraltados. Los encontramos tanto en los vanos como en las arquerías de naves, pórticos y claustros, e incluso ciegos sobre el muro. Como los muros son muy gruesos, los arcos de los vanos forman arquivoltas que se apoyan en pequeñas columnas adosadas a las jambas.
Tipos de cubiertas
Únicamente en los edificios más antiguos hay ejemplos de cubiertas de madera. Pero el temor a los incendios generalizó en la arquitectura románica el empleo de las bóvedas: en la nave central se prefiere la de cañón, dividida en tramos y reforzada mediante fajones; con la de arista se cubren las naves laterales; en el crucero se dispone una bóveda semiesférica sobre pechinas o sobre trompas; en el ábside o en los absidiolos es de cuarto de esfera; cuando hay tribuna, puede llevar bóveda de arista o de cuarto de cañón. Las bóvedas no suelen manifestar al exterior sus formas curvas, sino que casi siempre quedan cubiertas por un tejado: a doble vertiente en las naves, cónico en los ábsides y piramidal sobre el cimborrio.
Planta
La planta preferida es la basilical, con transepto, marcado o no en planta, que le da forma de cruz latina. Puede tener una, tres o cinco naves y, en la cabecera, ábside o ábsides semicirculares correspondiéndose con las naves. La más normal es la de tres naves, con la