Crónica de la Fundación y los Siete Reyes de Roma: De Rómulo a la Primera República
Enviado por Chuletator online y clasificado en Latín
Escrito el en
español con un tamaño de 4,78 KB
I. La Monarquía Romana: Fundación y Reyes Legendarios
1. Rómulo: Fundador y Primer Rey
El origen del Reino de Roma se sitúa en Rómulo, quien, hijo de Rea Silvia y Marte, fue engendrado en un solo parto con su hermano Remo. Fundada la ciudad, a la que llamó Roma por su propio nombre, realizó más o menos estas cosas:
- Acogió en la ciudad a una multitud de vecinos.
- Eligió a cien de los más ancianos, a los cuales nombró Senadores por su vejez.
Entonces, al no tener él y su pueblo mujeres, invitó al espectáculo de juegos a los pueblos próximos a la ciudad de Roma, y raptó a sus mujeres (el Rapto de las Sabinas). Y habiendo desaparecido tras producirse una tempestad, en el año trigésimo séptimo de su reinado, se cree que ascendió junto a los dioses y fue divinizado.
2. Numa Pompilio: El Legislador
Después fue elegido rey Numa Pompilio, quien ciertamente no llevó a cabo ninguna guerra, pero no sirvió menos a la ciudad que Rómulo. Pues, por una parte, fijó leyes y costumbres para los romanos, y por otra, dividió el año en 10 meses, y realizó infinitos templos sagrados en Roma. Murió en el cuadragésimo tercer año de su reinado a causa de una enfermedad.
3. Tulo Hostilio: El Conquistador
Lo sucedió Tulo Hostilio. Este preparó guerras, venció a los Albanos, derrotó en la guerra a Veyes y Fidenas, y amplió la ciudad tras añadir el Monte Celio. Habiendo reinado 32 años, pereció junto a su propia casa, fulminado por un rayo.
4. Anco Marcio: El Constructor
Después de este asumió el poder Anco Marcio, nieto de Numa por parte de su hija. Luchó contra los Latinos, añadió el Monte Aventino a la ciudad y conquistó el Janículo. Murió por enfermedad en el vigésimo cuarto año de su mandato.
5. Tarquinio Prisco: El Etrusco
Luego recibió el reino Tarquinio Prisco. Este duplicó el número de senadores, edificó el Circo Máximo, e instituyó los Juegos Romanos que perduran en nuestra memoria. Fue el primero en entrar en la ciudad triunfando. Construyó los muros y las cloacas, y comenzó la edificación del Capitolio. Fue asesinado por los hijos de Anco en el trigésimo octavo año de su mandato.
6. Servio Tulio: El Reformador
Después de él, Servio Tulio accedió al poder, nacido de una mujer noble, aunque cautiva y esclava. Este también sometió a los Sabinos, añadió tres montes a la ciudad y construyó fosas alrededor de la muralla. Fue el primero en ordenar el censo, un proceso desconocido hasta entonces. Fue asesinado por su yerno Tarquinio el Soberbio, hijo de aquel rey al que había sucedido, y por su propia hija, a la cual Tarquinio tenía como esposa.
II. Transición a la República y Primeros Conflictos
8. El Exilio de Tarquinio y la Guerra con Porsena
Dos años después, Tarquinio, buscando ser aceptado nuevamente como rey, declaró la guerra a los romanos, proporcionando su ayuda a Porsena, rey de Turia, y casi tomó Roma. Sin embargo, también entonces fue derrotado. Al tercer año tras la expulsión de los reyes, Tarquinio, al no poder ser aceptado como rey y al no prestarle ya su ayuda a Porsena (quien había hecho la paz con los romanos), se retiró a Túsculo y allí envejeció durante 14 años como un particular junto a su esposa.
9. El Sacrificio de la Familia Fabia
Siendo cónsules C. Fabio y L. Virgilio, 300 hombres nobles de la familia Fabia emprendieron en solitario una guerra contra los de Veyes. Prometiéndole al Senado y al Pueblo que todo el combate sería realizado por ellos. Así pues, habiendo marchado, todos ellos nobles y quienes por separado debieran ser generales de grandes ejércitos, sucumbieron en la batalla. De tan gran familia solo sobrevivió uno, quien debido a su corta edad no había podido ser conducido al combate.
10. La Victoria de T. Quincio Cincinato
Además, T. Quincio Cincinato, habiendo perseguido a los Prenestinos que habían llegado con la guerra hasta las puertas de la ciudad de Roma, los venció junto al río Alia, anexionó para los romanos ocho ciudades que estaban sometidas a ellos y, tras atacar el propio Preneste, aceptó su rendición.