La Crisis del Siglo XIV y el Esplendor del Arte Gótico: Arquitectura, Escultura y Pintura
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Arte y Humanidades
Escrito el en
español con un tamaño de 8,74 KB
La Crisis del Siglo XIV y las Revueltas Sociales
5.1. El Hambre, la Guerra y la Peste
En el comienzo del siglo XIV se produjo en Europa una crisis agraria a consecuencia de una serie de malas cosechas, motivadas por un clima desfavorable y por el cultivo de tierras de baja calidad debido a las grandes roturaciones. La coincidencia de estos factores tuvo como consecuencia que la producción de trigo disminuyera mucho y que el hambre se extendiera por todo el continente.
A este primer problema se le añadió otro: los daños que provocaban las guerras frecuentes entre señores feudales. Las tierras donde tenían lugar estas luchas o por donde transitaban los ejércitos eran saqueadas. Además, en los bosques se refugiaban bandoleros, que aumentaban la inseguridad de los caminos.
El periodo más duro fue el año 1347, en que la llamada Peste Negra, que asoló Europa, afectó a una población subalimentada y provocó un incremento importante de la mortalidad.
5.2. Las Revueltas de los Campesinos
El descenso de la población tuvo efectos inmediatos en el campo, donde comenzó a escasear la mano de obra y muchas tierras de cultivo quedaron abandonadas. Los señores vieron cómo sus rentas disminuían y, para compensar este desequilibrio, aumentaron los impuestos a los siervos, endurecieron las condiciones de la servidumbre y no les permitían abandonar las tierras.
La falta de alimentos, la subida de los precios y el empeoramiento de las condiciones de vida de los siervos hicieron aumentar las tensiones sociales en el campo. Por toda Europa se extendieron las revueltas de los campesinos, que tuvieron un carácter claramente antiseñorial, como las Jacqueries en Francia.
5.3. Las Revueltas Urbanas
La crisis llegó también a las ciudades, donde la mortalidad fue todavía más alta que en las zonas rurales. La escasez y el encarecimiento de los alimentos, el descenso de la actividad artesana y la reducción del comercio arruinaron a muchos artesanos y comerciantes y provocaron que la pobreza se hiciera general entre las clases populares.
Ante el aumento de la miseria, los grupos más desfavorecidos exigieron una serie de mejoras (aumento de los sueldos, derecho a trabajar) y también un mayor acceso a los cargos municipales, que el patriciado urbano monopolizaba. Las revueltas se esparcieron por un gran número de ciudades europeas (Gante, Florencia, París, Barcelona) y a menudo iban acompañadas de asaltos en los barrios judíos (pogromos, 1391). Todas estas revueltas fueron reprimidas con fuerza por los nobles feudales, la alta burguesía urbana y la autoridad real.
Ejemplo: Revuelta de los Campesinos
Gente de los lugares se reunieron en Beauvaisis y dijeron que todos los nobles del reino debían ser destruidos, y que sería un gran bien hacerlo. Partieron, sin más armas que palos y cuchillos, hacia la residencia de un caballero, lo mataron, y también a su mujer encinta y a todos sus hijos, y prendieron fuego al castillo. Aquella mala gente robaba, incendiaba y maltrataba como perros rabiosos. [...] Quemaron más de sesenta residencias y castillos. Los caballeros se enfrentaron a estos villanos y se lanzaron encima con lanzas y espadas.
El Arte Gótico: Arquitectura, Escultura y Pintura
6.1. Las Nuevas Construcciones Urbanas
A partir del siglo XII, unas nuevas técnicas constructivas permitieron crear un estilo artístico nuevo: el Gótico. Desde Francia, donde nació, se difundió por Occidente, donde se levantaron edificios más altos y luminosos. El desarrollo de la economía y el aumento de la población en las ciudades originó la necesidad de edificar nuevas construcciones.
De esta manera, las ciudades vieron surgir numerosos grupos de canteros, albañiles y carpinteros, dirigidos por maestros de obras y arquitectos, que construyeron palacios para nobles y mercaderes, ayuntamientos para el gobierno de la ciudad y lonjas para los mercaderes. Pero, por encima de cualquier otro edificio, en las ciudades medievales se levantaron grandes templos y catedrales, símbolos del poder económico y de la fe de sus habitantes.
6.2. Las Catedrales y las Iglesias Góticas
Las características principales de la arquitectura gótica son:
- Utilización de un nuevo tipo de arco, más alto y ligero, que, por la forma, recibe el nombre de arco apuntado u ojival.
- Un tipo nuevo de bóveda, llamada también ojival. Estaba formada por tramos separados por arcos ojivales. Cada tramo lo integraban dos arcos cruzados que descansaban sobre cuatro puntos de apoyo, en columnas o pilares.
- Con la nueva bóveda se elevaba la altura del edificio y se distribuía mejor el peso de la cubierta, porque no descansaba directamente sobre los muros. Esto permitía abrir en los muros grandes ventanales que eran adornados con vidrieras de colores o vitrales.
- Para contener la fuerza de las bóvedas, en los muros exteriores se utilizaba un sistema complejo de arbotantes y de contrafuertes, que repartían el peso y reforzaban los muros. Como decoración se utilizaban pináculos, que remataban los contrafuertes y se coronaban con flechas.
- La portada gótica heredó los elementos básicos del Románico: grandes arquivoltas decoradas con estatuas, un tímpano en el espacio central y una puerta adintelada dividida en dos entradas.
- La planta siguió siendo, esencialmente, de cruz latina, con unos brazos largos y otros cortos (transepto).
7.1. La Escultura Gótica
La escultura gótica se utilizaba básicamente para decorar las fachadas de las iglesias. Otros elementos constructivos eran las gárgolas que servían para evacuar el agua de la lluvia que caía en el tejado. A partir del siglo XIV, la escultura se independizó de la arquitectura y se mostró en retablos que decoraban las iglesias o en monumentos funerarios.
La escultura gótica era mucho más realista que la románica, tanto en los vestidos como en la representación del rostro humano. En algunos casos, como las figuras de las tumbas, las esculturas eran el retrato fiel de la persona que representaban. Comenzaron a esculpirse imágenes exentas que representaban reyes o personajes importantes y también se dotó a los personajes con la sensación de movimiento y se les otorgó un volumen que no existía en el arte románico. Las esculturas formaban escenas.
Finalmente, mientras que la mayoría de las esculturas románicas son de autor desconocido, muchas de las esculturas o de los retablos góticos son de autores conocidos. En España son importantes las obras de Pedro Juan, Pedro Oller, Guillem Sagrera y Gil de Siloé. No obstante, la profusión de elementos decorativos le confería una apariencia más compleja, y la altura superior de los arcos la hacía mucho más esbelta.
7.2. La Pintura Gótica
La pintura gótica muestra la preocupación por aspectos nuevos, como la representación de la profundidad, el estudio anatómico de los personajes, la descripción minuciosa y detallista de la vida cotidiana, la representación de los sentimientos y una nueva valoración de la luz y del color. En la pintura gótica se plasma la realidad, por esta razón, aunque los temas de los cuadros eran esencialmente religiosos, los personajes que hay representados son retratos fieles de los hombres y las mujeres de la época.
Retablos y Miniaturas
La estructura de las nuevas iglesias góticas, donde se sustituyó una parte de los muros por grandes ventanales, hizo que se redujera el espacio que el Románico concedía a la pintura. Esto trajo consigo la generalización de la pintura sobre madera (tablas y retablos), que ocupaba principalmente el ábside central del templo, detrás del altar.
Las tablas góticas solían ser encargadas por la Iglesia, por otras instituciones (gobiernos municipales, gremios) y por nobles o burgueses que querían demostrar así su religiosidad. A menudo la figura del donante era representada en un rincón de la pintura. En esta época fueron también importantes las miniaturas que adornaban libros sagrados, las crónicas y los relatos.