La Crisis del 29 y el Ascenso de los Totalitarismos
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La Crisis Económica de 1929 en Estados Unidos
En Estados Unidos, la crisis del 29 tuvo un impacto devastador:
- Se paralizó el consumo.
- Aumentaron los stocks.
- Se paralizaron las inversiones.
- Muchas empresas tuvieron que cerrar.
- El desempleo llegó a todos los estamentos sociales.
- La caída de los precios y de los mercados agrícolas arruinó a los agricultores que vendieron sus tierras y emigraron.
- Los obreros no conseguían encontrar ningún tipo de trabajo.
- De igual manera les pasó a los profesionales y empresarios arruinados.
Se estima que llegó a haber 14 millones de desempleados. La crisis no se detuvo en suelo americano, debido a la dependencia que la economía europea tenía de Estados Unidos.
Supuso un gran bache en la producción mundial y generó grandes tensiones en el mercado laboral, por lo que se convirtió en un buen caldo de cultivo para ultranacionalismos y autoritarismos fascistas.
Solución: El New Deal
En 1933, Franklin D. Roosevelt llega a la presidencia de Estados Unidos con el objetivo principal de reconstruir la economía del país. Desarrolló un plan llamado “New Deal”, basado en las ideas del economista John Maynard Keynes, que, aunque estaba a favor del liberalismo, proponía la intervención del Estado en determinadas situaciones. Dicho plan estaba orientado a favorecer las inversiones, el crédito y el consumo, lo que permitiría reducir el desempleo.
Se tomaron las siguientes medidas:
- Se ofrecieron ayudas a los bancos.
- Se ofrecieron subvenciones a los agricultores.
- Aumentaron los salarios.
- Se redujeron las horas de trabajo.
- Se crearon plazas en la Administración pública.
- También se diseñaron planes de asistencia sanitaria.
- Se diseñó un nuevo sistema de jubilaciones y pensiones.
Consecuencias de la Crisis
Quizás la consecuencia más notable de la crisis del 29 fue el incremento del paro a nivel mundial. Los que consiguieron salvar su empleo lo hicieron con importantes recortes salariales.
La bonanza económica se transformó en pobreza que se extendió por campo y ciudades. Aumentó la mortalidad y el crecimiento demográfico se detuvo.
En Estados Unidos aparecieron villas marginales cercanas a las ciudades hechas de chapa y cartón que se denominaron “Hoovervilles” (por el presidente Herbert Hoover).
El dólar se devaluó, los gobiernos de todo el mundo tomaron medidas proteccionistas y se redujo el comercio internacional.
La recuperación de la economía fue muy lenta y hasta 1933 no comenzó a invertirse la tendencia, si bien los efectos de la crisis se extendieron hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
El Auge de los Totalitarismos
Crisis de las Democracias Europeas
En la década de 1930, la crisis económica y la incapacidad de los Estados para hacerle frente provocaron el desprestigio de los Gobiernos democráticos.
Las democracias europeas tomaron medidas como delegar plenos poderes a los Gobiernos, recortar las libertades individuales e intervenir la economía. Estas fórmulas dieron lugar a la creación de Gobiernos Totalitarios, regímenes políticos antidemocráticos caracterizados por:
- La implantación de un único partido dirigido por un líder carismático, que controlaba de manera autoritaria todos los aspectos del Estado. Los demás partidos estaban ilegalizados.
- La limitación de los derechos individuales y de libertades como la libertad de expresión, de prensa, de asociación o de manifestación.
- El nacionalismo exacerbado. La nación estaba por encima del individuo y la clase y se promovía el rechazo al extranjero, que evolucionó hacia la “protección de la raza pura” nativa frente a la contaminación del que viene de fuera.
- La expansión territorial para abrir nuevos mercados y obtener materias primas e intervencionismo económico para disminuir el desempleo.
- El adoctrinamiento intelectual y la coerción física si era necesaria.
- Uso de la propaganda y los medios de comunicación de masas para ensalzar al líder, difundir una simbología y demonizar al enemigo.
Los regímenes antidemocráticos en Europa se diferenciaban entre totalitarismos de derechas, que rechazaban el comunismo y la idea de sociedad igualitaria, y totalitarismos de izquierdas, anticapitalistas y defensores del comunismo como modelo político y la igualdad social sin clases.