Contexto Histórico y Cultural de Santo Tomás de Aquino: La Baja Edad Media
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La labor intelectual de Santo Tomás de Aquino se desarrolla durante el siglo XIII, dentro de la denominada Baja Edad Media (s. XI-XV). Esta época comparte con la Alta Edad Media (s. V-XI) el orden Feudal y los estamentos que dividen la sociedad, pero en ella se desarrollarán acontecimientos que supondrán la crisis del orden típico medieval y la aparición de la época moderna. El hecho principal que cabe destacar es la aparición de los burgos o ciudades, gracias al desarrollo económico propiciado por los numerosos avances técnicos (molino de viento y agua, arado de ruedas, brújula, ...). Frente al mundo anterior que giraba en torno al Castillo o Monasterio, comenzarán a tener mayor protagonismo las ciudades y, con ellas, una nueva clase social, los burgueses, que irán poco a poco adquiriendo cada vez mayor importancia. En esta época se comienzan a esbozar los estados nacionales a través de la aparición de las nuevas monarquías que irán aglutinando paulatinamente mayor poder frente a los señores feudales (Inglaterra, Francia, España -con la unión de Castilla y Aragón al final de este periodo-,...). La Iglesia, y en concreto el Papado, se independizará del poder político del Sacro Imperio Romano-Germánico constituyéndose en un poder independiente (lucha de las investiduras).
El proceso de cambio de la Alta a la Baja Edad Media se perfila claramente en dos características culturales del momento: la Catedral y la Universidad. La importancia que irá cobrando la ciudad y su nueva clase social se verá reflejada en la Catedral, símbolo del arte urbano y del Gótico, estilo más luminoso y con mayor estilización que el Románico de la Alta Edad Media. Igualmente, las artes figurativas adquirirán mayor protagonismo a través de la escultura y la pintura donde comenzará a aparecer la perspectiva. Por otra parte la Universidad, en la que enseñará Santo Tomás, se convertirá en el centro cultural de la sociedad, desplazando poco al poco al Monasterio, lo que representará una apertura del saber al mundo no sólo religioso sino también laico.
Es en la Universidad donde se desarrollará la filosofía Escolástica (de la escuela) cuyo máximo representante será Santo Tomás. La Escolástica pretende armonizar la razón y la fe, compaginar la Biblia y los dogmas establecidos por la Iglesia con la filosofía clásica: analizando los textos religiosos y filosóficos (lectio y quaestio) y tratando los temas fundamentales de la filosofía desde una perspectiva cristiana. Frente al platonismo cristiano anterior comenzará a dominar la interpretación aristotélica con la llegada a la Universidad de París en el siglo XIII de la obra de Aristóteles a través de Averroes. Así, y comenzando por la filosofía árabe -con el ya citado Averroes y Alfarabi y Avicena- y judía -con Maimónides- , se iniciará una nueva época en la filosofía marcada por una fuerte influencia aristotélica y que tendrá a Santo Tomás como su figura más destacada. La escolástica dominará el panorama intelectual durante la Baja Edad Media, entrando en crisis a partir del siglo XIV con la irrupción del Nominalismo y, posteriormente y a partir del Renacimiento, con la Filosofía Moderna.