Conflictos y Transición en la España del Siglo XIX: Del Cantonalismo a la Restauración Borbónica
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,71 KB
El Movimiento Cantonalista: Insurrección y Federalismo
El proyecto constitucional de la Primera República Española no prosperaría debido a una serie de movimientos insurreccionales. La crisis se inició con una huelga revolucionaria en Alcoy, que resultó difícil de sofocar. Sin embargo, la situación se agravó con el movimiento cantonal, que se extendió rápidamente por la costa mediterránea y Andalucía.
Este movimiento representaba la respuesta local de los republicanos federales, quienes buscaban poner en práctica sus ideales políticos de autonomía. En Madrid, se constituyó un Comité de Salud Pública que alentó la rebelión de las organizaciones locales. El cantón de Cartagena fue proclamado, adoptando la forma de una república independiente, y hubo réplicas en numerosas ciudades andaluzas y del Levante español.
El ejército logró dominar la mayoría de estos focos, a excepción de los cantones malagueño y cartagenero. El estallido del movimiento cantonal provocó la caída de Pi i Margall, quien fue sustituido en la presidencia de la República por Nicolás Salmerón. Este, a su vez, dimitiría más tarde, siendo reemplazado por Emilio Castelar. A finales de año, todos los líderes republicanos parecían empeñados en la caída de Emilio Castelar, a pesar de sus intentos por restablecer el principio de autoridad.
La República de 1874: Desalojo y Transición
El encargado de derribar a Castelar fue el general Pavía, quien desalojó las Cortes Constituyentes. Tras este golpe, el general Serrano asumió nuevamente la presidencia del Poder Ejecutivo de la República. Se declararon disueltas las Cortes Constituyentes y, además, se disolvió la Primera Internacional. Por esos días, también se rendía el cantón de Cartagena.
En este contexto, solo quedaban por resolver dos grandes conflictos: la guerra carlista y la guerra de Cuba. A lo largo de 1874, la República se mantuvo, pero el proyecto de restablecer en el trono al príncipe Alfonso, hijo de Isabel II, ganaba cada vez más adeptos. La abdicación de Isabel II a favor de su hijo había facilitado el camino, al igual que el liderazgo de Cánovas del Castillo al frente de la causa alfonsina.
La Amenaza Carlista: Resistencia y Consolidación Alfonsina
La guerra carlista se mantenía activa en el País Vasco y Cataluña. Los carlistas iniciaron el sitio de Bilbao, y el general Serrano acudió para levantarlo, lográndolo con éxito. Madrid lo recibió con grandes honores. Sin embargo, la amenaza carlista no desapareció por completo, ya que fracasó la conquista de Estella y se mantuvieron focos de resistencia en Cataluña. Esta situación se convirtió en un argumento decisivo a favor de quienes optaban por la Restauración alfonsina.
La Restauración Alfonsina: El Retorno de la Monarquía
Cánovas del Castillo impulsó que el príncipe Alfonso publicara un manifiesto, en el que se proponía la monarquía hereditaria y constitucional como garantía de los derechos e intereses de todas las clases sociales. El príncipe fue proclamado rey, con el nombre de Alfonso XII, y Cánovas fue puesto al frente de un ministerio-regencia hasta la llegada del nuevo monarca a España.