El Conde Lucanor: Cuentos de Sabiduría y Moralidad

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CUENTO I

LO QUE SUCEDIÓ A UN REY CON UN MINISTRO SUYO

Al conde Lucanor un amigo le quiere dejar y vender su tierras y le pide opinión a Patronio quien le cuenta la historia de un rey que confía mucho en su ministro y este lo único que quería era quedarse con todo lo del rey incluso si tenía que matar al hijo del rey.

MORALEJA: No te fíes del que crees que es tu mejor amigo si no lo demuestra. Con ayuda de Dios y un buen consejo, salva el hombre su vida y llega a viejo.

CUENTO II

LO QUE SUCEDIÓ A UN HONRADO LABRADOR CON SU HIJO

El conde Lucanor no sabe si hacer una cosa porque tanto si la hace como si no la hace le van a criticar, entonces Patronio le cuenta la historia de un padre y un hijo que van por un camino y se van encontrando con hombres que les critican si se sube uno, como si se sube el otro, como si se suben los dos, como si no se suben a la bestia.

MORALEJA: Haz lo que quieras siempre que sea el bien sin pensar en el qué dirán. Por miedo a las críticas, no dejéis de hacer lo que más conveniente os pareciere ser.

CUENTO III

DEL SALTO QUE DIO EN EL MAR EL REY RICARDO DE INGLATERRA PELEANDO CONTRA LOS MOROS

El conde Lucanor pide opinión a Patronio sobre cómo puede quitarse el pecado. Patronio le cuenta el cuento de un ermitaño y el rey de Inglaterra. El ermitaño le preguntó a Dios que quién iba a ser su compañero en el paraíso; después de mucho insistir le dijo que el Rey Ricardo porque tanto uno como el otro habían luchado por Dios.

MORALEJA: Si luchas por Dios y te arrepientes de las malas obras estarás perdonado. Quien se tenga por caballero, debe tratar de emular este salto, y no encerrarse en un monasterio a servir a Dios en un muro alto.

CUENTO V

LO QUE SUCEDIÓ A UNA ZORRA CON UN CUERVO QUE TENÍA UN PEDAZO DE QUESO EN EL PICO

Un supuesto amigo del conde Lucanor alaba mucho a este y después le ofrece un trato. El conde se lo cuenta todo a su consejero y éste se da cuenta de que quiere engañarlo. Le cuenta la historia de la zorra que alaba mucho al cuervo para quitarle el queso que este tenía en el pico.

MORALEJA: Los que te dan cosas que no tienes, pueden que te quiten lo que es tuyo. Quien te alaba lo que no tienes, cuida que no te quite lo que tienes.

CUENTO VII

LO QUE SUCEDIÓ A UNA MUJER LLAMADA DOÑA TRUHANA

Un señor le dio una idea al conde Lucanor sobre como ganar muchos beneficios, pero Patronio le contó un cuento de la Señora Truhana que empezó a imaginarse como se iba hacer rica a partir de una olla de miel, al imaginarse tantas cosas se descuidó y se le cayó la olla y se le acabaron todas sus ilusiones.

MORALEJA: Piensa en las cosas reales y no te dejes inundar de fantasías. En las cosas ciertas confiad y las fantásticas evitad.

CUENTO IX

LO QUE LE SUCEDIÓ A DOS CABALLOS CON EL LEÓN

El conde Lucanor le explica a Patronio que su enemigo se quiere unir a él para poder enfrentarse a otro más poderoso que ellos. Este le cuenta la historia de dos caballos que se llevaban muy mal, pero que cuando tuvieron miedo se unieron para combatir.

MORALEJA: Ten cuidado de que no te causen daño los extraños. Estando protegidos de otros daños, evitad que os lo causen los extraños.

CUENTO X

LO QUE SUCEDIÓ A UN HOMBRE QUE POR POBREZA Y FALTA DE OTRA COSA COMÍA ALTRAMUCES

El conde Lucanor estaba hablando con su consejero de lo pobre que se estaba haciendo con lo rico que había sido. Patronio le contó el cuento de dos hombres que habían sido muy ricos, pero que ahora eran pobres y uno se comía los restos que dejaba el otro de los altramuces. El que tiraba las cáscaras salió de la pobreza con la ayuda de Dios y sacrificio.

MORALEJA: Con mucho esfuerzo se puede salir de donde sea. Por pobreza nunca desmayéis, pues otros más pobres que vos veréis.

CUENTO XI

LO QUE SUCEDIÓ A UN DEÁN DE SANTIAGO CON DON ILLÁN, EL MAGO DE TOLEDO

El conde Lucanor le cuenta a Patronio que un hombre le pide ayuda, pero que el hombre no cumple sus promesas. Patronio le cuenta el cuento de deán que no agradece al mago de Toledo todo lo que hizo por él y no cumple las promesas al subir de categoría.

MORALEJA: Si ayudas a alguien y no te lo agradece, menos ayuda te dará según siga subiendo. El que vuestra ayuda no agradeciere, menos ayuda os dará cuanto más alto subiere.

CUENTO XIV

EL MILAGRO QUE HIZO SANTO DOMINGO CUANDO PREDICÓ EN EL ENTIERRO DEL COMERCIANTE

Al conde Lucanor le decía que juntarse todo el dinero posible que era mejor, éste dudoso le pidió consejo a Patronio y este le contó un cuento de un hombre que se dedicó a juntar mucho dinero y no se preocupó de otra cosa. Cuando enfermó mandó llamar al obispo para confesarse y morir en paz, pero sus hijos con miedo a que no les dejara la herencia le dijo al obispo que estaba muy malo y que no le podía recibir. Murió y en su entierro leyeron un texto evangélico que decía que donde estaba el corazón estaba la fortuna. Abrieron el cuerpo del comerciante y tenía el corazón podrido.

MORALEJA: La mayor fortuna es tener buen corazón. Gana el tesoro que es verdadero no te preocupes del perecedero.

CUENTO XVI

LA RESPUESTA QUE DIO EL CONDE FERNÁN GONZÁLEZ A NUÑO LAÍNEZ, SU PARIENTE

El conde Lucanor le dijo a Patronio que qué le parecía a él que descansara y dejara de meterse en guerras. Patronio le contó lo que Nuño Láinez le dijo al conde Fernán González cuando éste se propuso lo mismo. Le dijo que si por ganar fama hay que descansar y no trabajar es mejor quedar deshonrados

MORALEJA: Trabajar es más importante que la fama. Si por descanso deleites la buena fama perdemos al acabar la vida deshonrados nos quedaremos.

CUENTO XX

LO QUE SUCEDIÓ A UN REY CON UN HOMBRE QUE LE DIJO QUE SABÍA HACER ORO

Estando el conde Lucanor hablando con Patronio le dijo que un hombre había ido a verle y le había propuesto darle poder y riquezas, pero le tenía que dar dinero. Patronio le contó el cuento de un pícaro y un rey.

Había un hombre muy pícaro que era pobre y quería ser rico a toda costa, entonces cogió unos cuantos doblones y los machacó e hizo bolas de oro con ellos. Fue a un comerciante y se las vendió. El hombre le dijo a algunas personas que sabía hacer oro y cuando llegó esto a oídos del rey le mandó llamar para que le enseñara a hacer oro. Le enseñó y le dijo que si faltaba un solo ingrediente no podría hacerlo. Cuando al rey se le acabaron las bolas le mandó llamar y le contó el problema. El rey dio dinero al hombre para que fuera a su país a buscar las bolas y le dio mucho dinero. El hombre no volvió a aparecer por allí.

MORALEJA: No dejes tus riquezas en manos de desconocidos. No aventures nunca tu riqueza por consejo del que vive en pobreza.

CUENTO XXI. LO QUE SUCEDIÓ A UN REY MOZO CON UN GRAN FILÓSOFO A QUIEN SU PADRE LE HABÍA ENCOMENDADO

El conde le contó a Patronio que había cuidado a un niño durante mucho tiempo porque quería al padre del niño y porque cuando fuese mayor quería que le cuidase a él. Patronio le contó la historia de un rey que puso en manos de un filósofo para que le cuidase y le enseñase lo mejor para que el día de mañana cuidara del reino de la manera adecuada. Cuando murió el rey el hijo lo sucedió y el filósofo le estuvo cuidando hasta que llegó a los quince años. El mancebo dejó llevarse por los consejos de gente que no le quería y no hizo caso al filósofo. El filósofo dijo a mucha gente que él era el que mejor entendía a las aves y el mancebo cuando lo oyó quería saber si era verdad. Un día muy temprano el rey y el filósofo salieron a escuchar a las aves. Cuando las estaban escuchando el filósofo se puso a llorar y a sufrir porque entre la aves estaban hablando de que gracias al rey que había dejado abandonar las aldeas se podían alimentar mucho mejor porque había llevado el reino a la pobreza. El rey se dio cuenta de que estaba haciendo mal su trabajo.

MORALEJA: Es mejor decir las cosas a los jóvenes tranquilamente que reñirles. Al mancebo no debemos reñir, más con blandas razones persuadir.

CUENTO XXIII. LO QUE HACEN LAS HORMIGAS PARA MANTENERSE

El conde Lucanor, le dijo a su consejero que mucha gente le aconsejaba que dejara de trabajar y que descansara ya que tiene las suficientes riquezas como para sufragar sus gastos hasta que muera y dejar herencia a sus hijos. Patronio le dijo que le iba a contar lo que hacen las hormigas para mantenerse. Las hormigas están todo el verano trabajando para recoger el suficiente grano para soportar el invierno y en invierno cuando hace buen tiempo aprovechan cualquier momento para recoger comida para por sí acaso se les acaba.

MORALEJA: Trabajando, trabajando se consigue descansar a gusto. No comas siempre de lo ganado, vive de modo que mueras honrado. 

CUENTO XXIV. LO QUE LE SUCEDIÓ A UN REY QUE QUISO PROBAR A SUS TRES HIJOS

El conde Lucanor hablaba con su consejero personal, Patronio, acerca de un caso que le había sucedido para pedir su opinión. El conde quería conocer la manera de saber cuáles mancebos serían provechosos en un futuro. Patronio le contó: Un rey moro tenía tres hijos y debía elegir qué hijo sería el próximo rey, para ello ideó un plan, llamaría a cada uno de sus hijos para que fuera a montar a caballo con él. Los dos primeros hijos se portaron de igual manera, tenían que hacer varios viajes para conseguir cada una de las cosas que le iba pidiendo su padre, luego los mandó que observasen la ciudad y salieron con todo lujo de acompañantes para que se notase que estaban allí. El tercer hijo llegó una mañana sin avisar, pidió todo lo necesario para vestir él mismo a su padre y poder montar a caballo. Al mandarle a ver la ciudad, tras observar su ejército comentó con su padre que deberían ser los dueños del mundo. Al padre le gustó la actitud de su hijo pequeño y le nombró sucesor.

MORALEJA: A las personas hay que juzgarlas por sus acciones, no por su exterior. Por sus dichos y hechos puedes conocer lo que el mancebo llegará a ser.

CUENTO XXVI. LO QUE SUCEDIÓ AL ÁRBOL DE LA MENTIRA

Un día le dijo el conde a Patronio que estaba muy disgustado y estaba a punto de pelearse con algunas personas que siempre que hablan mienten. Sus mentiras les son muy beneficiosas y le causan daño porque va la gente contra él. Y que él estaba convencido de que si él también mintiera, sabría mentir tan bien como ellos; pero no ha querido mentir porque sabe que la mentira es mala. Por lo que le pide consejo a Patronio. Patronio entonces le cuenta lo que le sucedió al árbol de la mentira. Cuando el árbol estaba plantado y empezó a brotar, la mentira le dijo a la verdad que se repartieran. Mentira le dijo a verdad que cogiera la parte de las raíces porque es la parte mejor del árbol y como verdad es tan inocente se lo creyó y eligió las raíces. El árbol empezó a crecer y a echar grandes ramas y hojas hermosas. Cuando la gente vio que ese tenía buena sombra y bonitas hojas, todos comenzaron a ir día sí y el otro también. La mentira halagaba a los que mentían. Sabía la mentira enseñar también que la mayoría de los hombres lograba lo que se proponía. Gozando la mentira la popularidad, la triste verdad estaba abajo y nadie se preocupaba por ir a buscarla, por lo que la verdad empezó a roer las raíces hasta que rompió que hizo volcar el árbol y arramblar con toda la gente que estaba con la mentira.

MORALEJA: La verdad acaba ganando a la mentira. Mal acabará el que suele mentir; por eso debemos de la mentira huir.

CUENTO XXXI. LA SENTENCIA QUE DIO UN CARDENAL A LOS CANÓNIGOS DE PARÍS Y A LOS FRANCISCANOS

El conde Lucanor le dijo a Patronio que un amigo suyo y él podrían hacer una cosas que les convenía a los dos y que él la puede hacer, pero no sabía si hacerla por no estar su amigo. Patronio le contó la historia de los canónigos y los franciscanos. Los canónigos y los franciscanos estuvieron discutiendo mucho tiempo porque tanto uno como otros querían tocar las campanas de la catedral. Al final uno dijo que el que se levantara primero que las tocara.

MORALEJA: Si hay algo que quieres hacer lo puedes hacer, hazlo no vaya a ser que lo pierdas. Si algo que te conviene puedes hacer, no hagas con dilaciones que se pueda perder.

CUENTO XXXII. LO QUE SUCEDIÓ A UN REY CON LOS PÍCAROS QUE HICIERON LA TELA

El conde Lucanor hablando con Patronio le contó que un hombre había ido a hablar con él sobre un negocio que le convenía, pero que le había dicho que no se lo dijera a nadie. Patronio le contó la historia de tres pícaros y un rey. Tres pícaros se presentaron frente al rey y le dijeron que sabían hacer una tela que solo la veían los que eran hijos de los padres que creían que eran sus padres. El rey muy contento le proporcionó una habitación para que hicieran una de sus telas y les dio todo el oro y toda la plata que pidieron. Los pícaros montaron su taller y empezaron a hacer como que tejían. A los pocos días uno de los pícaros fue a decir al rey que fuera a ver la tela que ya la habían empezado. El rey mandó a uno de sus ministros a verla y el ministro cuando volvió no se atrevió a decir al rey que no había visto la tela por no quedar deshonrado. Otro día mandó a otro y volvió a pasar lo mismo así que el rey se decidió a ir a ver la tela, cuando llegó y no vio nada y los pícaros la describían dijo que la veía y alabó a la tela. Un día el rey tubo que salir con el supuesto traje que los pícaros habían hecho y nadie se atrevía a decir que no veía la tela hasta que un negro lo dijo porque no tenía nada que perder, desde ese momento empezaron todo a decir que no veían la tela y fueron a buscar a los pícaros que no los encontraron por ninguna parte.

MORALEJA: Si alguien algo a tus amigos te hace ocultar es que te quiere engañar. Al que te aconseja encubrirte de tus amigos le es más grato el engaño que los higos.

CUENTO XXXIV. LO QUE SUCEDIÓ A UN CIEGO QUE CONDUCÍA A OTRO

El conde Lucanor le dijo a Patronio que un pariente en el que confía mucho le había dicho que fuese a un lugar donde él temía mucho ir, pero su pariente le había dicho que no permitiría que le ocurriera nada. Patronio le contó el cuento de dos ciegos. Había dos ciegos y uno le dijo al otro que en una tierra cercana había muchas ventajas para ellos, pero que el camino era muy peligroso y que no tenía que tener ningún miedo porque él le guiaría. Uno de los ciegos después de pensarlo mucho fue con el otro ciego y cuando iban por el camino los dos se mataron.

MORALEJA: Por mucho que un amigo te de seguridad es mejor no arriesgar. Huir del peligro es mayor seguridad que la de la que ningún amigo te puede dar.

CUENTO XXXV. LO QUE SUCEDIÓ A UN MOZO QUE CASÓ CON UNA MUCHACHA DE MUY MAL CARÁCTER

El conde Lucanor le dijo a Patronio que uno de sus deudos le había pedido consejo de si casarse o no con una muchacha de muy mal carácter. Patronio le contó la historia de un mancebo que se casó con una muchacha de muy mal carácter. Había un mancebo que le dijo a su padre que le tramitarse para casarse con una muchacha más rica que él, pero con muy mal carácter. El padre fue a hablar con el padre de la muchacha y le dijo que vale. La boda se celebró y cuando estaban los dos en casa, el mancebo le dijo a un perro, a un gato, y a un caballo que les sirvieran agua en las manos y como no lo hicieron los mató, se lo dijo a su mujer y esta asustada hizo lo que le mandó. Desde ese día la mujer hace todo lo que el mancebo le dice por miedo.

MORALEJA: Si te casas con alguien con muy mal carácter impone como eres. Si al principio te muestras como eres, no podrás hacerlo cuando tú quieres.

CUENTO XXXVIII. LO QUE SUCEDIÓ A UN HOMBRE QUE IBA CARGADO DE PIEDRAS PRECIOSAS Y SE AHOGÓ EN UN RÍO

El conde Lucanor le dijo a Patronio que en unas tierras iba a ganar grandes riquezas, pero que temía por su vida. Patronio le contó la historia de un hombre que se ahogó en el río. Había un hombre que llevaba muchas piedras preciosas y quería pasar el río, según iba avanzando se iba hundiendo más, y las piedras hacían que se hundiera más deprisa, un hombre que había en la orilla le dijo que soltara las piedras porque sino se iba a quedar sin piedras y sin vida y así sucedió, el hombre se ahogó en el río.

MORALEJA: Vale más la vida que toda la riqueza del mundo. A quien por codicia la vida aventura, las más de las veces el bien poco dura.

CUENTO XLII. LO QUE SUCEDIÓ A UNA FALSA DEVOTA

El conde Lucanor le preguntó a Patronio que cual era el hombre más malvado de la Tierra y le dio algunos ejemplos. Patronio le contó la historia de una mujer devota, el demonio y un matrimonio. Había un matrimonio que nunca había discutido y el demonio tenía el deber de hacer que se enfadasen el uno con el otro; como nunca lo conseguía su superior le había quitado la confianza que tenía en él. Un día se encontró con una mujer devota que le dijo que ella era capaz de separar a ese matrimonio. La mujer se hizo de confianza del matrimonio y un día empezó a liarla. Le dijo a la mujer que su marido estaba con otra y al marido que su mujer estaba con otro; más adelante le dijo a la mujer que para arreglar su relación con su marido tenía que cortarle unos cuantos pelos de la barba y al marido le dijo que su mujer estaba tramando matarle con una navaja cuando estuviese dormido. Cuando el hombre se durmió, la mujer fue a cortarle unos cuantos pelos y el marido que se estaba haciendo el dormido se creyó que le iba a matar, le arrebató la navaja y la degolló. Vinieron los familiares de la mujer y mataron al marido y así sucesivamente, hasta que se supo que la culpable había sido la falsa mujer.

MORALEJA: Hay que juzgar por las obras y no por la apariencia. Juzgar por las obras, no por la apariencia; en esto consiste el vivir la ciencia. 

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