Conceptos clave del pensamiento filosófico: de la Patrística a Kant

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Conceptos y corrientes filosóficas (resumen)

1. Patrística

La patrística es la etapa del pensamiento cristiano desarrollada entre los siglos II y VIII por los llamados Padres de la Iglesia. Su objetivo principal fue defender y explicar la fe cristiana frente a críticas paganas y herejías, utilizando conceptos filosóficos, sobre todo del platonismo. No era todavía un sistema filosófico autónomo, sino una reflexión teológica con apoyo filosófico. Autores como San Agustín buscaron armonizar razón y fe, afirmando que la filosofía podía servir para comprender mejor la revelación cristiana. La patrística consolidó doctrinas fundamentales del cristianismo y sentó las bases del pensamiento medieval.

2. Escolástica

La escolástica es la corriente filosófica y teológica dominante en la Edad Media, especialmente entre los siglos XI y XIV. Se desarrolló en las escuelas y universidades medievales, y su método consistía en analizar cuestiones mediante la lógica y la argumentación racional. Intentaba conciliar la fe cristiana con la filosofía, especialmente con Aristóteles. Su procedimiento típico era plantear una cuestión, exponer argumentos a favor y en contra, y ofrecer una solución razonada. Tomás de Aquino es uno de sus principales representantes. La escolástica sistematizó el saber medieval y defendió que fe y razón no se contradicen.

3. Maniqueísmo

El maniqueísmo fue una doctrina religiosa fundada por Mani en el siglo III. Defendía una visión dualista de la realidad, según la cual existen dos principios eternos y opuestos: el Bien (luz) y el Mal (oscuridad). El mundo sería el resultado de la mezcla conflictiva de ambos. Esta concepción influenció a algunos pensadores, como Agustín de Hipona en su juventud, antes de convertirse al cristianismo. El maniqueísmo ofrecía una explicación radical del mal como una sustancia real, no simplemente como ausencia de bien. Fue considerado herético por el cristianismo.

4. Razón y fe en Agustín de Hipona

Para Agustín de Hipona, razón y fe no son opuestas, sino complementarias. La fe es el punto de partida: se cree para comprender (crede ut intelligas), pero la razón ayuda a profundizar en lo que se cree. La razón no sustituye a la fe, pero permite aclararla y defenderla. Agustín sostiene que la verdad última proviene de Dios, y que la mente humana puede acceder a ella con ayuda divina. Así, la filosofía tiene un papel subordinado pero necesario: iluminar racionalmente las verdades reveladas.

5. Verdad en Agustín de Hipona

Agustín entiende la verdad como algo objetivo, eterno e inmutable, que no depende de la opinión humana. La verdad se encuentra en Dios, que es la verdad suprema. El ser humano puede conocer verdades eternas (como las matemáticas) porque Dios ilumina su mente. Esta teoría se conoce como iluminación divina. Por ejemplo, cuando reconocemos que 2+2=4 es necesariamente verdadero, participamos de una verdad que trasciende lo cambiante. Así, la verdad no es relativa, sino que tiene un fundamento absoluto en Dios.

6. Apologetas

Los apologetas fueron pensadores cristianos de los primeros siglos que defendieron el cristianismo frente a críticas externas, especialmente del mundo romano y de corrientes filosóficas paganas. Su objetivo era mostrar que la fe cristiana era racional y moralmente superior. Utilizaban argumentos filosóficos para justificar la existencia de Dios o la coherencia de la doctrina cristiana. Entre ellos destacan Justino Mártir y Tertuliano. Su labor fue clave para la expansión del cristianismo, ya que intentaron dialogar con la cultura clásica y responder a acusaciones de irracionalidad.

7. Gnosticismo

El gnosticismo fue un conjunto de corrientes religiosas de los primeros siglos que defendían que la salvación se obtiene mediante un conocimiento secreto (gnosis). Sostenían una visión dualista: el mundo material sería obra de un dios inferior, mientras que el verdadero Dios sería espiritual y superior. Para los gnósticos, el alma humana pertenece al ámbito divino y debe liberarse del cuerpo. El cristianismo rechazó estas ideas por considerar que negaban la bondad de la creación y la encarnación de Cristo.

8. Filosofía en Hipatia de Alejandría

Hipatia de Alejandría fue una filósofa neoplatónica de los siglos IV–V. Enseñó matemáticas, astronomía y filosofía en Alejandría. Su pensamiento se enmarca en el neoplatonismo, que defendía la existencia de una realidad suprema (el Uno) de la que emana todo lo demás. Representa la continuidad de la tradición filosófica griega en un contexto de creciente influencia cristiana. Hipatia simboliza la defensa del saber racional y científico. Su muerte violenta refleja las tensiones religiosas y políticas de su época.

9. Escepticismo

El escepticismo es la corriente filosófica que duda de la posibilidad de alcanzar un conocimiento seguro. Los escépticos sostienen que, dado que nuestras percepciones pueden engañarnos y las opiniones varían, no podemos afirmar nada con certeza absoluta. Algunos proponen suspender el juicio para alcanzar tranquilidad. No significa negar todo, sino evitar afirmaciones dogmáticas. Por ejemplo, ante opiniones contradictorias, el escéptico evita afirmar cuál es verdadera.

11. Método en Descartes

El método cartesiano es el procedimiento propuesto por René Descartes para alcanzar conocimientos seguros. Se basa en cuatro reglas fundamentales:

  • Evidencia: aceptar solo lo claro y distinto.
  • Análisis: dividir los problemas en tantas partes como sea posible y necesario para resolverlos.
  • Síntesis: ordenar los pensamientos de lo más simple a lo más complejo.
  • Enumeración: revisar con atención para asegurarse de no omitir nada.

Descartes buscaba un método tan riguroso como el matemático, que evitara el error. Su objetivo era construir un saber firme, comenzando desde una base indudable. El método es el instrumento central de su filosofía.

12. Verdad, duda y razón en Descartes

Descartes utiliza la duda metódica como punto de partida: dudar de todo lo que pueda ser cuestionado (sentidos, tradición, incluso matemáticas). Esta duda no es definitiva, sino un medio para hallar una verdad indudable. Encuentra esa verdad en el cogito —«pienso, luego existo»—, que afirma la existencia del sujeto pensante. La razón es la facultad que permite descubrir verdades claras y distintas. Así, la verdad se fundamenta en la evidencia racional y no en la experiencia sensible.

13. Evidencia en Descartes

La evidencia es el criterio de verdad en Descartes. Consiste en percibir una idea de forma clara y distinta, sin posibilidad razonable de duda. Una idea es clara cuando está presente de manera manifiesta a la mente, y distinta cuando está separada de otras sin confusión. Solo aquello que cumple estas condiciones puede aceptarse como verdadero. Por ejemplo, el cogito es evidente porque no puede dudarse sin afirmarlo al mismo tiempo.

14. Ideas innatas en Descartes

Descartes distingue entre ideas adventicias (proceden de la experiencia), facticias (creadas por la mente) e innatas (presentes en la mente desde el nacimiento). Las ideas innatas no provienen de los sentidos, sino que forman parte de la estructura racional humana. Ejemplos son la idea de Dios, de sustancia o de infinito. Estas ideas permiten fundamentar el conocimiento seguro, ya que no dependen de la experiencia cambiante.

15. Sustancia en Descartes

Para Descartes, sustancia es aquello que existe de tal modo que no necesita de otra cosa para existir. En sentido estricto, solo Dios cumple esta definición plenamente. Sin embargo, también distingue dos sustancias creadas: la res cogitans (sustancia pensante, el alma) y la res extensa (sustancia material, el cuerpo). Ambas son independientes entre sí y poseen atributos distintos. Esta división fundamenta su dualismo.

16. Atributo en Spinoza

En Spinoza, el atributo es aquello que el entendimiento percibe como la esencia de la sustancia. A diferencia de Descartes, Spinoza sostiene que solo existe una sustancia: Dios o la Naturaleza. Esta sustancia tiene infinitos atributos, aunque el ser humano solo conoce dos: pensamiento y extensión. Cada atributo expresa la esencia divina de una manera distinta.

17. Modo en Spinoza

El modo es una modificación de la sustancia única. Son las cosas particulares que existen en el mundo, como personas, objetos o ideas. No existen por sí mismas, sino como expresiones de la única sustancia. Por ejemplo, un árbol o una mente humana son modos de Dios o la Naturaleza. Así, todo lo que existe es una manifestación de la sustancia infinita.

18. Verdades de razón en Leibniz

Las verdades de razón son necesarias y universales. Se basan en el principio de no contradicción y no pueden ser de otro modo. Su negación implica contradicción. Son propias de la lógica y las matemáticas, como «2+2=4». No dependen de la experiencia, sino del análisis racional. Son eternas y necesarias.

19. Verdades de hecho en Leibniz

Las verdades de hecho son contingentes, es decir, podrían ser de otra manera. Se basan en el principio de razón suficiente: todo hecho tiene una explicación, aunque no sea necesaria. Por ejemplo, «hoy llueve» es verdadero, pero podría no haberlo sido. Estas verdades dependen de la experiencia y del orden del mundo creado.

20. Ideas en Locke

Para John Locke, las ideas son los contenidos de la mente. No existen ideas innatas; todas provienen de la experiencia. Distingue entre ideas simples (datos básicos recibidos por los sentidos o la reflexión) e ideas complejas (combinaciones elaboradas por la mente). El conocimiento consiste en percibir la relación entre ideas.

21. Tabula rasa en Locke

Locke sostiene que la mente al nacer es como una tabla rasa, sin contenidos previos. Todo conocimiento procede de la experiencia, ya sea externa (sensación) o interna (reflexión). Esta postura se opone al racionalismo cartesiano y afirma que no existen principios innatos universales.

22. Impresiones sensibles en Hume

Para David Hume, las impresiones son percepciones vivas e intensas que recibimos a través de los sentidos o de las emociones. Son el origen de todo conocimiento. Por ejemplo, ver un color o sentir dolor son impresiones. Constituyen la base del empirismo radical de Hume.

23. Ideas en Hume

Las ideas son copias debilitadas de las impresiones. Son recuerdos o imaginaciones menos intensas. Por ejemplo, pensar en un color visto anteriormente es una idea. Según Hume, no puede existir una idea sin una impresión previa correspondiente.

Racionalismo

El racionalismo es una corriente filosófica que sostiene que la razón es la principal fuente del conocimiento. Afirma que existen ideas y principios que no provienen de la experiencia sensible, sino que son innatos o pueden descubrirse mediante el pensamiento lógico. Para los racionalistas, como René Descartes, Baruch Spinoza o Gottfried Wilhelm Leibniz, los sentidos pueden engañarnos, mientras que la razón permite alcanzar verdades universales y necesarias, especialmente en ámbitos como las matemáticas. El método racionalista se basa en la deducción y en la búsqueda de certezas absolutas, partiendo de principios evidentes para construir conocimientos sólidos y seguros.

Empirismo

El empirismo es una corriente filosófica que afirma que el conocimiento procede principalmente de la experiencia y de los sentidos. Según los empiristas, como John Locke, George Berkeley y David Hume, la mente al nacer es una tabla rasa, es decir, no posee ideas innatas. Todo lo que sabemos se forma a partir de la percepción, la observación y la experiencia directa del mundo. El empirismo destaca la importancia del método experimental y la comprobación práctica, influyendo en el desarrollo de la ciencia moderna. Para esta corriente, el conocimiento es limitado y depende de los datos que obtenemos a través de los sentidos.

25. Metafísica en Kant

Para Immanuel Kant, la metafísica es la disciplina que estudia las condiciones últimas de la realidad. Sin embargo, critica la metafísica tradicional por intentar conocer más allá de la experiencia. Propone una metafísica crítica, que analice los límites y posibilidades del conocimiento humano.

26. Giro copernicano en Kant

El giro copernicano consiste en afirmar que no es el sujeto quien se adapta al objeto, sino que los objetos se conforman a las estructuras del sujeto. El conocimiento depende de las formas a priori de la mente (espacio, tiempo y categorías). Así, el sujeto tiene un papel activo en el conocimiento.

27. Juicios a priori en Kant

Son juicios que no dependen de la experiencia y poseen necesidad y universalidad. Por ejemplo, «todo acontecimiento tiene una causa». Se fundamentan en estructuras previas del entendimiento.

28. Juicios a posteriori en Kant

Son juicios que dependen de la experiencia. No son necesarios ni universales, ya que se basan en hechos observados. Por ejemplo, «este libro es rojo».

29. Noúmeno

El noúmeno es la «cosa en sí», la realidad tal como es independientemente de nuestra experiencia. Según Kant, no podemos conocer el noúmeno, solo el fenómeno, que es la realidad tal como aparece bajo las condiciones de nuestra mente. El noúmeno marca el límite del conocimiento humano.

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