Conceptos Clave del Derecho Penal: DPE, Simbolismo y la Función Política de la Punición
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El Concepto de Derecho Penal del Enemigo (DPE)
El Derecho Penal del Enemigo (DPE), según la conceptualización de Günther Jakobs, se caracteriza por tres elementos fundamentales:
- Amplio Adelantamiento de la Punibilidad: Se constata una anticipación significativa de la barrera de la punición.
- Penas Desproporcionadamente Altas: Las sanciones previstas son elevadas. Notablemente, la anticipación de la barrera de la punición no se tiene en cuenta para reducir la pena amenazada en correspondencia.
- Relativización de Garantías Procesales: Determinadas garantías procesales son relativizadas o, incluso, suprimidas.
Orientación y Justificación del DPE
La concepción del Derecho Penal del Enemigo está orientada a abordar casos de criminalidad organizada. Su objetivo es la defensa del Estado frente a un tipo de "ataques" que difieren de aquellos que surgen de la criminalidad "común", asimilándolos a un estado de excepción (como guerra, terrorismo o narcotráfico).
Este enfoque intenta justificar y legitimar la estructura de un Derecho Penal y Procesal que opera con garantías reducidas o inexistentes.
Derecho Penal Simbólico y Derecho Penal del Autor
El Derecho Penal Simbólico
La Crítica de Hassemer
El jurista Winfried Hassemer es el principal exponente crítico de esta tendencia. Manifiesta que existe una deriva hacia la utilización meramente simbólica del derecho penal. Esto implica la implementación de medidas penales que carecen de un efecto preventivo real, pero que poseen un fuerte impacto simbólico.
Función y Rol Político-Criminal
La ley penal, en este contexto, adquiere una función simbólica, representando la decisión mayoritaria de tutelar bienes jurídicos mediante el instrumento más coercitivo disponible en el ordenamiento.
La reforma penal, impulsada por los poderes públicos, se convierte en un mecanismo político-criminal en la lucha contra la delincuencia. El legislador presenta una opción política (como la lucha contra la inseguridad ciudadana o contra un sector delictivo específico), por lo que el Derecho Penal asume un rol político de legitimación y de dirección de las conciencias de los ciudadanos, una función que históricamente correspondía a la ética y la moral.
El Derecho Penal Simbólico se utiliza como un medio pedagógico para tranquilizar a la ciudadanía e inspirar confianza en los gobernantes.
Aplicación y Eficacia Cuestionada
Se recurre al Derecho Penal Simbólico en situaciones de conflicto con un extenso debate social, especialmente donde no existe un fuerte consenso sobre la utilización del derecho penal y donde su aplicación práctica resultaría muy difícil.
En estos casos, el Derecho Penal busca la protección de bienes jurídicos relevantes para la coexistencia social, aunque existan serias dudas sobre su eficacia real en la aplicación.
- Por ejemplo: La prisión permanente revisable. Si bien no necesariamente produce una reducción de la delincuencia grave, simboliza que el Estado castiga severamente, cumpliendo así su función tranquilizadora.
La Reforma Penal como Estrategia Política
La reforma penal es utilizada con frecuencia para intentar resolver conflictos graves de forma rápida y eficaz, ya que resulta un medio barato, inmediato y "efectista". Proyecta confianza en la ciudadanía hacia sus gobernantes, quienes obtienen un alto beneficio desde el punto de vista electoral.
Por esta razón, las reformas punitivas puntuales se producen para responder a problemas muy concretos que, en realidad, no van a ser resueltos por una simple modificación normativa.
Referencia Bibliográfica
Muñoz Conde, F. (s.f.). Introducción a la Criminología.