Comunicación Social y la Revelación Divina: Fundamentos de la Fe
Enviado por Chuletator online y clasificado en Religión
Escrito el en
español con un tamaño de 4,62 KB
Medios de Comunicación y Acontecimientos Referidos a la Existencia de Dios
Preguntas Fundamentales sobre la Relación Hombre-Dios
¿Cuál es el designio de Dios para el hombre?
En la plenitud de los tiempos, Dios Padre envió a su Hijo como Redentor y Salvador de los hombres caídos en el pecado, convocándolos en su Iglesia.
¿Por qué late en el hombre el deseo de Dios?
Dios no cesa de atraerlo hacia sí, para que viva y encuentre en Él aquella plenitud de verdad y felicidad a la que aspira sin descanso.
¿Cómo se puede conocer a Dios con la sola luz de la razón?
Dios es conocido como origen y fin del universo, y como sumo bien, verdad y belleza infinita.
¿Basta la sola luz de la razón para conocer el misterio de Dios?
Por ello, Dios ha querido iluminarlo con su Revelación, no solo acerca de las verdades que superan la comprensión humana, sino también sobre verdades religiosas.
¿Cómo se puede hablar de Dios?
Sin embargo, es necesario purificar continuamente nuestro lenguaje de todo lo que tiene de fantasioso e imperfecto, sabiendo bien que nunca podrá expresar su esencia.
¿Qué revela Dios al Hombre?
Este designio consiste en hacer partícipes de la vida divina a todos los hombres, mediante la gracia del Espíritu Santo.
Medios de Comunicación y su Importancia en la Existencia de Dios
El impacto de la comunicación social es enorme. Por medio de ella la gente entra en contacto con otras personas y con acontecimientos, se forma sus opiniones y valores. No solo se transmiten y reciben información e ideas a través de estos instrumentos, sino que a menudo las personas experimentan la vida misma como una experiencia de los medios de comunicación social (cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Aetatis Novae).
En todos estos ámbitos —económico, cultural, político, educativo y religioso—, los medios de comunicación pueden usarse para construir y apoyar a la comunidad humana. En efecto, toda comunicación debe estar abierta a la comunión entre las personas.
La Comunicación como Entrega de Sí Mismo
Para llegar a ser verdaderamente hermanos y hermanas es necesario conocerse. Para conocerse es muy importante comunicarse cada vez de forma más amplia y profunda. La vida fraterna en comunidad lleva consigo algo más que la sola manifestación de ideas o expresión de sentimientos. Según su más íntima naturaleza, es una entrega de sí mismo por amor (Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Vida Fraterna en Comunidad; cf. Communio et Progressio, 11: L´Osservatore Romano, edición en lengua española, 6 de junio de 1971, p. 3).
Ese tipo de comunicación busca el bienestar y realización de los miembros de la comunidad dentro del respeto al bien común de todos. Pero para discernir este bien común se requieren la consulta y el diálogo. Por esta razón, es imprescindible que las partes implicadas en la comunicación social se comprometan en dicho diálogo y acepten la verdad sobre lo que es bueno. De este modo los medios de comunicación pueden cumplir su deber de “atestiguar la verdad sobre la vida, sobre la dignidad humana, sobre el verdadero sentido de nuestra libertad y mutua interdependencia” (Juan Pablo II, Mensaje para la XXXIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 1999, n. 2).
Resumen: El Ser Humano, Religioso por Naturaleza
El hombre es por naturaleza y por vocación un ser religioso. Viniendo de Dios y yendo hacia Dios, el hombre no vive una vida plenamente humana si no vive libremente su vínculo con Dios.
La Iglesia enseña que Dios único y verdadero, nuestro Creador y Señor, puede ser conocido con certeza por sus obras, gracias a la luz natural de la razón humana (cf. Concilio Vaticano I: DS 3026).
El hombre está hecho para vivir en comunicación con Dios, en quien encuentra su dicha:
- "Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser, no habrá ya penas ni pruebas, y mi vida, toda llena de ti, será plena" (San Agustín, Confesiones, 10, 28, 39).
Nosotros podemos realmente nombrar a Dios partiendo de las múltiples perfecciones de las criaturas, semejanzas del Dios infinitamente perfecto, aunque nuestro lenguaje limitado no agote su misterio.
Cuando el hombre escucha el mensaje de las criaturas y la voz de su conciencia, entonces puede alcanzar la certeza de la existencia de Dios, causa y fin de todo.