Complicaciones y cuidados del embarazo por trimestre: primer, segundo y tercer trimestre
Enviado por Chuletator online y clasificado en Medicina y Salud
Escrito el en
español con un tamaño de 4,79 KB
Enfermedades y cuidados de la embarazada en el primer, segundo y tercer trimestre
Primer trimestre
- Aborto: es la pérdida de un feto por causas naturales o espontáneas antes de las 20 semanas de embarazo.
- Hiperemesis gravídica: es el exceso de vómitos durante el embarazo que, a diferencia de las habituales náuseas matutinas, causa deshidratación y debilidad.
- Embarazo ectópico: es cuando el feto se desarrolla fuera del útero, ya sea en la trompa de Falopio, en el canal cervical o en la cavidad pélvica o abdominal.
- Anencefalia: es un defecto de nacimiento (congénito) grave. Los bebés con esta condición nacen con partes faltantes del encéfalo (formado por cerebro, tallo y cerebelo) y del cráneo.
- Espina bífida: anomalía congénita del tubo neural que se caracteriza porque uno o varios arcos vertebrales posteriores no han fusionado correctamente durante la gestación; la médula espinal queda sin protección ósea, lo que puede causar daños irreparables en el SNC.
- Mielomeningocele: anomalía del tubo neural en la que los huesos de la columna no se forman completamente, lo que da como resultado un conducto raquídeo incompleto.
Cuidados en el primer trimestre
Se deben realizar pruebas de ecografía y análisis. Se preguntará sobre la fecha de la última menstruación y se informará de la posible fecha de parto. Los primeros cuidados incluyen mantener una alimentación equilibrada desde el inicio, evitar medicamentos no indicados por el profesional de salud, no fumar y abstenerse de consumir alcohol.
Segundo trimestre
- Preeclampsia: es una afección que comienza después de las 20 semanas de embarazo y ocasiona hipertensión y problemas en los riñones y otros órganos. También se la conoce como toxemia.
- Placenta previa: ocurre cuando la placenta se sitúa en la parte baja del útero y puede cubrir parcial o totalmente el orificio cervical, dificultando la salida del bebé.
- Anemia: disminución de la concentración de hemoglobina en la sangre.
- Embarazo múltiple: considerado de mayor riesgo porque se asocia a parto prematuro y mayor probabilidad de desarrollar preeclampsia.
- Diabetes gestacional: niveles elevados de glucosa en la sangre durante el embarazo.
- Hidrocefalia: incremento anormal del líquido cefalorraquídeo en los espacios ventricular y subaracnoideo del cerebro. Generalmente no se puede diagnosticar hasta el segundo o tercer trimestre.
Cuidados en el segundo trimestre
Se programa un patrón regular de controles prenatales. En cada visita se evaluará el bienestar fisiológico y emocional de la gestante, así como la presencia de síntomas o problemas que requieran atención.
Tercer trimestre
- Desprendimiento de placenta: antes de que el bebé nazca, la placenta puede desprenderse de la pared del útero, lo que puede causar hemorragia y comprometer la oxigenación fetal.
- Rotura prematura de membranas (ruptura prematura de bolsa): es la pérdida prematura de líquido amniótico por los genitales sin que haya iniciado el trabajo de parto. Cuando la bolsa se rompe, los gérmenes del cuello uterino y la vagina pueden invadir el líquido y provocar infección fetal.
- Infecciones respiratorias virales: son enfermedades contagiosas que pueden afectar la respiración y causar otros síntomas. Las más comunes incluyen gripe, resfriado, varicela, eritema infeccioso, citomegalovirus y rubéola.
- Polihidramnios: exceso de líquido amniótico; puede ser fisiológico si el bebé es grande o en embarazos múltiples.
- Oligohidramnios: disminución de la cantidad de líquido amniótico. En algunos casos se recomienda reposo para intentar evitar el parto prematuro.
Cuidados en el tercer trimestre
En este periodo se enfatiza la valoración materna completa: examen físico, evaluación de riesgos potenciales y valoración fetal. Los controles frecuentes permiten detectar signos de alarma y planificar un manejo seguro para la madre y el feto.
Observaciones finales
Los síntomas y condiciones mencionadas requieren evaluación y seguimiento por parte de profesionales de la salud. La atención prenatal regular, la identificación temprana de riesgos y la educación sobre hábitos saludables (alimentación, abstinencia de tabaco y alcohol, y uso responsable de medicación) son pilares para disminuir complicaciones durante el embarazo.