Claves para Evaluar la Calidad y Germinación de Semillas
Enviado por Chuletator online y clasificado en Biología
Escrito el en
español con un tamaño de 2,66 KB
Calidad de la Semilla
Una semilla es buena cuando tiene la facultad de germinar. Se define longevidad de la semilla como el tiempo que pueden mantenerse viables en unas determinadas condiciones de temperatura y humedad. Las semillas ortodoxas, a diferencia de las recalcitrantes o reacias, se pueden conservar durante un largo periodo.
Parámetros de Calidad en un Lote de Semillas
La calidad de un lote de semillas puede medirse mediante los siguientes parámetros:
- Pureza (P): Indica el número de semillas puras sobre la masa total de ellas.
- Poder Germinativo (PG): Es el más aceptado para evaluar la viabilidad de la semilla y expresa el porcentaje de las semillas puras.
- Vigor: Las semillas con buen comportamiento se consideran de alto vigor, determinado mediante un test de laboratorio.
- Energía Germinativa (EG): Expresado en porcentaje, es un índice que indica el número de semillas que germinan en la mitad o en las dos terceras partes del intervalo de tiempo.
- Letargo o Dormición: Condición en la que, aun teniendo las condiciones favorables, la semilla no germina.
- Homogeneidad: Mide la uniformidad de todos los componentes del lote.
- Estado Sanitario: Es de capital importancia para asegurar el éxito del cultivo.
Factores que Intervienen en la Germinación
Para que se produzca la germinación, es necesario que se den una serie de condiciones o factores propios de la semilla (intrínsecos) o relacionados con el ambiente que le rodea (extrínsecos).
Factores Intrínsecos
Los factores intrínsecos que intervienen en la germinación son:
- Madurez.
- Grado de conservación.
- Conservación de la propiedad.
Tratamientos para Reducir la Impermeabilidad
Cuando la semilla presenta barreras físicas, se aplican los siguientes tratamientos:
- Tratamiento con ácido: Escarificar las cubiertas mediante el uso de ácido.
- Tratamiento por inmersión en agua caliente: Se sumerge la semilla en agua a temperaturas entre 75-100 ºC y se deja enfriar durante horas.
- Tratamiento por inmersión en agua fría: Se dejan las semillas en agua a temperatura ambiente durante un periodo variable; el agua debe cambiarse varias veces y las semillas que floten deben ser descartadas.
- Tratamiento por escarificación mecánica: Se procede al lijado con abrasivos.