Clasificación y Tratamiento del Pie Plano: Tipos, Causas y Consecuencias
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Francés
Escrito el en
español con un tamaño de 4,64 KB
Clasificación del Pie Plano
La ausencia de arco plantar no condiciona un pie patológico, pero un pie plano puede deberse a diversas causas y presentar, por tanto, diversas consecuencias. Por ello, debemos clasificar los pies planos en tres tipos:
- Flexibles:
- Pies calcáneovalgos.
- Pies planos laxos.
- Pies planos con Aquiles corto.
- Rígidos:
- Astrágalo vertical congénito.
- Coaliciones tarsales.
- Pie en serpentina (retropié en valgo y adducción de antepié).
- Neurológicos:
- PCI.
- Espina bífida.
Pies Planos Flexibles
El pie calcáneo valgo es un precursor del pie plano, anterior a la marcha. Se produce por alteración ligamentosa y evoluciona a la corrección espontánea o con pequeños gestos terapéuticos, como son los yesos correctores y las manipulaciones. El pie plano laxo infantil es la forma más frecuente y supone hasta el 99% de los casos detectados en revisiones escolares, sin que corresponda ninguna sintomatología ni limitación funcional. Se considera un hallazgo, sin repercusión patológica añadida.
El pie plano flexible o fisiológico se presenta en casi todos los infantes, muchos niños y hasta el 15% de los adultos. Existen dos tipos:
- Pie plano del desarrollo: como una fase normal del desarrollo.
- Pie plano hipermóvil: que persiste como una variante de la normalidad.
Pie Plano Congénito
Este es el término utilizado para referirse a un pie plano presente desde el nacimiento. A veces, el padecimiento no se manifiesta durante los primeros años de vida, pero por lo general se identifica al final del primero o durante el segundo decenio de la vida. El típico pie plano flexible asintomático quizás es una variante normal del arco longitudinal.
Esta deformidad debe diferenciarse del pie plano flexible o semiflexible que presenta síntomas, el cual casi siempre comienza a presentar síntomas durante los primeros diez años de vida. Estos individuos presentan un pie bastante flexible hasta la adolescencia, momento en el cual el pie adquiere con frecuencia un poco más de rigidez y casi siempre presenta síntomas. Los pacientes con displasia generalizada, como el síndrome de Marfan o el de Ehlers-Danlos, pueden presentar pie plano. Hay laxitud generalizada de ligamentos presente desde el nacimiento y el diagnóstico generalmente ya se conoce.
Tratamiento del Pie Plano
En cambio, los casos extremos pueden requerir incluso osteotomía tibial. El aparato enyesado postoperatorio nuevamente debe colocarse con la rodilla flexionada a no más de 20 a 30 grados, de tal manera que permita, por una parte, la deambulación y, por la otra, tener control de la rotación del pie, que debe colocarse en rotación externa. El pie debe quedar en posición plantígrada y no sobre corregirse al valgo, ya que en ese caso con frecuencia se puede necesitar reoperar al pie para corregir el valgo, que en todo caso es más difícil de tratar.
La deambulación debe estimularse mientras el niño se encuentra enyesado. El yeso postoperatorio debe permanecer por espacio de 3 meses, aunque algunos autores recomiendan hasta 4 meses. No debe haber prisa en el retiro del yeso, en virtud de que este es funcional y permite la deambulación. Por otra parte, el yeso actúa como un recurso ortésico que tiene como finalidad proporcionar apoyo para la marcha en posición de alineamiento. La "pronta" movilización del pie no es motivo de preocupación, puesto que no se ha realizado ni sobrecorrección ni artrodesis. El niño caminará mejor mientras en mejor forma se asegure y utilice la corrección lograda.
Historia de la Podología
En 1769, en Francia, Rousselot, cirujano y pedicuro de Luis XV, publica su “Traitemen sur les cors”, seguido en 1871 por l'Art soigner les pieds de Laforest, su sucesor con Luis XVI. En 1956 se creó la primera escuela de podología en la facultad de medicina de Barcelona, pero no fue hasta 1962 cuando se reconoció reglamentariamente la especialidad de Podología para los practicantes y ayudantes técnicos sanitarios.
En el año de 1988, la Podología consigue su grado máximo, pues se reglamenta como una Diplomatura independiente de los ayudantes técnicos sanitarios, creándose la primera escuela universitaria de podología. Desde 1990, en México, se cuenta dentro del campo sanitario con un profesional dedicado exclusivamente al tratamiento de las afecciones y enfermedades existentes en el ámbito de los pies, conocido como el Podólogo.