Clasificación y Estrategias de Intervención en Factores de Riesgo Criminológico
Enviado por Chuletator online y clasificado en Magisterio
Escrito el en
español con un tamaño de 4,84 KB
1. Factores Dinámicos y Estáticos en la Teoría Criminológica
Los diferentes factores presentes en las teorías se pueden clasificar en dos grandes grupos:
- Factores Estáticos: Son aquellos sobre los que resulta difícil intervenir, como los antecedentes o el entorno familiar inicial.
- Factores Dinámicos: Se relacionan con aspectos personales, el ambiente social o el grupo de iguales, y sobre ellos es más factible actuar para rehabilitar al delincuente.
Aunque es crucial tener en cuenta ambos tipos de factores, el modelo de intervención se centrará prioritariamente en los factores de riesgo dinámicos, ya que son modificables. Cuando un factor estático (como una familia problemática que perjudica al menor) no permite una aplicación directa del modelo, la intervención se adapta para evitar que este factor se convierta en una barrera infranqueable. Por el contrario, hay factores estáticos sobre los que no se puede intervenir, como los antecedentes penales.
Ejemplo Ilustrativo de Interacción de Factores
Consideremos el caso de una persona con carencias en las competencias cognitivas, específicamente en habilidades sociales (factor dinámico). Imaginemos a un joven aficionado a un club de fútbol que, ante un choque verbal con un seguidor del equipo contrario, recurre a la violencia en lugar de buscar una solución pacífica: comienza a empujar, amenazar y golpear al otro chico hasta dejarlo inconsciente.
En este mismo caso, el joven podría estar afectado por otros factores:
- Factor Estático: Un entorno familiar desestructurado y problemático en el que creció.
- Factor Ambiental/Social: Vivir en un barrio marginal donde prevalece el uso de la violencia.
- Factor de Grupo de Iguales: Pertenecer a un grupo cuyos miembros provienen de ambientes desestructurados.
2. Componentes Clave del Proceso de Intervención
El proceso de tratamiento y rehabilitación se estructura en torno a varios principios fundamentales:
2.1. Sobre el Conjunto de Daños
Se identifican las necesidades criminogénicas, que son las causas directas del comportamiento delictivo.
2.2. Método de Intervención
El enfoque se dirige a modificar los comportamientos y cogniciones problemáticas.
2.3. Niveles de Intervención (Multi-nivel)
La intervención se aplica en tres niveles:
- Individual.
- Red social.
- Ambiente social.
2.4. Prevención de Recaídas
Se aborda mediante la gestión de:
- Necesidades individuales (aquellas que son concomitantes, pero no causales).
- La red social.
- El ambiente social.
2.5. Asunción de Responsabilidad
La intervención formal no debe iniciarse hasta que el delincuente asuma la responsabilidad de sus actos. Este punto es menos relevante para delincuentes comunes, pero crucial en casos como el de algunos maltratadores.
2.6. Control de la Adherencia
Es vital que el individuo se implique realmente en el tratamiento. La asunción de responsabilidad es fundamental, ya que sin ella, el individuo podría simular su participación solo para obtener beneficios procesales.
2.7. Progreso del Tratamiento
El avance es secuencial y jerárquico:
- Para avanzar a la siguiente actividad, es necesario haber adquirido las competencias de la anterior.
- Se comienza con las tareas más básicas, aumentando progresivamente el nivel hasta llegar a las más complejas.
Ventajas en Sesiones Grupales
En las sesiones grupales, el progreso hacia el cambio de unidad a menudo requiere que todos los miembros avancen juntos. Esto fomenta que el grupo apoye al más débil, lo cual mejora la conciencia y la adhesión grupal al tratamiento.
2.8. Ajuste de las Técnicas de Intervención a las Capacidades del Individuo
La evaluación inicial es esencial para adaptar las técnicas a las capacidades específicas de cada persona. No todas las técnicas son aplicables a todos los individuos. Si la intervención no se adapta al nivel:
- En individuos con mayor capacidad, puede generarse reactancia.
- En individuos con menor nivel, el progreso se estancará.
2.9. Naturaleza Reeducativa/Psicosocial, No Terapéutica
Conforme a la legislación española, la intervención debe ser psicosocial. No debe tener una orientación terapéutica, ya que considerarlo un enfermo conlleva un riesgo: podría llevar a justificar los actos delictivos basándose en modelos biológicos, asumiendo que el individuo no es responsable de sus acciones.