Causas del estallido de la Segunda Guerra Mundial: autoritarismo, expansionismo y fracaso diplomático
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1. El auge de sistemas autoritarios
Fascismo y nazismo: Surgieron en Italia (Mussolini) y Alemania (Hitler). Se basaban en el totalitarismo, el culto a la violencia, el militarismo y un nacionalismo extremo que buscaba crear grandes imperios.
Comunismo: Tras la Revolución rusa, su expansión por Europa generó temor en la burguesía, aumentando la tensión social y política.
2. Un conflicto previo mal resuelto
El Tratado de Versalles: Fue visto como una humillación por los vencidos (especialmente Alemania).
Pérdidas territoriales: Alemania perdió cerca del 10 % de su territorio y quedó dividida por el llamado "corredor polaco".
Crisis económica: Las duras indemnizaciones de guerra, sumadas a la crisis de 1929, provocaron una pobreza extrema en Alemania, facilitando el ascenso de Hitler al poder.
Descontento italiano: Aunque Italia ganó la Primera Guerra Mundial, se sintió frustrada al no recibir los territorios esperados (Istria y Trieste).
Política expansionista y de rearme
Política expansionista y de rearme: Los regímenes nazi y fascista aplicaron una política agresiva para ampliar sus fronteras, desafiando a la Sociedad de Naciones. Para ello reforzaron sus ejércitos e iniciaron una intensa carrera armamentística, especialmente en Alemania.
La alianza con Japón: El gobierno del emperador Hirohito también buscaba expandir su influencia en Asia y reemplazar a las potencias coloniales europeas. Las coincidencias ideológicas y los enemigos comunes unieron finalmente a Alemania, Italia y Japón.
Debilidad de las democracias
Debilidad de las democracias: Los países democráticos no lograron detener este avance:
Estados Unidos: mantuvo una política de aislacionismo, manteniéndose al margen de los conflictos mundiales.
Francia y el Reino Unido: adoptaron una política de apaciguamiento, permitiendo ciertas concesiones a Alemania para intentar evitar, sin éxito, el estallido de una nueva guerra.
El expansionismo de las Potencias del Eje
A lo largo de la década de 1930, Alemania, Italia y Japón iniciaron una serie de conquistas territoriales bajo una fuerte ideología nacionalista:
Pangermanismo alemán: Hitler buscaba reunificar los territorios con población alemana para recuperar lo perdido en 1919 y obtener materias primas para su rearme.
Hegemonía japonesa: Japón aspiraba a ser la potencia dominante en Asia. Buscaba un "espacio vital" para obtener recursos, neutralizar a China y sustituir a las potencias coloniales europeas, basándose en una creencia de superioridad racial.
Militarismo y alianzas: Estos regímenes desafiaron a la Sociedad de Naciones, impulsaron una intensa carrera de armamentos y terminaron uniéndose por sus intereses comunes y su rechazo a las democracias.
La respuesta de las democracias y la SDN
Ante la agresividad del Eje, las potencias democráticas y los organismos internacionales mostraron una gran debilidad:
Política de apaciguamiento: Francia y el Reino Unido, para evitar una nueva guerra, permitieron concesiones a Hitler. Un ejemplo clave fue la Conferencia de Múnich (1938), donde aceptaron la ocupación alemana de regiones de Checoslovaquia (los Sudetes).
Aislacionismo de EE. UU.: Estados Unidos decidió mantenerse al margen de los problemas mundiales durante este periodo.
Fracaso de la Sociedad de Naciones (SDN): La SDN fue incapaz de mantener la paz; Alemania y Japón la abandonaron en 1933, e Italia lo hizo en 1936.