El Carlismo y la Primera Guerra Carlista: Orígenes y Desarrollo del Conflicto Dinástico
El Carlismo
Tras la anulación del Decreto de La Granja, por el que Fernando VII había devuelto los derechos a su hermano Carlos María Isidro de Borbón, los partidarios de este último iniciaron una estrategia de ruptura que originó una guerra civil de siete años de duración, la cual se integró plenamente en el proceso de disolución del Antiguo Régimen en España.
El carlismo era un movimiento heterogéneo en su composición social y principios doctrinales. Los carlistas compartían el principio de legitimidad y una visión tradicionalista. Asimismo, el carlismo se alimentaba de una marcada sensibilidad sobre la cuestión foral. Su apoyo se fundamentó en los siguientes colectivos:
- Los círculos partidarios del absolutismo y los defensores de los fueros.
- Un sector del campesinado que veía el liberalismo con temor, siendo hábilmente manipulado por los carlistas.
- La nobleza de segunda categoría, ya que la inmensa mayoría de los Grandes de España fueron partidarios de la causa isabelina.
- Una parte del clero, enfrentada al liberalismo por cuestiones doctrinales y por la desamortización.
La Guerra Carlista
El 2 de octubre, un grupo de realistas se alzó en Talavera de la Reina en apoyo de Carlos. En 1834, algunos jefes militares incorporaron sus unidades regulares a la causa carlista; en este contexto, fue especialmente importante la figura del coronel Tomás de Zumalacárregui.
Desde su inicio, la guerra adquirió dimensiones internacionales:
- Los liberales concertaron la Cuádruple Alianza con Francia, Gran Bretaña y Portugal.
- Los carlistas contaron con la ayuda de Rusia, Austria, Prusia, Cerdeña y Nápoles.
Los carlistas nunca consiguieron ocupar las grandes ciudades vasco-navarras. En 1835 fracasaron ante Bilbao, en cuyo sitio murió Zumalacárregui. En 1836 también fueron incapaces de tomar San Sebastián.
Las expediciones dirigidas por el general Miguel Gómez recorrieron Asturias, Galicia y León, donde halló ayuda del general Ramón Cabrera. No obstante, la derrota en Villarrobledo le impidió llegar a Madrid. El general Gómez fue finalmente destituido por no ocupar la capital. Posteriormente, los carlistas intentaron un nuevo asedio a Bilbao, que resistió hasta la victoria liberal en Luchana, momento...
español con un tamaño de 2,68 KB