Caricatura satírica (1897) sobre el turnismo y el canovismo en la Restauración española
Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,08 KB
Caricatura satírica publicada en 1897 en Pequeñeces
La imagen es una viñeta satírica, publicada en 1897 en el semanario Pequeñeces, una revista de humor político. Su contexto es el sistema político de la Restauración borbónica en España, diseñado por Antonio Cánovas del Castillo. Se sitúa en España y representa la política nacional durante la Restauración.
Descripción de la viñeta
Fue publicada en 1897, cuando funcionaba el sistema canovista bajo la monarquía de Alfonso XIII. La caricatura muestra una cocina que representa la política: un cocinero está haciendo un caldo etiquetado como caldo gordo, dando a entender que el sistema político beneficia a las élites. En la mesa, unos hombres están comiendo cada uno por su cuenta y en distintas viñetas, simbolizando a los políticos que se turnan el poder. La mujer al fondo que está fregando representa al pueblo, ya que trabaja sin obtener beneficio. La imagen en general critica el turnismo y la manera en la que los partidos —el liberal, liderado por Sagasta, y el conservador, liderado por Cánovas— pactan la alternancia del poder. De esta manera muestra que el sistema favorecía a unos pocos, mientras el pueblo quedaba al margen.
Contexto político e intenciones de Cánovas
Cánovas pensaba en una monarquía que compartiera la soberanía con las Cortes, ya que podría garantizar la estabilidad política; sin embargo, debía ser una monarquía moderna para progresar y reconciliar a los españoles. Además, junto al rey, las Cortes constituían un gran elemento para la estabilidad del régimen: juntos formaban la base del poder y la legitimidad del nuevo sistema, concebido para acabar con el pronunciamiento y permitir gobernar independientemente del partido.
La Constitución de 1876
Creó la Constitución de 1876, que duró hasta 1923 con la dictadura de Primo de Rivera. Reflejaba un liberalismo conservador, algo reformado e inspirado en la de 1845, pero con algunos derechos individuales reconocidos en la de 1869. Era un texto flexible, por lo que ayudó al turno pacífico de los partidos y a evitar el pronunciamiento militar. Así, el ejército se convirtió en un poder civil, ya que su misión quedó definida como la defensa de la independencia nacional.
Características del sistema canovista
Se implantó un sistema liberal no plenamente democrático, basado en la soberanía compartida, la declaración de derechos, el poder legislativo con Cortes bicamerales y la confesionalidad cristiana. El régimen funcionaba con dos partidos principales que aceptaban la Constitución. Estos partidos eran:
- El Liberal, liderado por Sagasta, formado por progresistas de clase media.
- El Conservador, gobernado por Cánovas, que representaba a la derecha moderada y tradicional; lo formaban antiguos moderados y defendía el pensamiento de Cánovas.
Sus diferencias eran mínimas y, en la práctica, representaban gobiernos alternantes. Cuando se consideraba que se habían vulnerado las normas o cuando convenía, el rey convocaba elecciones manipuladas para dar la victoria a la oposición: de este modo se aseguraba la institucionalidad del turno. Esto se denominaba turnismo.
Actores excluidos del sistema
Fuera del sistema quedaron los carlistas, los republicanos, los obreros y los nacionalistas.
Fraude electoral y caciquismo
El turnismo se lograba gracias a la manipulación y el fraude electoral: se practicaban falsificaciones del sufragio y se controlaba el voto por medio de una oligarquía local. Los caciques tenían gran influencia; regulaban la política de la zona y controlaban los votos. Además, tenían influencias en la administración y obtenían favores para favorecer a su clientela y así consolidar el sistema. Usaban trampas electorales y otras prácticas clientelares para asegurar los resultados deseados.
Crisis y declive del sistema
A partir de la crisis de 1898 comenzó el desgaste del régimen: España perdió sus colonias y la situación interna se volvió más conflictiva. Al final, el desgaste institucional y social derivó en que, durante el reinado de Alfonso XIII, se aceptara la dictadura de Primo de Rivera en 1923; el sistema entró en crisis y finalmente colapsó con la proclamación de la Segunda República en 1931.
Conclusión
La viñeta de 1897 publicada en Pequeñeces sintetiza de forma satírica las tensiones de la Restauración: un sistema diseñado para la estabilidad que, mediante el turno y la manipulación electoral, favorecía a las élites mientras marginaba al pueblo. Las instituciones creadas por Cánovas —con la Constitución de 1876 como eje— garantizaron un período de aparente estabilidad, pero las prácticas políticas y las crisis del cambio de siglo acabaron por socavar el régimen.