Características del suelo y su influencia en olivos, viñas y ganado
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Características del suelo y su influencia en cultivos y pastos
Ahora hablo de las características de los suelos, cuáles son las ventajas de este, cuál es su color y cuál es su naturaleza para soportar las cosas. En primer lugar, las tierras son difíciles y las colinas hostiles, en donde la arcilla es tenue y las piedras están junto a los matorrales.
Suelos y vegetación típica
Los duraderos olivos disfrutan en el monte Paladio; el indicio es el gran acebuche que surge en este ambiente y suelos cubiertos por la aceituna silvestre. Estas tierras, abonadas y alegradas por el agua dulce, son campos fértiles que se llenan de hierbas lozanas, como a menudo solemos mirar en el valle profundo del monte.
(Allí las aguas fluyen desde las rocas más altas y arrastran limo fertilizante.) Y al salir con el Austro produjo el helecho, odiado por los curvos arados.
Potencial para viñas y vino
Este suelo te proporcionará algún día viñas robustas y jugosas con abundante vino, estas fértiles uvas, este fluido; como libamos en páteras y oro, cuando junto a las aras el grasiento Tirreno tocó el marfil, ofrecemos entrañas humeantes en las amplias bandejas.
Pastos y cría de ganado
Si el estudio es criar el mayor ganado y terneras, o la producción de ovejas o cabras que consumen los cultivos, busca los bosques y las lejanías del fecundo Tarento. Como la infeliz Mantia perdió el campo que alimenta a níveos cisnes con un herboso río: ni líquidas fuentes ni césped les faltarán a los rebaños; y como los animales pazcan en los largos días, tanto el gélido rocío repondrá en la breve noche.
Suelos negros y labranza
Enteramente, la negra y gruesa tierra, presa bajo la reja del arado y por la cual el suelo es desmontado (y, puesto que esto se imita al arar), es mejor para los cereales: no verás volver de aquella llanura a casa más carretas por los lentos bueyes, o donde el agricultor, indignado, arrancó el bosque y destruyó los bosques desconocidos por muchos años y tiró las antiguas casas de las aves con las hondas raíces; aquellos, abandonados sus nidos, volaron alto y el campo sin labrar brilló al echarle con el choque.
Suelos pedregosos, toba y greda
Pues, sin duda, la árida grava de una tierra llena de colinas ofreció a las abejas las humildes jaras y el romero. Y la toba áspera y la greda, comida por las negras culebras de agua, niegan que otro campo igualmente ofrezca a las serpientes dulce alimento y les proporcione escondrijos sinuosos.
Esta exhala una tenue neblina y humos volátiles y bebe la humedad, y cuando quiere de sí misma la arroja; y se viste siempre con su verde hierba y no manchó el huerto con moho ni con salitroso robín. Aquella entejará tus olmos con vides lozanas. Aquella es propicia en aceite: prueba arando a aquella y verás que es fácil para el ganado y paciente para la labranza.
Regiones y ejemplos
Así ara la rica Capera y la franja vecina al monte Vesubio y el Clanio, no junto con la desierta Acerres.
Resumen práctico
- Suelos arcillosos y pesados: suelen ser mejores para cereales tras la labor del arado.
- Suelos pedregosos y áridos: favorecen matorrales aromáticos como jaras y romero y atraen a las abejas.
- Suelos fértiles y bien regados: adecuados para olivos, viñas y pastos densos.
- Toba y greda con humedad: ofrecen escondrijos a la fauna (por ejemplo, serpientes) y exhalan neblinas; pueden mantener hierba verde.
En todos los casos, observar el tipo de suelo, su humedad, su cobertura vegetal y la presencia de fuentes o ríos es clave para determinar su uso óptimo: cultivo de olivos, viñas, cereales o cría de ganado.