El Cantar de mio Cid: Estructura, Temas y Contexto Histórico
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El manuscrito del Cantar de mio Cid
El documento en que se encuentra el Cantar de mio Cid es un típico manuscrito de juglar del siglo XIV, de pequeño tamaño y de apariencia modesta; está firmado por Per Abbat.
El autor del poema es desconocido; por tanto, el Cantar de mio Cid es una obra anónima, como ocurre en toda la épica medieval.
Argumento y estructura
En cuanto al argumento, trata sobre una historia que empieza con enormes dificultades y acaba de forma gloriosa. El poema se divide en tres partes:
- Cantar del destierro: este poema nos introduce directamente en el asunto: el héroe, llorando, abandona su casa porque ha sido desterrado injustamente por su rey.
- Cantar de las bodas: el Cid conquista Valencia y consigue el perdón real. El monarca permite que su mujer e hijas se reúnan con él y, además, pide al Cid que case a sus hijas con dos nobles castellanos: los infantes de Carrión.
- Cantar de la afrenta de Corpes: comienza con unas anécdotas que revelan la cobardía de los infantes de Carrión.
Temas principales
El tema central del poema es la recuperación del honor en dos vertientes:
- Honor social: como vasallo, el Cid pasa del destierro a ser un héroe.
- Honor personal: una vez recuperada la honra social, los infantes de Carrión obligan al héroe a reparar una afrenta personal y familiar.
El protagonista
Como caballero, es el modelo de perfecto vasallo: fiel a su rey, valiente en la batalla, generoso con sus amigos y clemente con sus enemigos.
Historicidad
La historicidad del poema es notable. Relata una parte de la biografía de un personaje histórico, Rodrigo Díaz de Vivar, quien vivió entre 1043 y 1099. Pertenecía a la baja nobleza y logró ascender socialmente tras batallar y conquistar nuevas tierras a los musulmanes.
Estilo y recursos literarios
El estilo presenta versos de distinta medida que riman en asonante:
- Epítetos épicos: van configurando en el oyente las características de los personajes a los que se alude (ej. "El Cid, que en buena hora ciñó espada").
- Cambio del punto de vista narrativo: uso del estilo indirecto.
- Valoraciones del juglar: comentarios que hace el propio juglar sobre personajes o situaciones (ej. "¡Dios, qué fermoso!").
- Expresiones juglarescas: reclaman la atención de los oyentes (ej. "yo vos diré", "direvos").
- Lenguaje arcaizante: más antiguo que el que se usaba en la época, con la finalidad de dar al poema un valor histórico y un tono aristocratizante, como exigía el género.