Cambios Físicos y Sexualidad en la Etapa Final del Embarazo: Cuándo Consultar

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Otras lenguas extranjeras

Escrito el en español con un tamaño de 23,81 KB

Cambios Físicos Comunes en la Etapa Final del Embarazo

hOAOXAAAAAElFTkSuQmCC

La recta final del embarazo trae consigo transformaciones notables en el cuerpo de la mujer, que pueden influir en su día a día y bienestar:

  • Crecimiento abdominal: El abdomen aumenta considerablemente de tamaño. En muchos casos, el ombligo puede protruir (sobresalir).
  • Hinchazón y movilidad: Es común la hinchazón en las piernas. Puede aparecer la característica "marcha de pato" debido al cambio en el centro de gravedad y la necesidad de equilibrar el peso del abdomen.
  • Respiración: La capacidad pulmonar puede verse reducida por la presión del útero sobre el diafragma, causando sensación de falta de aire, especialmente cerca del noveno mes.
  • Necesidad frecuente de orinar: La presión del bebé descendiendo sobre la vejiga incrementa las ganas de orinar, que pueden surgir inesperadamente, incluso durante la noche o en momentos como la relación sexual.

Impacto en la Sexualidad Durante el Tercer Trimestre

Estos cambios físicos también pueden repercutir en la vida sexual de la pareja:

  • Disminución del deseo sexual: El interés sexual puede verse reducido debido a las molestias físicas (dolor de espalda, acidez, cansancio), las preocupaciones sobre el parto o el bebé, o simplemente porque otras necesidades toman prioridad.
  • Limitaciones físicas: El tamaño del abdomen puede dificultar ciertas posturas durante el coito y limitar la agilidad general. Movimientos simples como girarse en la cama pueden requerir más esfuerzo.
  • Capacidad de disfrute: Aunque el deseo disminuya, la capacidad fisiológica para la excitación y el orgasmo generalmente se mantiene intacta. Muchas mujeres pueden disfrutar de las relaciones sexuales, aunque no las busquen activamente con la misma frecuencia que antes.

Situaciones Médicas que Pueden Requerir Evitar el Coito

Si bien la mayoría de las mujeres pueden mantener relaciones sexuales durante el embarazo adaptándose a cada etapa, existen ciertas condiciones médicas en las que el profesional de la salud (ginecólogo/a u obstetra) puede recomendar evitar el coito para proteger la salud de la madre y el bebé. Es fundamental seguir siempre las indicaciones médicas personalizadas. Algunas de estas situaciones incluyen:

  • Sangrado vaginal de origen desconocido: Cualquier hemorragia sin causa aparente debe ser evaluada de inmediato, ya que podría ser señal de complicaciones serias (amenaza de aborto, parto prematuro, problemas de placenta como desprendimiento o placenta previa).
  • Amenaza de parto prematuro: Si existen contracciones uterinas regulares antes de la semana 37 o factores de riesgo elevados para un parto antes de término, se suele aconsejar abstinencia sexual. Las contracciones del orgasmo o las prostaglandinas presentes en el semen podrían estimular el útero.
  • Placenta previa: Diagnóstico confirmado por ecografía donde la placenta obstruye parcial o totalmente la salida del útero (cuello cervical). El coito podría provocar sangrado.
  • Ruptura prematura de membranas (RPM): Si la bolsa amniótica se rompe ("romper aguas") antes del inicio del trabajo de parto, existe un riesgo incrementado de infección intrauterina, por lo que se contraindica el coito.
  • Insuficiencia cervical (o incompetencia ístmico-cervical): Condición en la que el cuello uterino es débil y tiende a dilatarse prematuramente sin contracciones. Tras un cerclaje (cirugía para reforzar el cuello), puede indicarse reposo pélvico, incluyendo la abstinencia sexual.
  • Dilatación cervical prematura: Si el cuello uterino empieza a dilatarse antes de término sin RPM, el coito podría aumentar el riesgo de infección ascendente hacia la cavidad amniótica.
  • Infecciones del tracto urinario (ITU): Especialmente si son recurrentes, sintomáticas o complicadas durante el embarazo.
  • Infecciones de transmisión sexual (ITS) activas: Como herpes genital activo o presencia de otras ITS no tratadas. Es crucial el tratamiento adecuado para prevenir la transmisión al bebé durante el embarazo o el parto.
  • Embarazo múltiple: En algunos casos de embarazo gemelar o de más bebés, se puede recomendar evitar el coito, especialmente en el tercer trimestre, por un mayor riesgo asociado de parto prematuro.

Importante: Esta información es orientativa y no reemplaza el consejo médico profesional. Ante cualquier duda, síntoma nuevo o situación particular relacionada con tu embarazo y la actividad sexual, consulta siempre con tu ginecólogo/a u obstetra.

Entradas relacionadas: