Barroco en España e Italia: arquitectura, escultura e imaginería del Siglo de Oro
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El barroco en España
Siglo de Oro: léxico y arte, ornamentación y sobriedad; una fachada, dos estilos. El barroco español no suele modificar muros ni plantas. Se distinguen tres etapas principales (siglos XVII y XVIII).
Arquitectura barroca en España
Características generales: abundancia decorativa, contraposición entre ornamento y sobriedad heredada de corrientes anteriores, y adaptación regional del lenguaje barroco.
Inicios
- Juan Gómez de Mora (herencia herreriana): Iglesia del Convento de la Encarnación de Madrid; Palacio de Santa Cruz de Madrid; Plaza Mayor de Madrid (también conocida como la Cárcel de Corte o Casa de la Villa).
La piedad del barroco castellano
Se destaca un tratamiento emotivo y sobrio en las imágenes religiosas y en la arquitectura sacra.
Los Churriguera
- Caracterizados por ornatos y descoyuntamientos, especialmente visibles en los retablos. Obras relevantes: retablo de San Esteban de Salamanca; Plaza Mayor de Salamanca.
Otros arquitectos y obras
- Pedro de Ribera: notable por su importancia en la decoración de fachadas. Ejemplo: Antiguo Hospicio de Madrid.
- Narciso Tomé: ideal de arquitectura barroca que integra las tres etapas; ejemplo: fachada de la Catedral de Granada.
- Leonardo de Figueroa: síntesis de elementos árabes, platerescos y barrocos; obras: Colegio de San Telmo (Sevilla), Iglesia de San Luis de los Franceses (Sevilla).
- Francisco Hurtado: combina arquitectura, escultura y pintura; abundancia de talla y motivos decorativos. Ejemplo: sagrario de la Cartuja de Granada.
Arquitectura barroca en Galicia
Destaca la fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela.
Arquitectura palaciega en España
- Palacio Real de Madrid: Juan Bautista Sacchetti modificó el proyecto de Juvarra.
Escultura barroca en Italia
Bernini: su trabajo, que integra arquitectura y escultura, inaugura el barroco pleno del siglo XVII. Sus obras se caracterizan por un gran naturalismo y por calidades texturales tanto en vestidos como en otros paños.
- El rapto de Proserpina
- Apolo y Dafne
- David
- Baldaquino de San Pedro (Vaticano)
- Cátedra de San Pedro
- Éxtasis de Santa Teresa
- Busto de Constanza Bonarelli
- Fuente de los Cuatro Ríos en la Plaza Navona (Roma)
Escultura barroca en España
Siglo de Oro: la escultura se concibe como manifestación genuina del arte nacional; aparecen sepulcros, retratos y temas mitológicos decorando jardines y espacios públicos.
- Escultura en la corte: la estatuaria pública es relativamente escasa; los mayores compradores fueron la Iglesia y los conventos.
- Ejemplos de escultura ecuestre: estatua ecuestre de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid; estatua ecuestre de Felipe IV en la Plaza de Oriente.
Imaginería
La imaginería religiosa alcanza un notable realismo expresivo y psicológico, con escuelas regionales que ofrecen matices distintos.
Castilla
- Gregorio Fernández: realismo trágico; expresa dolor y patetismo, con un realismo extremo y policromía (desaparece el estofado clásico). Obras: Bautismo de Cristo, Cristo atado a la columna, Cristo de la Luz, Cristo yacente, La Quinta Angustia.
Andalucía
Predomina un realismo clásico menos hiriente que el castellano, con un sentido del equilibrio y la belleza cercano al clasicismo y el manierismo, que evoluciona hacia el realismo barroco.
- Martínez Montañés: realismo mesurado, equilibrio y belleza. Obras: Adoración de los pastores (retablo de San Isidoro del Campo en Santiponce), Cristo de la Clemencia, Inmaculada.
- Juan de Mesa: marcado dramatismo. Obras: Jesús del Gran Poder, Cristo de la Agonía.
- Alonso Cano: no utiliza oro ni estofado; emplea colores puros, aumentando su valor expresivo y buscando la perfección.
- Pedro de Mena (discípulo de Cano): más realista, representa incluso estados de ánimo. Obras: bustos de la Dolorosa, San Francisco, Magdalena penitente.
Notas finales
El barroco, tanto en arquitectura como en escultura e imaginería, ofrece una pluralidad estilística y regional que va desde la sobriedad heredada hasta el exceso ornamental; numerosos artistas y obras citadas ejemplifican estas variaciones dentro del Siglo de Oro y los siglos XVII–XVIII en la península y en Italia.