El Atraso Agrario y la Conflictividad Campesina en la España del Siglo XX
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Geografía
Escrito el en
español con un tamaño de 4,05 KB
Atraso agrario y conflictividad campesina
La crisis agraria
La agricultura española a comienzos del siglo XX tuvo que hacer frente a las consecuencias de la crisis agraria que se extendió por Europa a finales del siglo XIX. España sufría una crisis cerealista más acentuada que otros países porque su agricultura estaba orientada principalmente hacia el cultivo de los cereales y la ganadería era mayoritariamente ovina, destinada a producir lana.
Causas de la crisis
- Competencia internacional: Llegada a Europa de productos procedentes de países con una agricultura extensiva más competitiva.
- Productividad y transporte: Estos países tenían una producción elevada y una reducción de tiempos y costes de transporte gracias a los avances en la navegación.
El descenso de los precios fue más fuerte en las regiones de la periferia española por la facilidad de suministrar los productos; sin embargo, al reducirse los ingresos, se produjo una notable pérdida de beneficios. La Liga Agraria coordinaba las protestas ante esta situación.
La disminución de beneficios llevó al descenso de los salarios, iniciando un periodo de revueltas campesinas. Paralelamente, hubo una crisis en la viticultura debido a la plaga de la filoxera en Francia, lo que inicialmente disparó la demanda de exportaciones de vino español hasta que este insecto llegó finalmente a la península.
Evolución agrícola
La crisis agraria se superó gracias a las barreras arancelarias (proteccionismo) y al crecimiento de la producción mediante la especialización de cultivos para la exportación, nuevas roturaciones, la intensificación mediante el uso de fertilizantes y la diversificación con la introducción de nuevos cultivos.
Tanto el producto agrario como el ganadero aumentaron sus ventas, pero el rendimiento por hectárea seguía siendo bajo en comparación con otros países europeos.
Estructura de la producción
La producción de cereales seguía siendo el cultivo mayoritario en España; sus escasos rendimientos provocaban precios elevados, lo que tenía graves consecuencias económicas. Por otro lado, los cultivos más dinámicos eran:
- Viña: Especialmente en Andalucía.
- Cítricos, frutales y hortalizas: En las zonas de Valencia y Murcia.
En Valencia, el desarrollo agrícola estimuló las actividades industriales, mientras que en la cornisa cantábrica la producción ganadera aumentó gracias a la mejora del transporte y la selección del ganado.
Problemas del campo español
Existía una profunda desigualdad en la estructura de la propiedad de la tierra:
- Latifundios: A los propietarios de grandes extensiones no les interesaba el cultivo eficiente de sus tierras.
- Conflictividad social: Las diferencias entre propietarios y campesinos sin tierras provocaron constantes tensiones y conflictos sociales.
Las organizaciones campesinas demandaban una reforma agraria para que los trabajadores pudieran acceder a la propiedad de la tierra. Por otro lado, la existencia de minifundios obligaba a los campesinos a aumentar la productividad al máximo para poder subsistir.
Intentos de solución
Los gobiernos tomaron conciencia del atraso del campo español, la desigual distribución de la propiedad y la situación de pobreza que atravesaba el campesinado. Se consideró que el aumento del regadío era imprescindible y se implantaron sistemas de riego en zonas de secano. Sin embargo, el mayor problema seguía siendo la gran cantidad de campesinos sin tierra; aunque hubo leyes para intentar ayudarles, resultaron insuficientes para resolver el problema estructural.