El Ascenso de los Totalitarismos: Fascismo y Nazismo en el Siglo XX

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Características del Fascismo

El fascismo fue un régimen con seis características principales:

  • La base era una ideología antidemocrática y anticomunista.
  • El Estado estaba dirigido de forma totalitaria por un líder todopoderoso, el Duce, y las libertades individuales se suprimieron.
  • El Estado intervenía también en la economía, con el fin de conseguir la autosuficiencia del país.
  • El Estado dominaba a la sociedad. Cualquier oposición era reprimida con dureza y, además, se controlaba férreamente la educación y los medios de información, a fin de manejar la opinión pública.
  • Se impulsó un nacionalismo feroz y expansionista, que exigía la creación de un imperio colonial para Italia.
  • Se desarrolló el culto a la violencia y al militarismo, ya que no se pretendía convencer al contrario, sino eliminarlo por cualquier método.

La Crisis Económica de los Años 30

A partir de 1924, un nuevo gobierno formado por una coalición de socialdemócratas y partidos de centro logró enderezar la situación económica. El mariscal Hindenburg, un héroe de la guerra, fue elegido presidente de la República.

Consecuencias de la Crisis

La crisis económica incrementó el descontento y la tensión social. Como afectó, sobre todo, a los obreros y a las clases medias, muchas de estas personas dejaron de apoyar al gobierno y comenzaron a votar opciones extremistas.

El Ideario de Hitler: "Mein Kampf"

Tras el fracaso del Putsch de Múnich en 1923, Hitler fue encarcelado. En la cárcel escribió Mein Kampf (Mi Lucha), donde plasmó su ideario. Este recogía muchos rasgos del fascismo: culto al jefe, primacía del Estado, exaltación de la violencia y de la juventud.

El Régimen Nazi: Un Estado Totalitario

Fue un Estado totalitario. Era una dictadura, es decir, un régimen en el que no se respetaban las libertades de las personas.

La Seducción de una Alemania Unificada

Hitler y su política sedujeron a gran parte de la población alemana.

Objetivos del Nazismo: Restaurar la Gran Potencia Alemana

Una de las prioridades del nazismo era devolver a Alemania su papel de gran potencia. Para ello, puso en marcha una política exterior belicista.

Expansión Territorial Alemana (1938-1939)

En 1938, las tropas alemanas invadieron Austria, que fue anexionada a Alemania, y la región checoslovaca de los Sudetes, en la que vivían 3 millones de alemanes. En 1939, Hitler ocupó el resto de Checoslovaquia.

La Ideología Racista del Nazismo

El nazismo es una de las variantes del fascismo. Su rasgo más específico es que se basa en una concepción racista y racial de la historia. El racismo, la creencia de que existen razas inferiores y razas superiores, era una idea muy extendida desde finales del siglo XIX. Pero fue el régimen nazi el que llevó esta idea hasta sus últimas consecuencias.

Para Hitler, los alemanes pertenecían a la raza aria, que se consideraba la raza superior que había realizado todas las grandes creaciones de la humanidad y que, por ello, debían imponerse a los pueblos inferiores, como los latinos, los eslavos, los gitanos y, sobre todo, los judíos. Según Hitler, la mezcla de razas y, específicamente, la presencia de población judía, explicaba la decadencia en la que había caído Alemania.

Por eso, Hitler consideraba una prioridad devolver la pureza racial a la población.

Primero, se prohibió a los judíos ejercer la mayoría de las profesiones, con lo que apenas podían ganarse la vida.

A causa de esta persecución, gran parte de los judíos se exilió a otros países de Europa. En 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, Hitler decidió aplicar la llamada Solución Final. Todos los judíos y los gitanos de Alemania fueron deportados a campos de exterminio.

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