El Arte Paleocristiano y Tardorromano: Arquitectura, Iconografía y Transición Estilística
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Arte Paleocristiano o Tardorromano: Orígenes y Desarrollo
En el siglo I, el cristianismo empezó su rápida difusión por el Imperio Romano. A partir de ese momento, las obras conservadas en Roma trataron de temática religiosa, puesto que las consideradas paganas fueron destruidas. Los modestos recintos destinados al culto se transformaron en arquitecturas monumentales adecuadas a la nueva liturgia. La nueva iconografía cristiana se utilizó con fines doctrinales.
El Arte Paleocristiano se desarrolló aproximadamente entre el 313 (fecha del Edicto de Milán) y el 750 d.C. Adoptó nuevas fórmulas arquitectónicas y plásticas del mundo romano, aunque creó una iconografía en la que se mezclan temas religiosos y paganos.
Arquitectura al Servicio del Culto
Los cristianos necesitaban un lugar de culto adecuado para celebrar las ceremonias de sus creencias. La amplitud de la basílica romana y el hecho de que fuese un edificio que nunca se había usado como recinto de culto pagano, convirtieron esta construcción en el lugar ideal para la liturgia cristiana.
Características de la Basílica Paleocristiana
En el interior, la basílica mantiene una planta rectangular dividida en tres o cinco naves. A estas se les añade un transepto que ocupa el espacio que precede al ábside y cuyos brazos sobresalen de la estructura principal. La cubierta se construye de madera a dos vertientes y se oculta en el interior con tableros lisos.
El presbiterio, lugar donde se sitúa el altar, se define mediante un ábside semicircular enmarcado por un arco de medio punto que corona la nave central. La entrada se ubica en el extremo opuesto a la cabecera, precedida por un atrio, al que le sigue un nártex.
Otras formas de construcción importantes fueron los baptisterios, los mausoleos y los martyria.
Iconografía y Estilo: La Cristianización de las Imágenes
La creación de pinturas, objetos y esculturas tiene su origen en las catacumbas, galerías subterráneas utilizadas por los primeros cristianos como lugar de refugio, celebración y enterramiento. Las más importantes son las de Santa Priscila.
En los largos pasillos se abren cámaras funerarias decoradas con pinturas. En este arte funerario se establecen los arquetipos de una iconografía cristiana representada según los convencionalismos del mundo clásico.
Evolución Iconográfica
En un principio, el arte paleocristiano se proveyó de imágenes neutras que podían pasar inadvertidas sin dejar de ser cristianas. Un ejemplo de esto son los temas pastorales que representan a Cristo como el Buen Pastor. Esta iconografía se consolidó y se difundió en pequeños objetos funerarios y a través de sarcófagos.
Características Estilísticas
En cuanto al estilo, se conservan el hieratismo y la rigidez esquemática de la escultura romana del Bajo Imperio, cualidades que sirven a los artistas para transmitir un cierto sentimiento espiritual. Esto también se observa en las pinturas con que se decoran los muros de la basílica y que son sustituidas progresivamente por ricos mosaicos que cubren bóvedas, muros y pavimentos.
Los mosaicos avanzan desde un naturalismo a la manera romana hasta una mayor espiritualización de las escenas. Entre las nuevas características estilísticas destacan:
- Creación de una atmósfera de espiritualidad.
- Rostros faltos de individualización.
- Personajes de medidas distintas, que muestran de manera simbólica la importancia jerárquica de cada uno.