Arte barroco en los siglos XVII–XVIII: contexto, arquitectura, escultura y pintura
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Contexto histórico
Los siglos XVII y XVIII suponen la culminación de diferentes procesos históricos: aparecen las monarquías absolutas, el racionalismo en filosofía y tiene lugar una revolución científica que supondrá un cambio en las mentalidades y tendrá gran trascendencia. La situación europea se puede resumir en un conjunto de naciones en las que existen dos poderes: el poder real y el poder papal. La Iglesia Católica establece una férrea disciplina en aquellas naciones fieles al catolicismo. En ella, su poder económico y moral es enorme; por ello la verdad eclesiástica va a sustituir a la renacentista idea de la belleza.
En los países católicos, los artistas encontrarán sus mejores clientes en monasterios, iglesias, etcétera, pero también en cofradías y gremios que encargan obras religiosas. En los países protestantes la situación es distinta: la clientela de los artistas son particulares.
El barroco es un sistema ideológico y cultural que, sin descartar las formas del Renacimiento, ofrece soluciones estéticas y formales diferentes. Cronológicamente se inició a finales del siglo XVI, tras el agotamiento del manierismo, y se extiende hasta el rococó como culminación del barroco, que dará paso a la renovación neoclásica. El barroco no progresará técnicamente en ninguna de las artes: se mantiene el esquema del siglo anterior.
Arquitectura
La ciudad del barroco es la imagen del poder del gobernante y refleja la sociedad absolutista que se afirma en esta época. Las plazas son uno de los elementos más importantes del urbanismo barroco. En cuanto a los edificios, el barroco busca la belleza del conjunto; de ahí la importancia del urbanismo y la escenografía de las plazas, que son además un reflejo simbólico del poder civil o religioso y escenario de fiestas y representaciones sociales.
Movimiento y formas
- Predominio de las líneas curvas y las superficies ondulantes (por ejemplo, vanos ovalados, volutas y aletas).
- Todo ello contribuye a dar sensación de masas en movimiento.
- Cuenta con cúpulas con un carácter escenográfico y teatral, gracias a los efectos de iluminación.
- La luz adquiere un nuevo papel en la percepción total del edificio.
- Se consigue este efecto mediante la contraposición de pronunciados salientes y bruscas entradas, prescindiendo de los parámetros continuos.
- Los elementos arquitectónicos se enriquecen y complican buscando el efectismo.
- Las fachadas se integran en el conjunto urbano y cumplen la función de resaltar el edificio.
Los edificios típicos de la arquitectura barroca son la iglesia y el palacio.
Escultura
El escultor barroco busca relacionar la obra con el marco en el que se sitúa y con el espectador que la contempla: es un esfuerzo característicamente escenográfico. La belleza se sitúa, ante todo, en la expresividad dramática; se representan los sentimientos y emociones de los personajes de forma afectada. El movimiento es de capital importancia en este sentido. Se persiguen complejos efectos lumínicos, como por ejemplo los claroscuros y los volúmenes.
Pintura
Las técnicas más empleadas son el fresco y el óleo sobre lienzo. Se abandona la pintura sobre tabla. Se recurre al naturalismo: se pinta cuánto se ve; lo feo y lo bonito abundan, y son comunes las escenas de la vida cotidiana.