La Arquitectura Románica: Contexto, Características y Elementos Constructivos
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La Arquitectura Románica
Contexto Histórico y Social
El Románico se desarrolla durante la Plena Edad Media (siglos XI-XIII), siendo el primer estilo internacional de Occidente, unificado por el cristianismo y el sistema feudal. El término «románico» procede de la semejanza con el arte de los romanos, y es el resultado de influencias paleocristianas, bizantinas e islámicas.
El inicio de este periodo coincide con una etapa de crisis e inseguridad, marcada por tensiones y epidemias, generando un clima de angustia, especialmente ante la expectativa del fin del mundo en el año mil. Sin embargo, en el siglo XI se inicia una etapa de expansión, caracterizada por una mayor estabilidad política, desarrollo económico, reforma de instituciones religiosas y la consolidación del sistema feudal.
El Papado y los monasterios fueron el centro del poder y la cultura. La Reforma Cluniacense fomentó la construcción de abadías por toda Europa, las cuales, junto con las Cruzadas y las peregrinaciones, contribuyeron a las relaciones culturales y artísticas que dieron unidad al Románico.
El Románico en la Península Ibérica
En España, durante los siglos XI y XII, el Románico tuvo una importante influencia árabe en las zonas de frontera, mientras que en el norte predominaron las influencias francesas y lombardas. Santiago de Compostela, como centro de peregrinación, favoreció la europeización de los reinos hispanos y la repoblación de los territorios conquistados a los musulmanes.
Características Generales de la Arquitectura Románica
La arquitectura es el arte principal del Románico, manifestándose en edificios religiosos y civiles (como castillos y murallas), construidos principalmente en piedra.
Planta
La tipología más común es la planta basilical, a menudo con una nave transversal (transepto) que da lugar a la planta de cruz latina. Elementos clave incluyen:
- La nave lateral se prolonga en una girola (o deambulatorio).
- En torno a la girola pueden disponerse capillas y absidiolos.
- Presencia de tribuna sobre la nave lateral.
- Torres de campana y nártex (pórtico) dentro del atrio.
Alzado
Los edificios son robustos y de poca altura. En las iglesias monumentales, sobre las naves laterales, se encuentran galerías abiertas denominadas tribunas.
Elementos Sustentantes
- Muros: Gruesos y de piedra, construidos con sillares regulares. Predomina el macizo sobre el vano, resultando en ventanas pequeñas y escasas. En iglesias menores se utiliza mampostería.
- Columnas: Fuste cilíndrico y liso. Las jambas pueden llevar esculturas adosadas. Se abandonan los órdenes clásicos.
- Capiteles: Abundan las decoraciones vegetales y animales. El más importante es el historiado, que narra escenas bíblicas o del Testamento.
- Pilares: Robustos y cuadrados, a menudo se les adosan columnas, dando lugar al pilar compuesto.
Elementos Sostenidos
- Arcos: Principalmente de medio punto, aunque también pueden ser peraltados o lobulados.
- Bóvedas:
- La bóveda de medio cañón es la más habitual, reforzada con arcos fajones.
- La bóveda de arista cubre las naves laterales, especialmente en las iglesias de peregrinación.
- Los ábsides se cubren con bóvedas de cuarto de esfera.
- Cúpulas: Cubren el espacio central del crucero, pudiendo apoyarse sobre pechinas o sobre trompas.
Elementos Decorativos
La decoración se realiza mediante pinturas al fresco (en muros, bóvedas y ábsides) o mediante escultura en piedra (en capiteles y portadas). Los temas son religiosos y, a menudo, incluyen seres fantásticos.
Las portadas presentan vanos abocinados, formados por una sucesión de arcos que disminuyen progresivamente de tamaño conforme se introducen en el muro (las arquivoltas). Suelen ser adinteladas, dando lugar al tímpano. Si el dintel es ancho, se refuerza con el parteluz.
Tipologías Arquitectónicas: El Monasterio Románico
Los monasterios eran lugares apartados. El modelo principal fue el de Cluny en Francia. En España, destacan:
- San Pedro de Roda
- San Pablo del Campo
- Santa María de Ripoll
- San Juan de la Peña
- San Juan de Duero
- El gran centro de cultura: el Monasterio de Santo Domingo de Silos
Sus características son fijas: el núcleo central es el claustro, un patio porticado rodeado de cuatro galerías con arcos sobre columnas sencillas o, más comúnmente, pareadas. Alrededor del claustro se ordenan las demás dependencias:
- La iglesia.
- La sala capitular (o de reuniones), que suele ser la más decorada.
- El refectorio (comedor de los monjes).
- La cocina y los dormitorios (celdas).
También contaban con una zona de trabajo o huerto (siguiendo la regla ora et labora). Los monasterios o abadías se convirtieron en los únicos centros de conocimiento de la época medieval, donde se realizaban los manuscritos miniados y se copiaban las obras de la antigüedad, permitiendo su conservación.