Arquitectura Renacentista: Etapas, Características y la Revolución de Brunelleschi y Alberti
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Arquitectura del Renacimiento: Orígenes, Etapas y Maestros Fundamentales
I. Definición y Periodización
El Renacimiento es un movimiento cultural y artístico que nace en Italia. En su evolución cronológica se distinguen tres grandes etapas:
- El Quattrocento (Siglo XV): Cuyo centro artístico fue la Florencia de los Médicis.
- El Cinquecento (Primeras décadas del Siglo XVI): Centrado en la Roma de los Papas.
- El Manierismo: Período que se caracteriza por una ruptura con el clasicismo, anunciando lo que será el Barroco.
II. Características Fundamentales de la Arquitectura Renacentista
El Humanismo se impone a través de las universidades, que redescubren el mundo clásico. Los temas de debate comienzan a difundirse por medio de la imprenta. El hombre se siente el centro del universo y reclama un lenguaje a su medida.
Principios Estéticos y Científicos:
- Se discute la idea de la belleza, que se impone como algo fundamental en el arte.
- La naturaleza reclama un lugar central. El hombre puede transformarla, investigar sus fenómenos y descubrir sus leyes para llegar al pensamiento científico.
- En las estructuras y en las plantas se buscan efectos de calculada y matemática perfección.
- Se resucita la planta central y se busca la diafanidad en los espacios, logrando la unidad espacial a partir de la perspectiva geométrica o lineal.
III. El Quattrocento (Siglo XV): Recuperación Clásica
El Quattrocento ve renacer el empleo de los elementos constructivos y decorativos clásicos, impulsado por el estudio de los libros de arquitectura del romano Vitruvio.
Elementos Constructivos y Decorativos Clásicos:
- El arco de medio punto.
- Columnas y pilastras con los órdenes clásicos.
- Bóvedas de cañón decoradas con casetones.
- La cúpula de media naranja.
- Decoración basada en los grutescos, donde se funden formas vegetales, animales y humanas.
IV. Maestros del Quattrocento
H4.1. Filippo Brunelleschi (1377-1446)
Brunelleschi es una figura clave en la arquitectura del Quattrocento. Su gran obra es la Cúpula de Santa María del Fiore, en la catedral de Florencia.
La Cúpula de Santa María del Fiore: Innovación Técnica
Para su realización, Brunelleschi se inspiró en la cúpula del Panteón de Agripa. La cúpula se levanta sobre un tambor octogonal. A diferencia de las cúpulas romanas e incluso de las grandes cúpulas bizantinas, que quedan embutidas en espesos muros, la de Brunelleschi se levanta orgullosa sobre el cielo de Florencia.
La solución es técnicamente perfecta:
- La cúpula semiesférica interior está cinchada por cinturones de madera.
- La exterior, parabólica, contrarresta con su empuje casi vertical los empujes más oblicuos de la interior.
- Empleó ladrillos huecos para aligerar el peso.
- Utilizó dos cúpulas superpuestas y materiales ligeros, creando una cúpula hueca.
Otras Obras de Brunelleschi:
En las iglesias de San Lorenzo y del Santo Espíritu, adopta todos los elementos clásicos inspirándose en las basílicas romanas.
- Capilla Pazzi: Sobre planta cuadrada asienta una cúpula sobre pechinas y antepone un pórtico en el que un arco central rompe el dintel.
- Hospital de los Inocentes: Destaca su loggia, formada por una sucesión de “cubos visuales” que son utilizados como módulo o unidad de medida.
El Palacio Renacentista:
A Brunelleschi se debe igualmente el modelo de palacio renacentista. Así, en el Palacio Pitti, la carencia de torre defensiva le permite integrarse plenamente en la arquitectura urbana, con un claro predominio de lo horizontal y un gran sentido de solidez, gracias al empleo en sus muros de sillares almohadillados.
H4.2. Leon Battista Alberti (1404-1472)
Alberti es el otro gran arquitecto del Quattrocento italiano. Sus obras más importantes son:
- Iglesia de Santa María Novella: Su fachada se puede inscribir en un cuadro. El basamento está realizado aún en estilo gótico, pero a partir de ahí se imponen la horizontalidad y los arcos de medio punto. El mármol de diferentes colores recuerda la tradición romana.
- Palacio Rucellai: Sigue los esquemas del Palacio Pitti con almohadillados de distinto tipo, pero rompe la monotonía mediante una serie de pilastras adosadas con superposición de órdenes, al igual que el Coliseo romano.