Arquitectura Gótica: Evolución, Estructura y el Legado de las Grandes Catedrales
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Origen y Contexto del Arte Gótico
El Gótico nace en Francia, específicamente en Saint-Denis, en el año 1140. Para esta fecha ya presenta una cabecera gótica y, hacia 1150, el estilo aparece en toda Francia debido a causas socioeconómicas y de pensamiento (Dios y el Renacimiento). No obstante, en el resto de Europa, la segunda mitad del siglo XII se considera un periodo de transición.
La Catedral Gótica
Expresión del Pensamiento Bajo-Medieval
- Elevación hacia Dios: Se caracteriza por muros reducidos, luminosidad, verticalidad y esbeltez.
- Orgullo burgués: Representa el orgullo sagrado de la ciudad, la competición urbana y es un estandarte de prosperidad.
Plantas y Distribución Espacial
La planta es basilical, con una, tres, cinco y hasta siete naves, contando con una o tres naves de crucero. La nave central suele ser más alta para permitir la entrada de luminosidad a través de sus vanos laterales. La tribuna, o segundo piso de las naves laterales, deja de ser necesaria y se transforma en el triforio o galería corrida.
El Ábside y el Arco Apuntado
El ábside es poligonal, no semicircular, y suele estar rodeado por la girola. El ábside se cubre con bóvedas de cuarto de esfera de formas variadas.
El arco apuntado, también llamado arco ojival, está compuesto por dos tramos de arco que forman un ángulo central en la clave. El arco ojival resulta más eficaz, pues gracias a su verticalidad las presiones laterales son menores que en el arco de medio punto, permitiendo salvar mayores espacios.
Tipos de Arco Apuntado
El arco apuntado evoluciona con el arte gótico. Desde el modelo inicial, anterior al siglo XII, pasamos a otras formas:
- Arco conopial: Se da desde el siglo XV.
- Arco carpanel.
- Arco estilo Tudor: Típico del gótico final en Inglaterra.
La Bóveda de Crucería
Consta de dos elementos: los arcos, que constituyen su armazón o esqueleto, y los paños o plementos, que cubren los espacios intermedios entre los arcos. Existen diversos tipos:
- Bóveda cuatripartita o de crucería simple: Formada por el cruce de dos arcos apuntados que dividen la plementería en cuatro segmentos.
- Bóveda sexpartita: Similar al modelo anterior, pero incrementando un tercer nervio transversal, con lo que la plementería queda dividida en seis partes.
- Bóveda estrellada: Muestra dibujos en forma de estrella.
- Bóveda de abanico: También llamada bóveda palmeada, se utilizó en el gótico tardío, especialmente en Inglaterra.
Soportes: Pilares y Arbotantes
- Pilares: Se complican en relación con las cubiertas, funcionando como continuación de los nervios de las bóvedas.
- Arbotantes: El arbotante o botarel es una especie de arco exterior que tiene función decorativa, pero sobre todo constructiva, al ser el encargado de recoger los empujes oblicuos y conducirlos hacia los contrafuertes.
- Contrafuerte o estribo: Se encuentra aislado, exento (no adosado al muro), y es el encargado de trasladar los empujes del edificio al suelo.
- Pináculo: Aunque es un elemento principalmente decorativo que corona el contrafuerte, también tiene una función constructiva al contribuir a contrarrestar los empujes laterales con su empuje vertical.
Alzados y el Sistema de Cargas
La crucería hace que toda la bóveda descanse en cuatro puntos. De ahí, el peso se transmite en dos direcciones:
- Hacia abajo: Mediante gruesos pilares fasciculados.
- Hacia fuera: A través de arbotantes y estribos exteriores.
De esta manera, el muro queda liberado de su función de carga y se sustituye por la vidriera.
El Gótico en España
Transición del Románico al Gótico (Siglo XII)
Es difícil hablar del Románico y del Gótico como dos estilos distintos y perfectamente separables en el espacio y en el tiempo. Los dos estilos conviven, se entrecruzan y se superponen hasta el punto de que, muchas veces, es difícil clasificar ciertas obras.
El estilo gótico es una continuación del Románico y en ningún ejemplo se aprecia mejor que en las obras de transición en la España del siglo XII, las cuales son imperfectas desde el punto de vista de la pureza estilística, pero sumamente interesantes desde el punto de vista artístico. Las obras se encuentran en una franja media que corre al sur del Camino de Santiago; por ello, el Ebro y el Duero son las líneas claves de este fenómeno de transición.
Ejemplos Emblemáticos
La Catedral de Tarragona es uno de estos ejemplos de convivencia de estilos. No se comenzó hasta el 1171 y se continuó su elevación a un ritmo muy lento, de modo que solo a fines del siglo XIII se llega a la fachada principal. Otro ejemplo fundamental es la Catedral de Ávila.