La Arquitectura Barroca Italiana: Características, Maestros y Obras Clave (Siglos XVII y XVIII)
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Características Generales de la Arquitectura Barroca
La arquitectura barroca se define por una serie de principios estéticos y constructivos que buscan el movimiento y la emoción. Las características generales son:
- Libertad en la utilización de los elementos arquitectónicos.
-
Gran dinamismo. Es el momento del apogeo de lo curvo:
- Las plantas centrales son ovales, mixtilíneas, creando efectos de luz y sombra.
- Los muros se quiebran y ondulan.
- Se buscan las líneas abiertas.
- Se impone el gusto por los contrastes: cromáticos o luminosos.
- En el aspecto decorativo, se multiplica progresivamente la ornamentación hasta llegar al recargamiento.
- Se utilizará el colosalismo.
- Los edificios se caracterizan por la frontalidad.
- Se finge la ampliación del espacio mediante la utilización de espejos y pinturas con escenas del cielo, simulando el rompimiento de la bóveda.
- Gran importancia del urbanismo, que buscará la perspectiva. Las plazas se adornarán con grandes estatuas y fuentes.
- Se utilizarán mucho los jardines.
La Arquitectura Barroca en Italia
El arte tiende a una mayor suntuosidad y se distingue por el gran empleo de la columna. Es una época colorista.
Periodización y Maestros
Se distinguen dos períodos principales en la arquitectura barroca italiana:
1. Siglo XVII: El Apogeo (Bernini y Borromini)
Gian Lorenzo Bernini (1598-1680)
Arquitecto y escultor, es el más representativo de todos los arquitectos romanos del siglo XVII. Sus obras se caracterizan por el monumentalismo y la integración de las artes.
Obras destacadas de Bernini:
- Baldaquino de San Pedro: Está en la Basílica del Vaticano, sobre la tumba de San Pedro. Sostenido por gigantescas columnas salomónicas, utilizó el bronce. Sobre las columnas se sitúan entablamentos clásicos fragmentados, que se asientan sobre capiteles. Está coronado por cuatro volutas convergentes. El baldaquino enfatiza el lugar más importante de la cristiandad.
- Plaza de San Pedro del Vaticano: En su estructura escenográfica, contribuye a resaltar el monumentalismo del conjunto Vaticano, basado en la disposición elíptica de la plaza, con obelisco en el centro y dos fuentes. La diseña con dos tramos: el más inmediato a la fachada de la basílica con forma trapezoidal, y el otro con forma de óvalo.
- Escalera Regia: Ejecutada para comunicar la Basílica con las estancias Vaticanas. Se trata de una planta en forma de rotonda elíptica. También la cúpula tiene forma de óvalo. La fachada es convexa, acentuando el pórtico semicircular y la escalinata, también convexos.
- Palacio Bernini: Marca con sus palacios el modelo a seguir en el Barroco. Presenta un cuerpo bajo a modo de zócalo o basamento; encima, un orden colosal de columnas o pilastras; los ejes de las columnas se continúan por encima de la cornisa con esculturas.
Francesco Borromini (1599-1667)
A quien se deben las obras más movidas. Busca la máxima expresividad en los mínimos detalles. Su estilo supone la libertad absoluta en la utilización de los principios de la arquitectura, capaces de doblarse, curvarse, romperse o duplicarse a su antojo.
Obras destacadas de Borromini:
- San Carlos de las Cuatro Fuentes (San Carlo alle Quattro Fontane): Caracterizado por su planta oval sinuosa, con curvas y contracurvas. Fachada ondulada con columnas de orden colosal y ornamentos orientales en torres y cornisas. Una cúpula oval rematada por una linterna colosal.
- Santa Inés en Agone (Santa Agnese in Agone).
- San Ivo alla Sapienza.
2. Siglo XVIII: El Rococó y la Transición
En el siglo XVIII destaca Filippo Juvara con la Basílica de Superga.