Aristóteles y Platón: Fundamentos de la Justicia, la Equidad y la Educación Cívica
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El Papel del Estado en la Formación de Ciudadanos Virtuosos
Es importante reflexionar sobre cuál debe ser el papel del Estado en la educación. Si aceptamos que una comunidad solo puede funcionar bien cuando sus ciudadanos han sido educados para actuar de forma razonable y responsable, entonces la educación no puede quedar en manos del azar. El Estado tiene la tarea de formar desde pequeños a los futuros ciudadanos para que puedan vivir de acuerdo con el bien común.
La Conexión entre Ética, Política y Educación
La filosofía clásica subraya la necesidad de la intervención estatal en la formación del carácter:
- Aristóteles: Sostenía que la virtud no aparece sola, sino que se aprende con hábitos y con una buena orientación. Por ello, el legislador debe crear normas y escuelas que ayuden a las personas a formar su carácter.
- Platón: Defendía que la educación era fundamental para que la ciudad fuera justa y armoniosa. De hecho, tanto Platón como Aristóteles mantenían que la ética y la política están intrínsecamente conectadas, ya que para que un Estado funcione bien, sus ciudadanos deben estar bien formados.
Saber y Practicar: La Necesidad de la Educación Pública
Sócrates creía que para actuar bien era necesario conocer lo que es bueno. Aristóteles aceptaba esta idea, pero añadía que no basta con saberlo: también hay que practicarlo. Esto hace aún más evidente la necesidad de una educación pública que no esté guiada solo por intereses privados, como ocurría con los sofistas, quienes enseñaban de forma particular sin preocuparse por el bien común.
En resumen, el Estado tiene una gran responsabilidad en la educación, porque formar ciudadanos virtuosos es la base para que la comunidad pueda vivir de manera justa y feliz.
Justicia y Equidad: El Fundamento de las Leyes Legítimas
Una pregunta importante es si las leyes actuales pueden considerarse realmente equitativas. Para responder, podemos recurrir a la idea de Aristóteles: una ley es justa cuando busca el bien común y cuando trata a las personas de acuerdo con lo que necesitan en cada situación.
La Equidad como Corrección de la Ley Rígida
La equidad consiste en aplicar la ley de manera justa, no exactamente igual para todos, sino adaptándola cuando es necesario. Aristóteles distinguía entre:
- Justicia General: Abarca muchos aspectos de la vida social.
- Justicia Concreta (Equidad): Sirve para corregir posibles injusticias que aparecen cuando una norma es demasiado rígida.
Cuando las leyes se hacen para beneficiar solo a un grupo —como en la tiranía, la oligarquía o una democracia manipulada por demagogos— dejan de ser equitativas y pierden su legitimidad.
El Bien Común frente a los Intereses Particulares
Tanto Platón como Aristóteles coincidían en que la ciudad debe buscar siempre el bien común. Los sofistas, en cambio, creían que las leyes eran simples acuerdos inventados por las personas, lo que podía justificar injusticias. Aristóteles defendía firmemente que las leyes deben tener un fundamento en la justicia y no depender solo de intereses particulares.
Por eso, solo las leyes que se orientan al bien de toda la comunidad y aplican la equidad pueden considerarse verdaderamente justas. La equidad es clave para mantener la armonía social y para asegurar que la ley cumpla su objetivo principal: proteger a todos los ciudadanos.