Anticolinérgicos y Antimuscarínicos: Farmacología, Usos y Reacciones Adversas en Demencias
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Reacciones adversas y consideraciones en demencias
Las reacciones adversas deterioran la calidad de vida del paciente y, si su condición sigue empeorando en un periodo de 3-6 meses de medicación, deben replantearse el tratamiento. Solo médicos con experiencia en el manejo de demencias deberían prescribir y supervisar el uso de medicamentos; dado el carácter modesto de las respuestas terapéuticas y los costos, instaurar esta terapia farmacológica debe ser una decisión compartida entre el médico y la familia del paciente.
Reacciones adversas
Extensiones del efecto colinérgico:
- Gastrointestinales: diarrea, vómito y dolor abdominal.
- Cardíacas: bradicardia, bloqueos auriculoventriculares (AV) y disfunción sistólica.
- Respiratorias: broncoespasmo.
- Otros: rinorrea, sialorrea (salivación), calambres musculares.
Contraindicaciones
Pacientes con síndrome del nodo sinusal enfermo, alteraciones de la conducción cardíaca, arritmias severas, EPOC y asma, o úlcera péptica presentan riesgo aumentado y, en general, constituyen contraindicaciones relativas o absolutas según el fármaco y la situación clínica.
Usos
Indicaciones neuropsiquiátricas y neurológicas: enfermedad de Alzheimer, demencia vascular, demencia asociada a Parkinson y los síntomas cognitivos asociados con esclerosis múltiple.
En Colombia, un grupo de la Universidad de Antioquia trabaja con el crenezumab.
Anticolinérgicos antimuscarínicos
Clasificación
1. Alcaloides de origen natural: atropina y escopolamina.
2. Anticolinérgicos semisintéticos y sintéticos:
- Antiespasmódicos: butilbromuro de hioscina (butilescopolamina), flavoxato, rociverina, otilonio.
- Midriáticos y cicloplejicos: homatropina, tropicamida.
- Broncodilatadores inhalados: ipratropio, tiotropio, glicopirronio.
- Anticolinérgicos antiparkinsonianos: biperideno.
Aspectos farmacológicos generales
Los receptores muscarínicos muestran sensibilidad variable al bloqueo por atropina y la respuesta es dependiente de la dosis. Las dosis bajas inhiben las secreciones salivales, bronquiales y sudoríparas; dosis algo mayores producen midriasis, afectan la acomodación, la frecuencia cardíaca, el detrusor y la motilidad gastrointestinal. Al incrementar más la dosis, se inhibe la secreción ácida gástrica.
Sistema nervioso central (SNC)
En dosis tóxicas la atropina produce estimulación del SNC con aparición de irritabilidad, inquietud, desorientación, alucinaciones y delirio. Si estas dosis se incrementan, el estado de intoxicación puede progresar a una franca depresión con coma, parálisis respiratoria y depresión cardiovascular.
La escopolamina produce efectos similares, pero las dosis terapéuticas y tóxicas iniciales se caracterizan por somnolencia, euforia y amnesia.
Los anticolinérgicos con estructura de amonio cuaternario —como la butilescopolamina— no penetran la barrera hematoencefálica y, en dosis terapéuticas, carecen de efectos centrales. Otros, como el biperideno, sintético y de estructura diferente, sí penetran la barrera hematoencefálica, antagonizan los receptores muscarínicos en el SNC y se usan para tratar el parkinsonismo y las reacciones extrapiramidales inducidas por algunos fármacos antipsicóticos.
Gastrointestinales
Reducen las secreciones salivales y disminuyen la secreción ácida gástrica que depende de las fases psíquica, gástrica e intestinal; sin embargo, este efecto se disminuye pero no se elimina. Para lograr una reducción marcada de la secreción ácida gástrica se necesitan dosis altas de atropina y otros antimuscarínicos, lo que inevitablemente produce efectos colaterales indeseables. Tienen muy poca influencia en las secreciones pancreáticas, biliares e intestinales porque estas están especialmente controladas por mecanismos hormonales. Los anticolinérgicos sistémicos están en desuso para tratar la úlcera péptica en la práctica clínica moderna.
Genitourinarias
Disminuyen el tono y la amplitud de las contracciones vesicales y uretrales; no relajan el útero.
Cardiovasculares
Producen bloqueo colinérgico en el nodo sinusal que se traduce en taquicardia; el bloqueo parasimpático del nodo AV puede alterar la conducción AV con disminución de los períodos refractarios efectivos. Dosis tóxicas pueden causar vasodilatación cutánea.
Tracto respiratorio
Los antimuscarínicos disminuyen las secreciones nasales, bucales, faríngeas y bronquiales, y relajan el músculo liso bronquial. La atropina revierte el laringoespasmo que puede ocurrir durante la anestesia o por intoxicaciones. El pulmón contiene varios subtipos de receptores colinérgicos; el antagonismo de los predominantes M2–M3 produce broncodilatación, base farmacológica para fármacos broncodilatadores como ipratropio, tiotropio y glicopirronio.
Efectos oculares
Bloquean la acción parasimpática en las fibras circulares del iris y en el músculo ciliar, produciendo midriasis y cicloplejia.
Nota: Se han corregido errores ortográficos y de estilo manteniendo la totalidad del contenido original y su significado clínico.