Andrés Hurtado y el pesimismo de la Generación del 98 en El árbol de la ciencia

Enviado por Chuletator online y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 5,54 KB

Personalidad de Andrés Hurtado

Andrés Hurtado, el protagonista, tiene una personalidad que refleja con fidelidad las características de la literatura de Pío Baroja. Predomina el pesimismo, ya que Andrés ve la vida como un sinsentido, sin un propósito final y estrechamente vinculada al sufrimiento. Además, representa claramente al personaje abúlico idealizado por Baroja: un individuo que no encuentra sentido a la existencia.

Influencias de la Generación del 98

Esta obra de Baroja está muy relacionada con la Generación del 98, siendo una de las cumbres literarias de esa etapa. En ella se reflejan temas característicos como:

  • La angustia existencial.
  • El cuestionamiento o la posible inexistencia de Dios.
  • El rechazo a la sociedad burguesa, a la razón y a la ciencia por parte de algunos personajes.
  • La influencia de corrientes filosóficas, especialmente de Kant y Schopenhauer, en la formación del pensamiento de Andrés Hurtado.

Características de la novela de fin de siglo

La novela de fin de siglo (novela finisecular) se caracteriza por:

  • La introspección, que profundiza en la psicología interior y los estados subjetivos del personaje.
  • El simbolismo, que sustituye la descripción literal por sugerencias y significados múltiples.
  • Un marcado sentimiento antiburguesa que rechaza los valores morales y materiales de la clase media.
  • El esteticismo, que defiende el arte por el arte y concibe la belleza como fin en sí misma.
  • El irracionalismo, que desconfía de la razón y valora la intuición y el hastío, un cansancio existencial que conduce a la evasión hacia mundos artificiales o exóticos.
  • El decadentismo, con el cultivo de lo refinado y lo morboso.

Estas características emergen en un contexto histórico marcado por el Desastre del 98, el aumento de la conflictividad social y del anarquismo, y la deslegitimación del sistema político de la Restauración.

Valle-Inclán

La narrativa de Ramón María del Valle-Inclán se organiza en cuatro bloques:

  • Las Sonatas.
  • La trilogía carlista.
  • Tirano Banderas.
  • La serie El ruedo ibérico.

Las Sonatas

Relatan las memorias ficticias del marqués de Bradomín y sus aventuras amorosas. Hay cuatro sonatas: La de primavera, La de estío, La de otoño y La de invierno.

La trilogía de la guerra carlista

  • Los cruzados de la causa (1908): se ocupa de los esfuerzos de los carlistas para conseguir recursos económicos.
  • El resplandor de la hoguera (1909): relata en un tono descarnado la brutalidad de la batalla.
  • Gerifaltes de antaño (1909): anticipa el esperpento; los personajes aparecen como sombras grotescas, retratadas en un tono burlesco.

Azorín

Azorín centra sus obras en la reflexión sobre el tiempo. Aborda la percepción de la vida como un transcurso hacia la muerte que produce una profunda melancolía. Utiliza el tiempo como repetición, concibe la literatura como fuente de inspiración y reivindica los pequeños detalles; en sus obras hay a menudo ausencia de acción y de fábula.

Diario de un enfermo (1901)

El protagonista-narrador es un joven indolente e hipersensible que, tras un desengaño amoroso, decide suicidarse.

Trilogía Antonio Azorín

Formada por: La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Confesiones de un pequeño filósofo (1904), protagonizadas por Antonio Azorín.

Título de la obra y relación con las corrientes y el pesimismo de la época

El título de la obra viene dado por el tercer capítulo de la cuarta parte, que precisamente se llama «El árbol de la ciencia y el árbol de la vida». En él, Andrés Hurtado y su tío Iturrioz hablan en la terraza de este último sobre temas morales y filosóficos. Al surgir la comparación bíblica entre los dos árboles que Dios muestra en el Edén —el árbol de la vida y el árbol del conocimiento— los personajes describen el primero como menos frondoso y menos afrutado, pero capaz de otorgar mayor felicidad; y el segundo como más frondoso, que exige adentrarse más en su conocimiento y que probablemente traerá más sufrimiento a quien lo investiga.

Pensamiento filosófico

La filosofía de Kant defiende que la razón y el deber moral (imperativo categórico) deben guiar la conducta humana para mejorar la sociedad. Schopenhauer, en cambio, tiene una visión pesimista: el mundo está dominado por el sufrimiento causado por la voluntad y el deseo. Para él, la única salida consiste en reducir los deseos, aislarse y buscar la serenidad interior.

Conclusión

En conjunto, la obra y los personajes reflejan las preocupaciones estéticas, filosóficas y sociales de la España de fin de siglo: el desencanto, la introspección y la influencia de corrientes filosóficas que interpretan la realidad desde una perspectiva pesimista y existencial.

Entradas relacionadas: