Alegoría de la caverna de Platón: conocimiento, opinión y ciencia

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Alegoría de la caverna y la teoría del conocimiento

De meras apariencias. No poseen, por tanto, verdadero conocimiento, aunque crean tal cosa. Posteriormente, uno de ellos consigue liberarse de sus ataduras y, tras un arduo ascenso por la escarpada gruta (que representa el camino duro del conocimiento), consigue llegar a la salida. En su camino ha visto las figuras que proyectaban sombras y, a la salida de la caverna, se enfrentará a la realidad. Al principio el sol le ciega, pero pronto su vista se acostumbra y puede empezar a ver el reflejo en un lago; posteriormente ve los objetos y, finalmente, el Sol. En esta alegoría, el mundo subterráneo representa el mundo sensible; el fuego representaría nuestro sol y las sombras serían las apariencias que percibimos a través de nuestros órganos sensibles. El mundo exterior fuera de la caverna representaría el mundo inteligible, donde las cosas serían las Ideas y el Sol, la Idea del Bien.

El sabio y el recuerdo como conocimiento

El sabio trata de adquirir el verdadero conocimiento yendo más allá del mundo sensible y contemplando las Ideas. Es importante subrayar que cuando el sabio se remonta hasta lo inteligible, no descubre las Ideas, sino que las reencuentra: su alma ya las conocía, y ahora las reconoce. Al caer al mundo sensible y quedar unida a un cuerpo, el alma había olvidado todo lo que conocía. Conocer es, por tanto, recordar.

Dos grandes tipos de conocimiento

Hay dos grandes tipos de conocimiento: la opinión (doxa) y la ciencia (episteme). La opinión es el conocimiento vinculado al mundo sensible y, como este mundo está en constante cambio, la propia opinión está sujeta a error y variación. La ciencia, sin embargo, versa sobre el mundo inteligible, eterno e inmutable. No obstante, dado que el conocimiento no puede estar sujeto a cambio (como sí ocurre con la opinión), en sentido estricto sólo la ciencia supone verdadero conocimiento, pues sólo de lo inmutable y eterno se puede tener conocimiento verdadero.

Subdivisiones de la opinión y la ciencia

A su vez, ambos modos de conocimiento se dividen en dos:

  • Opinión (doxa)
    • Conjetura (eikasía): es el grado más bajo de conocimiento; un conocimiento a partir de imágenes y sombras del mundo sensible.
    • Creencia (pistis): supone un grado más alto de conocimiento, al versar directamente sobre los objetos del mundo sensible. En todo caso, ambos son acerca de lo mutable y, por tanto, mera opinión.
  • Ciencia (episteme)
    • Pensamiento discursivo (dianoia): es el conocimiento de los objetos matemáticos a partir de la observación del mundo sensible y apoyado en hipótesis. Los objetos matemáticos que capta no pertenecen al mundo sensible, sino al inteligible.
    • Intuición o inteligencia (noûs): es un conocimiento inmediato, no mediado, directo y sin término intermedio. Esta última es la ciencia estricta y, a veces, Platón la denomina filosofía. Es el grado más alto de conocimiento y se llega a él por medio de la mera razón. Es el conocimiento de las Ideas o Formas y, finalmente, el conocimiento de la Idea del Bien.
Notas finales

La distinción entre opinión y ciencia en Platón subraya la diferencia entre lo mutable y lo inmutable, entre lo que cambia y lo que permanece. La alegoría de la caverna sirve para ilustrar el tránsito del engaño de las apariencias hacia el conocimiento verdadero de las Ideas, culminando en la comprensión de la Idea del Bien.

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