Agentes infecciosos, epidemias y resistencia a antibióticos: prevención, vigilancia y respuesta global
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Agentes infecciosos
Agentes infecciosos: Son parásitos que invaden el cuerpo de un ser vivo denominado huésped, y se reproducen en su interior o sobre él, ocasionando daños en sus tejidos. Estos daños son los responsables de los síntomas de la enfermedad. Cuando el conjunto de síntomas que acompaña a una enfermedad es complejo, de causa no específica y variable de unos individuos a otros, se denomina síndrome.
Tipos de agentes infecciosos
- Virus: son parásitos acelulares y obligados intracelulares; por ejemplo, el VIH (sida) y los virus de la gripe.
- Bacterias: son organismos unicelulares procariotas y pueden reproducirse sin invadir otras células del huésped. Causan, por ejemplo, la tuberculosis.
- Protozoos: son unicelulares eucariotas; un ejemplo es el que causa el paludismo (malaria).
- Hongos: pueden ser unicelulares o pluricelulares; un ejemplo de enfermedad fúngica es la candidiasis.
Medios que disponemos para hacer frente a las epidemias
Existen varias estrategias y recursos para prevenir, detectar y controlar epidemias a escala local y global:
Ayuda a los países en desarrollo
Favorecer la distribución de medicamentos eficaces a precios asequibles para las personas más pobres.
Redes de vigilancia
Para seguir la evolución de las enfermedades y detectar nuevos gérmenes se han puesto en marcha sistemas de vigilancia en todo el planeta. La OMS ha desarrollado el sistema de alerta GOARN.
Investigación y desarrollo
Hay una carrera entre los investigadores y los microbios: los virus están en mutación permanente y las bacterias se hacen resistentes ante los antibióticos. Los investigadores trabajan para conocer mejor a los patógenos con la esperanza de desarrollar nuevos fármacos.
Colaboración mundial
La colaboración mundial exige que los países fortalezcan sus sistemas de salud y se ocupen de contar con medios para prevenir y controlar las epidemias. En los casos en que a los países les sea imposible lograr la prevención y el control por sí mismos, la OMS los ayudará.
Prevención del bioterrorismo
Los virus y las bacterias pueden transformarse en armas en manos de terroristas. Para prevenir esto, muchos países han desarrollado planes de prevención que van desde la vigilancia de ciertos laboratorios hasta el almacenamiento de vacunas para hacer frente a gérmenes en una población que no está inmunizada.
Éxitos que ayudan al optimismo
Hemos superado epidemias en el pasado; por ejemplo, la erradicación de la viruela y los esfuerzos continuos para reducir la poliomielitis, que está en franco retroceso en muchas regiones.
Resistencia a los medicamentos
Resistencia a los medicamentos: Las bacterias adquieren la resistencia a un antibiótico de dos formas diferentes:
- Por mutación: su información genética puede cambiar y proporcionarle la capacidad de sobrevivir ante un antibiótico.
- Por intercambio de genes: el intercambio de material genético entre variantes o especies bacterianas permite que, si un tipo de bacteria ha adquirido la resistencia a un antibiótico, pueda pasar esa información a otra bacteria.
Selección y propagación
Ambos mecanismos son fenómenos naturales y no pueden evitarse por completo; lo que sí es evitable es la selección y propagación de las variedades bacterianas más resistentes. Esto se produce como consecuencia de:
- Tratamientos inadecuados: una prescripción de antibióticos tanto excesiva como insuficiente, la inobservancia de las dosis recomendadas y la venta indiscriminada de estos fármacos.
- Utilización de antibióticos en plantas y otros animales: también se utilizan para tratar infecciones en plantas y animales; incluso se incorporan de forma rutinaria en la alimentación de animales. Esto brinda oportunidades para que las bacterias intercambien genes de resistencia.
Nota final
La combinación de vigilancia epidemiológica, uso racional de antimicrobianos, investigación y cooperación internacional es esencial para controlar epidemias y limitar la expansión de la resistencia a los medicamentos.