Trienio liberal división de los liberales exaltados y moderados

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EL TRIENIO LIBERAL O CONSTITUCIONAL


El 1 de Enero de 1820 el teniente coronel Rafael Riego al mando de un cuerpo de ejército se sublevó en Cabezas de San Juan contra el régimen absolutista impuesto en España desde el regreso de Fernando VII. 

El periodo del Trienio se caracteriza por la inestabilidad gubernamental, debida a diferentes causas:

En primer lugar, la propia división entre los liberales. Por un lado se encontraban los moderados o doceañistas, herederos de la Constitución de 1812, aunque desconfiaban ya de ella y pretendían modificarla. Representaban a la burguésía urbana de negocios y eran minoría en las Cortes. Por otro lado, los radicales o veinteañistas  constituían el futuro partido Progresista. Eran más jóvenes, exaltados y partidarios del sufragio universal, libertad absoluta de opinión...
Una segunda fuente de inestabilidad la constituyó la actitud involucionista del Rey. Expresada a través de los nombramientos de ministros absolutistas, del veto a determinadas leyes y de la desconfianza ante los ministros liberales. A esta inestabilidad gubernamental se sumó una tercera, la presión en la calle, tanto de radicales exaltados como de la reacción absolutista, que produjo levantamientos y provocó la resistencia guerrillera. lo largo de estos tres años las Cortes aprobaron una legislación reformista que tenía la intención de acabar con el Antiguo Régimen. Entre las principales medidas destacan: 
-la supresión de la vinculación de la tierra en todas sus formas.
-la desamortización de tierras de propios y baldíos, con el doble propósito de proporcionar tierras a militares retirados y labradores, v destinar los fondos a amortizar la deuda del Estado. 
- la desamortización eclesiástica: tierras de conventos.
- la reducción del diezmo a la mitad 
- el restablecimiento del decreto de 1813 que declaraba la libertad de contratación. 
El fracaso del Trienio se precipitó, en realidad, por la acción sucesiva de movimientos contrarrevolucionarios y por la posterior invasión francesa. La contrarrevolución interna actuó en torno a la figura del Rey, a través de su oposición al desarrollo legal de la Constitución.

LA DÉCADA OMINOSA
La llamada por los liberales década ominosa está presidida por la vuelta atrás, el retorno del absolutismo, la represión y el terror frente a los liberales. Ya desde la entrada de los franceses se formaron, primero una Junta Provisional y, semanas después, una Regencia que actuaron en nombre del Rey. Entre esas medidas, destacan: 
-la restitución de los Ayuntamientos de 1820;
- la revocación de todos los nombramientos y ascensos civiles y militares producidos durante el Trienio;
- la restauración del sistema fiscal tradicional;
-el restablecimiento del diezmo
-la anulación de las desamortizaciones
-y la restauración del régimen jurisdiccional en toda su extensión.

En cuanto a la Inquisición, fue sustituida por las llamadas Juntas de Fe, que recibieron el encargo de censurar y vigilar todas las publicaciones y opiniones para evitar cualquier tipo de propaganda

Liberal


Además de estas medidas, se creó el Voluntariado Realista, formado por partidarios del absolutismo más rígido, que sustituyeron a la abolida Milicia Nacional.

La crisis económica continuó agravándose en todos los campos. En la agricultura, por la persistente caída de los precios. La vuelta de la Mesta, la renovada presión fiscal y la falta de mercados.  El gobierno se mostró incapaz de abordar el problema de la Hacienda. Rechazada continuamente la propuesta de hacer tributar a los estamentos privilegiados, al menos consiguió que se disminuyeran los gastos. En 1831, sin embargo es evidente que el régimen ya no puede sostenerse: la Hacienda está en
quiebra, la disidencia en la Corte cristaliza en torno a don Carlos, vuelven las protestas en la calle y el descontento campesino va en aumento. 
















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