Tercera infancia 6-11 años

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Los niños tontos (1956)

Ana María Matute (1926 - Postguerra) Se crío en un ambiente rural (Mansilla) Tenía una mala relación con su madre. Su padre que viajaba mucho le contaba sus viajes y eso despertaba la curiosidad de Ana. Tenía 11 años cuando empezó la Guerra en Barcelona. A los 17 años publicó su primer libro “Pequeño teatro”. Es una de las autoras que mejor ha reproducido la guerra.

Infancia muy marcada por la guerra, proviene de una familia burguesa acomodada. Pertenece a la generación del 50, Generación del medio siglo. Los niños de la guerra, que sufren las consecuencias de la guerra como niños.

Mundo matutiano: Corriente de fantasía y imaginación (Mundo traumático) Pero también lírico y sensorial, combina narrativa y lírica, también hace un uso abundante de las metáforas. En los años 50 la escritura era realista/hiperrealista, había una crítica social y política. (Tipos de Realismo: Realismo histórico, Realismo testimonial y Realismo social)


Escritura: Mundo Matutiano.

Se obsesiona con diferentes temas: La infancia, la Guerra Civil, la crueldad de los niños, la naturaleza y la injusticia.

Mezcla la vida cotidiana con la fantástica.

Convierte una anécdota en una metáfora de la condición humana.


Los niños tontos: 21 historias independientes una de la otra. Tonto = Inocente

Protagonistas: Niños. Los cuales suelen ser rechazados y marginados, la mayoría por débiles.

En los cuentos no hay nombres propios, excepto en “el niño del violín” que le ponen nombre ya que es un muñeco.

Negatividad: Relaciones humanas.

Positividad: Naturaleza acogedora.

Se trata de microrrelatos (estilo de los años 80) Son breves, mínima caracterización de los personajes, ausencia de condición temporal, deja vacíos de significado, no tiene estructura de cuento, final inesperado, inacabado intencional, el título ayuda a descifrar lo que significa, provoca la participación del lectoe.

Usa un lenguaje connotativo (nos hace pensar)

Figuras retóricas: Metáfora, símbolismo, elipsis...

Símbolos: Naturaleza, Flores y árboles (refugio, acogedora) Animales (Perro: positivo, amigo fiel del niño. Pájaro: Negativo) Agua (vida, fecundidad/muerte.
La vida y la muerte) Luna (Final trágico) Fuego (peligrosidad)

Contrastes/Dualismo: noche/día, calor/frío, vida/muerte.

Personajes: Niños: Marginados por: adultos/ otros niños. Motivos: Defecto físico, Racismo, enfermedad, diferencia de clases.


Los niños usan su imaginación para escapar del mundo adulto, de la marginación. Pero suelen morir en su imaginación, si llegan a esa imaginación mueren.

La mayoría de los títulos hacen referencia al protagonista. Salvo «Mar» y «Polvo de carbón», todos van encabezados por el artículo determinado ante el nombre «niño»/niña» al que acompaña algún rasgo distintivo en forma de adjetivo («La niña fea») o de oración («El niño que no sabía jugar»). A veces, incluso son más simples: «El árbol», «El incendio», «El jorobado», por ejemplo. Pese a su sencillez, resultan explícitos en relación con la breve trama de los textos.

No son ni diálogos ni monólogos convencionales. Con respecto a los primeros, sólo oímos la voz de uno de los interlocutores. La mayoría de los monólogos nos sirven para adentrarnos en el interior de los personajes.

Hacemos esta división a título de ejemplo. Muertes que resultan más explícitas: «El negrito de los ojos azules», «El incendio», «El niño del cazador», «Mar». Muertes que resultan menos explícitas: «La niña fea», «Polvo de carbón», «El año que no llegó», «El tiovivo». Todas las muertes tienen algo de inexplicable y la mayoría de ellas resultan liberadoras para los niños protagonistas.

«El negrito de los ojos azules» y «La sed y el niño». El cambio del estado vital en ambos niños consiste en sendas metamorfosis.

El apelativo “tonto”, obviamente, siempre tiene un sentido peyorativo pero, en estos cuentos, la palabra se emplea para hacer referencia a los comportamientos de los niños matutianos.

Un tema que se repite varias veces en los cuentos es la tristeza de la adolescencia. A muchos de los niños necesitan crecer rápido, dejando la infancia y la felicidad que le acompaña en el pasado. Suele utilizar elementos de la infancia que llevan connotaciones felices, y les da significados tristes.


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