Teoría de la sustancia Descartes

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2.4. LA EXISTENCIA DE Dios Y DE LA REALIDAD CORPÓREA

La idea innata de Ser Perfecto no puede haber sido causada por la propia mente, Por el yo, que es finito e imperfecto. Por tanto, tal idea solo puede haber sido Introducida en el sujeto por un ser realmente infinito, con lo que se demuestra la existencia de Dios, como causa de tal idea. Concretamente, Descartes expondrá tres argumentos a favor de la existencia De Dios. En los dos primeros se recurre al Principio de Causalidad. Es interesante Señalar que, a diferencia de las vías tomistas (demostraciones de la existencia de Dios Elaboradas por Tomás de Aquino en el Siglo XIII), estos argumentos no toman como Punto de partida la realidad sensible sino la idea de Dios (idea que, según Descartes, Solo puede ser producida por un ser acorde con la idea que produce). 1ª Argumentación: Toma como punto de partida la idea de Perfección, es decir, “de un ser más perfecto que yo”. Tal idea solo puede ser causada (y debe serlo como todo lo que existe)
Por un Ser Perfecto (pues la causa no puede ser inferior al efecto). Puesto que él mismo no puede ser el causante de dicha idea por ser imperfecto (prueba de ello es que duda), por tanto, existe Dios como Ser Perfecto y causante de Dicha idea. 2ª Argumentación: Toma como punto de partida el conocimiento que posee de Perfecciones de las que carece (infinitud, eternidad, omnipotencia, omnisciencia) y que No puede darse a sí mismo, pues, de poder hacerlo, se las hubiese dado. Dichas perfecciones deben ser poseídas por Dios, el Ser Perfecto, y por eso Tenemos conocimiento de ellas. Por tanto, Dios existe. 3ª Argumentación: Esta tercera argumentación es una reformulación del Argumento Ontológico de san Anselmo de Canterbury (s.XI). Parte de la evidencia de La Geometría. Compara la claridad y distinción de las demostraciones geométricas con La claridad y distinción de la existencia del Ser Perfecto. En la idea de Ser Perfecto va Incluida su existencia, pues de no ser así carecería de una perfección y no sería el Ser Perfecto.

Una vez establecida la existencia de Dios (“Res Infinita”), al que Descartes Caracteriza como ser simple, perfecto, sustancia propiamente dicha, que no necesita de Ninguna otra para existir, apoyándose en esta, Descartes establecerá la existencia de la Realidad corpórea (Res extensa). El razonamiento de Descartes se asienta en la bondad y veracidad divina. Creemos que existe el mundo corpóreo (el mundo material) y Dios, que es bueno, no Puede querer engañarnos haciéndonos creer que existe cuando en realidad no existe. Por Tanto, existe el mundo corpóreo. Asimismo, como Dios es bueno y no miente las Verdades matemáticas que nos parecen verdaderas, lo son, nuestra mente no se engaña. De este modo, Dios aparece como garantía última de la verdad. Pero esto no Significa que todo lo que creemos conocer acerca del mundo sea correcto. Solo es Admisible lo que de modo claro y distinto se presenta como correspondíéndole a la Realidad corpórea. Y esto es que es extensa. 

2.5. TEORÍA DE LA SUSTANCIA CARTESIANA (METAFÍSICA).  

Descartes ha llegado a establecer todo lo anterior procediendo de un modo Puramente racional (prescindiendo de los sentidos) y valíéndose del método. Estos son los principios que andaba buscando para, a partir de ellos, reedificar el edificio del Conocimiento. Estos principios constituyen la metafísica cartesiana, que establece la Existencia de tres sustancias que conforman la realidad: 1. La “Res Cogitans”, la mente o alma.
2. La “Res Infinita” o Dios. 3. La “Res Extensa”, la extensión o mundo corpóreo. Propiamente sustancia solo lo es la “Res Infinita”, pues Descartes a priori Define sustancia como “aquello que existe y no necesita de ninguna otra cosa para Existir” y esta condición solo la cumple Dios (todo lo demás existe porque Dios le da y Le conserva la existencia). Sin embargo, como las otras dos sustancias, que son finitas, Son plenamente independientes entre sí y solo dependen de Dios para existir se las llama También sustancias, aunque reconociendo que el término sustancia se utiliza de modo Distinto aplicado a Dios y a las criaturas (nombre que reciben los seres creados por Dios). Podemos decir, pues, que existen: 1. Dios, la sustancia en sentido estricto. Cuyo atributo esencial es la perfección. Una sustancia infinita, eterna, inmutable, independiente, omnisciente y omnipotente. 2. El alma, una sustancia creada, que piensa, pero que no es independiente, ni Perfecta, ni infinita. 3. La extensión, que no piensa ni es independiente, ni perfecta, ni infinita. Por otra parte, cada una de las sustancias tiene un atributo que la define (el Atributo viene a ser la esencia de cada sustancia). El atributo de la “Res Infinita” es la Perfección, la infinitud; el de la “Res Cogitans” es el pensar; el de la “Res Extensa”, la Extensión (los cuerpos existen en cuanto son extensos, es decir, en cuanto ocupan un Lugar en el espacio y donde hay extensión, hay materia). Junto a los atributos esenciales existen los modos, que son modificaciones de los Atributos, accidentales y mudables. Son particularizaciones. Modos del alma son el Entendimiento, la memoria, la imaginación, los sentidos, la voluntad… Por su parte la Extensión solo tiene dos modos: la figura y el movimiento (las restantes cualidades de la Extensión, colores, olores, sonidos, textura, etc. Son cualidades subjetivas y por ello Secundarias, de las que la ciencia no puede ocuparse porque no están exentas de duda).

2. 6. ANTROPOLOGÍA CARTESIANA La metafísica que hemos expuesto lleva a Descartes a defender una concepción Antropológica dualista, en la misma línea que Platón, separándose con ello de Aristóteles y Tomás de Aquino. Tomás de Aquino defendíó una antropología de influencia aristotélica y, por Tanto, rechazó el dualismo platónico. El hombre es la sustancia compuesta de cuerpo y Alma, elementos inseparables que no tienen existencia independiente. El cuerpo es la Parte material, dotada de los órganos de los sentidos. El alma (alma racional) es la Forma sustancial, es el principio de vida y la sede de las operaciones vitales. En el alma Humana racional se integran las capacidades de las almas vegetativa y sensitiva. Hasta Este punto seguía a Aristóteles, pero se separaba de él en el tema de la inmortalidad del Alma. Para Aristóteles el alma, en tanto forma del cuerpo no podía existir separada de Este y, por tanto, la desaparición del cuerpo era también la desaparición del alma. Tomás, en cambio, acepta la inmortalidad del alma señalando que el alma es una Forma subsistente e incorruptible. Esto significa que aunque el alma realiza la Plenitud de sus capacidades unida al cuerpo y posee una inclinación natural a unirse a este puede subsistir separadamente. Pero entonces algunas capacidades humanas se Anulan. Por ejemplo, se anula la capacidad sensitiva pero se mantiene la capacidad Racional. Descartes, por su parte, consideraba que el hombre estaba constituido por dos Sustancias: cuerpo (“Res Extensa”) y alma (“Res Cogitans”); aunque, en ocasiones, Señala la prioridad del alma y llega a decir que el hombre es solo alma, alma alojada en Un cuerpo. El alma es el centro de dos tipos de actividades: 1. Las que corresponden al Entendimiento: Sentir, Imaginar, Concebir. 2. Las propias de la Voluntad: Desear, Odiar, Afirmar, Negar, Dudar.

Por otra parte, señalar que estas dos sustancias (cuerpo y alma) son Independientes y no se necesitan mutuamente para existir. Sin embargo, no son Totalmente autónomas. Hay, de hecho, una cierta relación entre ambas. Prueba de ello Son las pasiones, que son percepciones, sentimientos y, más exactamente, emociones del Alma causadas por el cuerpo. Precisamente, para evitar que las actividades de la Voluntad se vean afectadas por las pasiones, que tienen su origen en el cuerpo, Descartes Señala que debe ser el entendimiento el que regule a la voluntad y sus pasiones. Por Ejemplo, para superar el miedo hemos de buscar razones, objetos, ejemplos que nos Convenzan de que el peligro no es tan grande como pensamos (planteamiento Intelectualista). Al problema de cómo se establece la interrelación entre estas dos sustancias se lo Conoce como el problema de la comunicación de las sustancias. Un problema que Tuvo gran importancia entre los filósofos racionalistas. La respuesta de Descartes a esta Cuestión consiste en señalar que la comunicación entre ambas sustancias se produce en La Glándula Pineal. Esta glándula, situada en el cerebro, recibe las presiones mecánica De los espíritus vitales (“esprits animaux”), partículas sutiles que se mezclan con la Sangre y las comunica al alma y esta responde a través de estos.

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